Tras la creación de las primeras áreas municipales para autocaravanas, pronto apareció una cuestión que en aquel momento parecía secundaria, pero que con el tiempo se revelaría fundamental: la señalización.
Panel de servicios de la autovía A-8 señalizando el área de descanso de Jesús del Monte (Cantabria). La incorporación del pictograma de autocaravana en 2004 fue una de las primeras señalizaciones en la red estatal que reconocía la existencia de servicios para autocaravanas.
Un área podía estar perfectamente construida, con su espacio de estacionamiento, su toma de agua y su sistema de vaciado de residuos. Pero si no estaba correctamente indicada en la vía pública, para muchos usuarios simplemente no existía.
Hoy puede parecer un detalle menor, pero conviene situarse en el contexto de aquellos años.
A comienzos de la década de 2000 la mayoría de los autocaravanistas viajábamos todavía con mapas de carreteras. Las publicaciones de guías con áreas no existían, los teléfonos móviles apenas comenzaban a generalizarse y aplicaciones como Google Maps ni siquiera formaban parte de la vida cotidiana.
La señalización viaria era, por tanto, una de las la principal herramienta de orientación para cualquier viajero.
Pero la señalización tenía además otro valor.
La presencia del pictograma de una autocaravana en una señal oficial transmitía a la sociedad un mensaje claro: el autocaravanismo era una actividad reconocida y normalizada dentro del sistema de movilidad, un hábito visual más dentro del paisaje cotidiano de nuestras carreteras y ciudades.
✅El problema aparece en Liérganes en el año 2004.
La cuestión surgió tras la creación del área municipal de Liérganes, una de las primeras áreas plenamente operativas del país.
El propio alcalde Ángel Bordas planteó entonces una pregunta lógica:
¿Cómo señalizar correctamente el área sin incumplir la normativa de tráfico?.
No bastaba con colocar un cartel.
- Las señales viarias están reguladas por el Reglamento General de Circulación y forman parte de un catálogo oficial de señales.
- Los ayuntamientos no pueden inventar señales ni utilizar pictogramas que no estén reconocidos oficialmente sin incumplir la legalidad vigente.
- Había que encontrar una solución dentro del marco legal existente.
- La señal existía, el pictograma no.
✅La señal existía, el pictograma no.
Conviene aclarar un aspecto técnico importante.
La señal de servicios S-122 ya existía en el catálogo oficial de señalización. Esta señal incorpora un recuadro blanco en el que se sitúa el pictograma correspondiente al servicio indicado.
Sin embargo, en aquel momento no existía ningún pictograma homologado de autocaravana dentro del catálogo oficial de señales de tráfico en España.
Ahí estaba el verdadero problema.
✅Un trabajo técnico colectivo.
Para resolver esta situación fue fundamental la colaboración de varias personas que comprendieron la importancia de encontrar una solución técnicamente correcta.
Entre ellas, Roberto Villegas, responsable de proyectos de la Demarcación de Carreteras del Estado en Cantabria, quien aportó su experiencia técnica en materia de señalización y normativa viaria y me puso en contacto con Antonio Olivares, director de Seguridad Vial y Señalización de la Dirección General de Carreteras.
Pero el trabajo técnico decisivo lo realizó de manera completamente altruista el ingeniero de caminos Miguel Alejo, quien desarrolló la adaptación del pictograma de autocaravana para poder integrarlo dentro de la señal S-122 respetando los criterios técnicos del sistema de señalización y como un ejemplo más de normalización, partiendo del pictograma ya utilizado en Europa.
Además de esta adaptación del pictograma, Miguel Alejo elaboró también, mediante diseño técnico en AutoCAD, el plano de una estación sanitaria para autocaravanas. Este plano definía con precisión los elementos necesarios para una instalación básica: plataforma de vaciado con caída hacia la rejilla de vaciado de aguas grises, punto de descarga de aguas negras, toma de agua potable y conexión a la red de saneamiento.
