✅La reacción del sector del camping.
Tras los primeros años de trabajo de la Plataforma de Autocaravanas Autónoma, la situación del autocaravanismo en España comenzó a cambiar de forma visible.
Encuentro anual de empresarios de camping y caravaning celebrado en Madrid en el marco de FITUR (2004). En este foro del sector turístico se expusieron las propuestas del autocaravanismo itinerante y la necesidad de crear áreas específicas para autocaravanas, en un momento en el que el modelo comenzaba a generar debate dentro del sector del camping.
Desde su creación en 2003, el número de áreas municipales para autocaravanas no dejó de crecer. Los ayuntamientos ya no tenían tantas dudas: empezaban a tener referencias claras de otras localidades que ya habían implantado este tipo de instalaciones, y eso facilitaba cada vez más las decisiones políticas para crear nuevas áreas.
El trabajo realizado por los delegados de la plataforma en las distintas comunidades autónomas estaba dando resultados. De forma constante se mantenían contactos con alcaldes, concejales y responsables municipales para explicar el fenómeno del autocaravanismo itinerante y proponer la creación de infraestructuras básicas de servicio.
Las inauguraciones de áreas comenzaron a sucederse con cierta regularidad.
Prácticamente todos los meses los autocaravanistas viajábamos varias veces a distintas regiones de España para participar en la inauguración de alguna nueva área municipal. Aquellos encuentros se convirtieron rápidamente en algo más que simples actos institucionales.
Los ayuntamientos empezaron a implicarse activamente en estas celebraciones. Era frecuente que organizaran visitas guiadas al patrimonio local, degustaciones de productos de la zona o actividades culturales destinadas a las familias autocaravanistas que acudíamos a las inauguraciones.
Aquellos fines de semana se transformaban en auténticas convivencias.
Para muchos municipios, la llegada de decenas o incluso centenares de autocaravanas representaba también una oportunidad de promoción turística y dinamización económica local.
Pero aquellas convivencias tenían además otro efecto importante. Al compartir durante un fin de semana la vida cotidiana del municipio, muchos vecinos tenían por primera vez la oportunidad de conocer de cerca el mundo de la autocaravana. En algunas ocasiones se organizaban incluso pequeñas jornadas de puertas abiertas en las que los vecinos podían ver por dentro una autocaravana y comprobar las condiciones de habitabilidad que incorporan estos vehículos.
Ese contacto directo ayudaba a desmontar muchos prejuicios que durante años se habían atribuido al colectivo autocaravanista por puro desconocimiento: la idea de que éramos viajeros conflictivos o que arrasábamos los lugares por los que pasábamos.
La realidad mostraba justo lo contrario.
La plataforma crecía, el número de socios aumentaba y el modelo de áreas municipales comenzaba a consolidarse.
Sin embargo, ese crecimiento no fue bien recibido por todos los sectores.
✅El malestar del sector del camping.
El modelo que estaba impulsando la PACA —basado en áreas municipales públicas y en el reconocimiento del autocaravanismo como turismo itinerante— empezó a generar inquietud en parte del sector empresarial del camping y caravaning.
También desde dentro por parte de algunos autocaravanistas integrados en clubes Campistas dentro de la FECC, que no veían con buenos ojos el movimiento autocaravanista que estábamos promoviendo, ya que lo consideraban segregacionista, recibimos muchas críticas, generando malestar.
El motivo:
Que durante décadas, los autocaravanistas habían estado integrados dentro de las estructuras tradicionales del campismo, representadas principalmente por los clubes campistas y por la Federación Española de Clubes Campistas (FECC).
La aparición de una organización específica de autocaravanistas y la promoción de un modelo propio de infraestructuras públicas rompía ese esquema tradicional.
En algunos sectores del camping se interpretó este proceso como una ruptura con el modelo existente.
A partir de ese momento comenzaron a aparecer críticas en distintos espacios del sector. En los foros de internet, que por entonces se encontraban en pleno auge, así como en algunas publicaciones especializadas, se cuestionaba abiertamente el trabajo que estaba desarrollando la plataforma.
En ocasiones se calificaba a los miembros de su junta directiva como irresponsables, radicales o como promotores de una estrategia enfrentada al sector del camping.
Aquellas críticas, lejos de detener el trabajo que se estaba desarrollando, reforzaron la convicción de que era necesario explicar con mayor claridad cuáles eran los objetivos reales del proyecto autocaravanista.
✅ Explicar el proyecto.
Ante esa situación, desde la plataforma se consideró que era importante abrir espacios de diálogo y explicar directamente a los actores del sector cuáles eran las verdaderas propuestas del autocaravanismo itinerante.
Con ese objetivo se decidió participar en encuentros y jornadas en las que estaban presentes empresarios del sector del camping.
Uno de esos momentos fue la asistencia, de la mano del periodista Antonio Rojas, editor de la revista El Camping y su Mundo, a una reunión anual que con motivo de la feria de FITUR se celebraba en Madrid con empresarios de campings.
En aquella reunión se expusieron las razones que justificaban la creación de áreas específicas para autocaravanas y se trató de explicar que el desarrollo del autocaravanismo no debía interpretarse como una amenaza para el sector turístico tradicional.
Al contrario, el crecimiento del turismo itinerante podía contribuir a ampliar la oferta turística global y atraer nuevos visitantes a muchos municipios que no contaban con otras infraestructuras turísticas.
También se explicó que los campings, aúnque están pensados para acampar y ese no era nuestro objetivo principal, podían beneficiarse de este crecimiento. Sus instalaciones —piscinas, restaurantes, zonas de descanso, espacios de juego o servicios complementarios— siguen siendo muy valoradas por muchas familias autocaravanistas, especialmente cuando viajan con niños o cuando se desea disfrutar de unos días de descanso.
Sin embargo, la estacionalidad de los campings y sus horarios de funcionamiento no siempre se adaptan a la lógica del viaje itinerante que caracteriza al autocaravanismo, donde la flexibilidad y la libertad de movimiento forman parte esencial de la experiencia.
Por ello, se planteó que, si los empresarios del sector querían aprovechar las oportunidades de negocio que ofrecía el crecimiento del autocaravanismo, quizás el camino no era poner barreras a esta forma de viajar, sino desarrollar incentivos y servicios que acercaran a los autocaravanistas a sus instalaciones.
Puede consultarse el relato de aquella reunión en el siguiente enlace:
Reunión con los empresarios de camping
✅Un movimiento cada vez más visible.
Aquella etapa marcó el inicio de un proceso de mayor visibilidad pública del movimiento autocaravanista.
No bastaba con crear áreas o hablar con ayuntamientos. También era necesario explicar el proyecto ante el propio sector turístico y ante la opinión pública.
Ese esfuerzo de explicación y presencia pública conduciría poco después a nuevos escenarios de debate: ferias del sector, jornadas profesionales y medios de comunicación especializados.
Sería el siguiente paso en la evolución del movimiento autocaravanista en España.
A partir de ese momento el movimiento autocaravanista empezó a salir de los ayuntamientos y a entrar en los espacios donde se debatía el futuro del sector.


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