Capítulo 18. La aprobación de la moción autocaravanista en el Senado.
Diario de Sesiones del Senado de España (9 de mayo de 2006). En este documento oficial de las Cortes Generales quedó recogido el debate y la aprobación por asentimiento de la moción autocaravanista.
Tras el desarrollo del debate parlamentario sobre la moción autocaravanista en el Senado, los asistentes ocupamos la tribuna de invitados situada en la parte alta del hemiciclo mientras esperábamos conocer cuál sería el resultado de aquella iniciativa que durante tantos meses habíamos estado preparando.
Ocupamos nuestros lugares según las normas de funcionamiento de la Cámara: en silencio y sin poder tomar fotografías ni realizar grabaciones del pleno.
Como ya se ha comentado en el capítulo anterior, el debate había estado precedido por la presentación de varias enmiendas por parte de algunos grupos parlamentarios. Entre ellas destacaba especialmente la que afectaba al punto relativo a la velocidad de las autocaravanas.
Aquella cuestión había generado cierta preocupación entre quienes habíamos trabajado en la elaboración de la propuesta original, ya que uno de los objetivos de la moción era precisamente revisar la limitación de velocidad existente en aquel momento, que fijaba para estos vehículos un máximo de 90 km/h, con independencia del tipo de vía.
También existían algunas dudas sobre el hecho de que la senadora Chacón no hubiese ido más allá presentando un proyecto de ley. Sin embargo, esta cuestión ya se había aclarado previamente con el ejemplo de la experiencia italiana.
Durante el desarrollo del debate parlamentario se produjo un hecho que terminaría resultando decisivo.
La senadora Ana María Chacón no aceptó las enmiendas presentadas y argumentó que, en cualquier caso, se iba a crear un grupo de trabajo en el Consejo Superior de Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico, donde también se analizaría el aspecto técnico de la velocidad de las autocaravanas.
Con esta aclaración, las distintas posiciones de los grupos parlamentarios fueron evolucionando hacia una postura de consenso que permitió desbloquear la situación creada por las enmiendas presentadas.
Este tipo de acuerdos no siempre es visible para quienes observan el proceso desde fuera, pero forma parte del funcionamiento habitual de las cámaras legislativas cuando existe voluntad de alcanzar una solución compartida.
Finalmente, la moción llegó al momento de su votación.
Lo que ocurrió entonces fue algo que pocos habíamos imaginado cuando comenzó todo aquel proceso meses atrás.
Se escuchó la voz del presidente de la Cámara, Javier Rojo:
“La moción queda aprobada por asentimiento.”
La moción fue aprobada por asentimiento de todos los grupos parlamentarios presentes en la Cámara.
En el lenguaje parlamentario, la aprobación por asentimiento significa que ningún grupo solicita una votación formal porque existe acuerdo general sobre la iniciativa presentada.
En la práctica, esto supone un respaldo político especialmente significativo, ya que refleja la existencia de un consenso amplio entre las distintas fuerzas políticas representadas en la Cámara.
Para quienes seguíamos el debate desde la tribuna de invitados del Senado, aquel momento tuvo un significado muy especial.
Por fin, y después de mucho trabajo y de mucha ilusión puesta en aquel proyecto, el autocaravanismo —una actividad que hasta entonces apenas había sido considerada dentro del ámbito político español— acababa de obtener por primera vez un reconocimiento institucional en una de las cámaras de las Cortes Generales.
Por primera vez, desde el 9 de mayo de 2006, en el Diario de Sesiones de las Cortes Generales, uno de los documentos oficiales donde queda reflejada la actividad del poder legislativo de España, figuraban con nombre propio las palabras:
Autocaravana, Autocaravanismo y actividad autocaravanista, esos son los nombres y palabras que figuran en el Diario de Sesiones de Las Cortes Generales y no otros.
Términos muy distintos de otros que con el tiempo se han intentado atribuir de manera incorrecta a esta forma de viajar, como caravana, caravaning, camping caravaning etc.
A partir de ese momento, el Gobierno quedaba instado por el Senado a estudiar la situación del autocaravanismo en España y a adoptar las medidas necesarias dentro del ámbito de competencias de los ministerios implicados.
Aquella decisión parlamentaria abría la puerta a una nueva etapa.
Entre las consecuencias más importantes de la moción se encontraba la creación, en el seno de la Dirección General de Tráfico, de un grupo de trabajo específico dedicado al estudio de la problemática relacionada con las autocaravanas.
Ese grupo de trabajo, conocido posteriormente como GT-53 Autocaravanas, reuniría a representantes de distintos ministerios, administraciones públicas y colectivos relacionados con el sector para analizar la situación existente y proponer posibles soluciones.
De esta forma, lo que había comenzado meses antes como una conversación entre autocaravanistas durante un encuentro casual en un camping de la provincia de Soria terminaba convirtiéndose en una iniciativa parlamentaria aprobada por unanimidad en el Senado de España.
Para quienes habíamos participado en aquel proceso desde sus primeros pasos, aquel momento representó algo más que la aprobación de una moción parlamentaria.
Representó la demostración de que el autocaravanismo podía ser comprendido por las instituciones cuando se explicaba con claridad y con argumentos.
Y también puso de manifiesto que el trabajo colectivo, incluso cuando se desarrolla con dificultades y obstáculos, puede llegar a producir resultados que pocos habrían imaginado al principio del camino.
Referencias documentales
El texto completo de la moción autocaravanista aprobada en el Senado puede consultarse en el siguiente documento:
Texto completo de la moción autocaravanista
Asimismo, el desarrollo completo del debate parlamentario puede consultarse en el Diario de Sesiones de las Cortes Generales:
Diario oficial de Sesiones de Las Cortes Generales del día 9 de mayo del año 2006.
Para una explicación más detallada del proceso puede verse también el artículo publicado en el blog Cosas del Autocaravanismo:

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