lunes, 9 de marzo de 2026

Capítulo 11. El dossier que debía llegar al Senado.

Como era lógico, el compromiso que había adquirido con la senadora Ana María Chacón lo trasladé inmediatamente a la junta directiva de la PACA a través de Vicente Díaz, que en aquel momento actuaba como interlocutor habitual entre los delegados y la dirección de la plataforma.

Era importante preparar aquella documentación con rapidez.

Había dado mi palabra a la senadora y no quería perder aquella oportunidad.

Sin embargo, pasaban las semanas y no veía que el trabajo avanzara.

Mientras tanto continuaba manteniendo el contacto telefónico con la senadora, explicándole que estábamos preparando la documentación que nos había solicitado y que, en lo relativo a algunos datos estadísticos nacionales e internacionales —que debían recabarse de distintas fuentes—, el proceso se estaba demorando algo más de lo previsto.

Le comentaba que, en cuanto el documento estuviera terminado, se lo enviaríamos.

Habían transcurrido ya cerca de dos meses y la documentación seguía sin prepararse.

Hay que tener en cuenta que en aquel momento, por diversas razones, mi relación con la junta directiva de la PACA no pasaba por su mejor momento.

Ante esta situación, y para no perder el contacto con la senadora ni quedar como irresponsable ante el compromiso adquirido, decidí tomar la iniciativa y acudir a una de las personas que más me habían ayudado desde el inicio de mi implicación en el autocaravanismo: Pablo Higuera, secretario de ayuntamiento y buen conocedor del derecho administrativo.

Pablo y su mujer, Elsa Pardo, también autocaravanistas, habían estado presentes como invitados en la reunión de la playa de Toró.

Le expliqué la situación y la importancia de atender la petición de la senadora.

Ambos coincidimos en que aquella oportunidad no podía perderse.

Ante la falta de avances en la preparación del documento, decidimos ponernos manos a la obra y elaborar nosotros mismos el material que se nos había solicitado.

Comenzamos a preparar un manual informativo sobre la situación del autocaravanismo, tanto en España como en el resto de Europa, en el que se explicaban las características de esta forma de turismo itinerante y las dificultades que encontraba en nuestro país.


          Recreación visual de un dossier informativo   sobre el autocaravanismo en             España y Europa, similar al que se preparó para acompañar la petición formal                        dirigida al Senado.

Junto a ese documento redactamos también la carta de petición formal que la senadora había solicitado.

(Enlace al documento original)

Ver documento

Cuando el trabajo estuvo bastante avanzado, se lo trasladamos a quien entonces considerábamos la persona más capacitada dentro de la plataforma para este tipo de tareas: Vicente Díaz, miembro de la junta directiva.

Dada su profesión de publicista, Vicente revisó el documento, añadió algunos contenidos más y se encargó de darle una presentación adecuada mediante su encuadernación.

Posteriormente hablé con la senadora para comunicarle que ya teníamos preparada la documentación que nos había solicitado.

Me comentó que se acercaban las fechas de Semana Santa y que podría disponer de algo más de tiempo para estudiar el asunto.

Me pidió que, si era posible, enviara la documentación tanto al Senado como a su domicilio en El Bosque (Cádiz), facilitándome ambas direcciones postales.

Así lo hicimos.

Vicente se encargó de enviar el dossier antes de Semana Santa a las direcciones indicadas por la senadora.

En aquel momento, aquel envío parecía simplemente el cumplimiento de un compromiso adquirido.

Sin embargo, aquella documentación —que se suponía debía ser el primer paso de un proceso que podía llevar el autocaravanismo español hasta el Senado— incomprensiblemente no llegó a su destino.

El relato completo de lo ocurrido puede consultarse en el siguiente enlace:

2ª parte: el contacto con Ana María Chacón

Aquella situación supuso para mí una gran decepción.

Había puesto mucha ilusión y mucho trabajo en aquella oportunidad y había adquirido personalmente un compromiso con la senadora.

Con el paso del tiempo pude comprobar, en conversaciones posteriores con ella, que aquella circunstancia había generado también cierta sorpresa y desconcierto por su parte.

A partir de aquel momento comprendí que el camino que se había abierto hacia el ámbito institucional iba a ser más complejo de lo que inicialmente había imaginado.

Pero también tenía claro que aquella puerta no debía cerrarse.







No hay comentarios:

Publicar un comentario