Capítulo 33. Las ordenanzas municipales: de la propuesta de la FAMP a la realidad fragmentada.
Pleno municipal del Ayuntamiento de Santander, escenario donde se aprueban ordenanzas que condicionan el desarrollo del autocaravanismo a nivel local.
Tras la elaboración de la ordenanza tipo por parte de la FAMP, el camino parecía claro. Por primera vez, los ayuntamientos disponían de una herramienta concreta para trasladar al ámbito municipal los criterios establecidos en el GT-53 y en la Instrucción 08/V-74.
Sin embargo, como pronto se comprobaría, disponer de un modelo no garantizaba su aplicación.
El desarrollo normativo del autocaravanismo en España quedó, en la práctica, en manos de cada municipio, sin control por parte de nadie —ni del Estado ni de los propios usuarios—, dando lugar a una realidad tan diversa como desigual.
De la homogeneidad posible a la dispersión real.
La ordenanza tipo de la FAMP ofrecía una base común:
- definiciones claras
- criterios jurídicos coherentes
- equilibrio entre derechos, regulación y planificación de infraestructuras
Pero su aplicación no fue generalizada.
En lugar de una implantación homogénea, lo que se produjo fue una proliferación de ordenanzas municipales independientes, cada una con su propio enfoque, sus propias limitaciones y, en muchos casos, sus propias interpretaciones.
El resultado fue un mapa normativo fragmentado.
Casos reales: una visión del conjunto
El análisis de distintas ordenanzas municipales o legislación regional, muchas de ellas recogidas en el apartado de legislación de este blog, permite observar con claridad esa diversidad de enfoques.
Santander: la ordenanza como instrumento restrictivo.
El caso de Santander es uno de los más significativos dentro del panorama nacional.
A través de distintas medidas regulatorias, el estacionamiento de autocaravanas ha quedado fuertemente limitado en amplias zonas del municipio, ya sea mediante restricciones directas o mediante condicionantes indirectos.
En la práctica, esto supone:
- una limitación generalizada del estacionamiento
- una exclusión efectiva del espacio urbano
- y una clara desviación del modelo propuesto por la FAMP.
Oviedo: referencia dentro del marco asturiano.
En el caso de Oviedo, la regulación municipal se enmarca dentro del contexto normativo del Principado de Asturias, que ha incorporado criterios alineados con los principios del GT-53.
Una autocaravana no está acampada cuando no despliega elementos, no vierte residuos y no excede su perímetro.
Esto sitúa a Oviedo en una posición más próxima al enfoque técnico correcto, al menos desde el punto de vista normativo.
No obstante, como ocurre en la mayoría de los casos, la clave no está solo en la norma, sino en su aplicación práctica.
San Sebastián: regulación urbana con tensiones.
San Sebastián representa un modelo característico de ciudad turística con alta presión sobre el espacio público.
Se configura así un modelo intermedio:
- reconocimiento formal
- pero limitación práctica
La Coruña: regulación en contexto urbano costero.
La regulación se orienta hacia el control del espacio urbano, con:
- limitaciones de uso en determinadas zonas
- restricciones derivadas del estacionamiento regulado
- ausencia de infraestructuras suficientes.
Cádiz: turismo y restricción del espacio.
- el estacionamiento está limitado
- los espacios habilitados son escasos
- la integración del autocaravanismo es reducida.
León: una aproximación más equilibrada.
- desarrollo de áreas específicas
- integración progresiva del autocaravanismo
- regulación menos restrictiva.
Ordenar el uso del espacio, en lugar de excluirlo.
Barcelona: la complejidad de la gran ciudad.
- estacionamiento fuertemente condicionado
- múltiples restricciones
- alejamiento del modelo FAMP.
San Miguel de Abona: una ordenanza moderna.
- regulación específica
- desarrollo de zonas
- condiciones claras de uso.
Tres modelos claramente diferenciados.
🟢 Modelo alineado con FAMP
- San Miguel de Abona
- León
- Oviedo
🟡 Modelo híbrido
- San Sebastián
- La Coruña
- Cádiz
🔴 Modelo restrictivo
- Santander
- Barcelona
La ausencia de un criterio común.
Un mismo vehículo podía ser tratado de forma completamente distinta según el municipio.
El fracaso de la armonización.
- falta de impulso institucional
- falta de seguimiento
- falta de coordinación
Consecuencias.
- inseguridad jurídica
- conflictos con administraciones
- dificultades para viajar
- percepción errónea del autocaravanismo
Reflexión:
El problema del autocaravanismo en España no ha sido la falta de normas, sino la falta de coherencia en su aplicación.
Conclusión:
- El modelo estaba definido
- Las herramientas estaban disponibles
- Pero no se consolidaron.
Y como consecuencia, el problema no solo persistió, sino que se amplificó.


