martes, 3 de marzo de 2026

✅ Capítulo 5. La creación de las áreas: Cuando el método empezó a dar resultados.

Después de haber definido la estrategia y elaborado el dossier, necesitábamos algo tangible. Era imprescindible demostrar que el trabajo desarrollado no quedaba en el plano teórico. No solo para los autocaravanistas en general, sino también para los propios directivos y delegados que estábamos dedicando tiempo y esfuerzo de forma completamente altruista.

Inauguración del área municipal de Liérganes (Cantabria), una de las primeras áreas plenamente operativas de España. La respuesta de los autocaravanistas confirmó que el modelo era viable.

La prioridad era clara: conseguir la primera área municipal de servicio para autocaravanas en España.

No fue fácil. Convencer al primer alcalde costó mucho. Pero ahora contábamos con dos herramientas fundamentales: el convencimiento pleno del modelo francés y el dossier técnico elaborado por Vicente Díaz.

Desde el inicio de la PACA comencé a colaborar estrechamente con Vicente. Durante años mantuvimos contacto casi diario, por teléfono o correo electrónico. Su conocimiento detallado de las áreas francesas, fruto de sus viajes familiares, nos proporcionó una visión práctica decisiva para adaptar aquel modelo a nuestra realidad.

La plataforma no disponía de ayudas públicas ni recursos externos. Se sostenía exclusivamente con las cuotas de sus socios. Ni los miembros de la junta directiva ni los delegados percibíamos compensación alguna por gastos o desplazamientos. Aquella precariedad económica era también una garantía de independencia y libertad de acción.

 ✅ La importancia de la forma.

Pero no bastaba con disponer de voluntad y un buen dossier tecnico. Era imprescindible dirigirse a la administración con rigor formal.

Para mi trabajo en Cantabria conté con la ayuda de otra persona clave en aquellos inicios: Pablo Higuera, secretario de ayuntamiento, conocedor del derecho administrativo y del funcionamiento interno de la administración. Él nos ayudó a comprender algo fundamental: no sirve cualquier escrito cuando se trata de dirigirse a una institución pública.

Un escrito mal planteado puede ser rechazado por defecto de forma, independientemente de la razón que contenga.

Pablo redactó un modelo de oficio que debían seguir los delegados al solicitar entrevistas con alcaldes o concejales. La estructura era clara:

  • Quién soy.
  • A quién represento.
  • Qué solicito.
  • Qué ofrezco.
  • Petición formal de entrevista o respuesta.
  • Fecha y firma.

Este modelo fue revisado también por Pablo, notario en Santander, quien confirmó la corrección jurídica del planteamiento. Comprendimos entonces que la reivindicación debía apoyarse no solo en argumentos técnicos, sino también en formas administrativas impecables.

  El trabajo sobre el terreno.

Una vez impreso el dossier y la carta de presentación, fue distribuido entre los delegados que trabajabamos en las distintas comunidades autónomas. Se convirtió en herramienta común y argumento compartido.

Las visitas a los ayuntamientos comenzaron a multiplicarse.

El planteamiento era siempre el mismo: ofrecer colaboración, explicar el fenómeno del turismo itinerante y proponer la creación de unos servicios mínimos —un espacio de estacionamiento adecuado, toma de agua potable y punto de vaciado conectado a la red de saneamiento— siguiendo el modelo ya consolidado en Francia e Italia.

No se pedían grandes inversiones. Se proponía una infraestructura sencilla, de bajo coste y con retorno económico indirecto para el comercio local.

Pero convencer no era sencillo. La referencia seguía siendo el camping.

Las primeras áreas.

El resultado de aquel trabajo constante, paciente y desinteresado comenzó a dar frutos.

Las primeras áreas municipales plenamente operativas fueron, por este orden:

  • Tui (Galicia)
  • Liérganes (Cantabria)
  • Bermeo (Vizcaya)

Previamente celebramos la creación del área de San Martín de Teverga (Asturias), lo que generó enorme ilusión. Sin embargo, con perspectiva, no puede considerarse la primera área municipal plenamente consolidada, ya que inicialmente consistió en una concentración de autocaravanas con la instalación provisional de un punto de agua. La infraestructura definitiva se materializaría años más tarde.

Las áreas de Tui, Liérganes y Bermeo marcaron el verdadero punto de inflexión.

  • Confirmaban que la estrategia era correcta.
  • Confirmaban que el dossier funcionaba.
  • Confirmaban que los ayuntamientos, cuando comprendían el fenómeno, apostaban por él.

 ✅ Más que infraestructuras.

Con motivo de las inauguraciones acudían centenares de autocaravanas. Nuestra presencia era una forma de agradecer a los ayuntamientos su apuesta y de demostrar, con hechos, que la decisión había sido acertada.

La plataforma no había nacido con vocación lúdica. Su finalidad era reivindicativa y estructural. Sin embargo, aquellas inauguraciones se convirtieron en auténticas celebraciones colectivas.

Había convivencia, intercambio de experiencias, charlas informativas y, sobre todo, una sensación compartida de estar construyendo algo nuevo.

La creación de las primeras áreas fue la confirmación de que el trabajo desarrollado desde Fonsagrada y Toró comenzaba a dar resultados visibles.

El método funcionaba.

Y, por primera vez, el autocaravanismo reivindicativo en España dejaba de ser una idea para convertirse en una realidad tangible.

No todo fue un camino de rosas.

Sin embargo, el avance no estuvo exento de resistencias.

La creación de áreas municipales comenzó a generar recelos en determinados sectores vinculados al camping tradicional incluido una parte del asociacionismo de éste, que interpretaban estas iniciativas como una competencia directa o una alteración del modelo turístico y tradicional existente. Aquellas reacciones, previsibles en parte, evidenciaron que el desarrollo del autocaravanismo no era únicamente una cuestión técnica o administrativa, sino también económica y sectorial.

Las tensiones no tardaron en aparecer.

En algunos casos se tradujeron en presiones externas; en otros, en debates internos sobre la estrategia y la relación con distintos actores del sector. El crecimiento del proyecto implicaba alterar equilibrios establecidos y cuestionar inercias que llevaban décadas asentadas.

Aquellos primeros contratiempos marcarían etapas posteriores y condicionaron, en parte, mi propia relación con la dirección de la plataforma y algunos de sus delegados. Pero esa es otra parte de la historia que merece ser contada con la serenidad que da el paso del tiempo.


  Documento relacionado:
Reacciones de parte del sector camping ante la creación de áreas municipales para autocaravanas: Consultar artículo publicado en 2010

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