Aquel trabajo técnico, incorporado posteriormente a la documentacion presentada a las administraciones, permitía demostrar que no se trataba de una reivindicación abstracta, sino de una infraestructura perfectamente definible desde el punto de vista técnico.
Aquella solución por recomendación de Antonio Olivares permitió señalizar las primeras áreas dentro del marco legal existente, sin necesidad de inventar nuevas señales.
✅Un precedente en la red de autovías.
Paralelamente a estos trabajos técnicos, en el año 2004 se planteó también la necesidad de señalizar correctamente los servicios para autocaravanas existentes en la red de carreteras del Estado.
En concreto, se solicitó a la Demarcación de Carreteras del Estado en Cantabria la señalización del área de descanso de Jesús del Monte en la autovía A-8, área de carreteras pionera en España que ya disponía de servicios para autocaravanas.
La petición fue atendida favorablemente y se incorporó el pictograma de autocaravana en el panel de servicios de la autovía, permitiendo así que los viajeros pudieran identificar la existencia de estos servicios desde la propia carretera.
Este hecho tiene un valor especial porque se produjo en 2004, muchos años antes de que comenzara el proceso institucional que terminaría con la homologación de la señal S-128 en el catálogo oficial de señales y representó una forma de reconocimiento desde el ámbito del Estado hacia la actividad autocaravanista.
De alguna manera, aquella señalización temprana demostraba que la integración del autocaravanismo en la señalización viaria era posible dentro del marco legal existente.
✅El inicio de un proceso institucional.
Lo que comenzó como una cuestión práctica en el área de Liérganes terminó convirtiéndose en el punto de partida de un proceso mucho más amplio.
En el año 2006, la moción presentada por la Senadora Ana María Chacón y aprobada en el Senado sobre el desarrollo ordenado del autocaravanismo ya incluía entre sus propuestas la normalización de la señalización de las áreas para autocaravanas.
Posteriormente, dentro del Grupo de Trabajo GT-53 Autocaravanas de la Dirección General de Tráfico, creado para dar cumplimiento a dicha moción, la cuestión de la señalización volvió a ser analizada en el marco de las actuaciones destinadas a mejorar la integración del autocaravanismo dentro del sistema de movilidad.
✅ Veinte años después.
El proceso culminaría finalmente más de veinte años después de aquellas primeras gestiones.
En 2025, la reforma del Reglamento General de Circulación incorporó al catálogo oficial de señales la señal S-128, que incluye el pictograma internacional de la autocaravana.
Aquella señal representaba el reconocimiento oficial de una realidad que llevaba décadas desarrollándose en las carreteras y municipios de España.
Y cerraba un camino que había comenzado muchos años antes con una pregunta sencilla:
¿Cómo señalizamos un área de autocaravanas?
✅ Normalización europea.
La elección del pictograma que finalmente se incorporó a la señalización oficial no fue una decisión casual.
Se optó por el pictograma que ya se utilizaba de forma mayoritaria en numerosos países europeos. La intención era clara: avanzar hacia la normalización del autocaravanismo en España siguiendo criterios similares a los de nuestros vecinos.
El objetivo no era inventar una señal nueva, sino integrar el autocaravanismo dentro del sistema oficial de señalización del tráfico.
✅ El valor de la legalidad.
Este principio ha sido siempre fundamental para quienes hemos trabajado en el desarrollo del autocaravanismo en nuestro país.
Si queremos que nuestra actividad sea reconocida y respetada, debemos ser los primeros en exigir que se respeten las normas.
Sin embargo, con el paso de los años han aparecido también situaciones contradictorias.
Algunos ayuntamientos han intentado restringir la presencia de autocaravanas utilizando señalización no homologada o pictogramas que no forman parte del catálogo oficial de señales de tráfico.
En otros casos se ha llegado incluso a utilizar la señal S-128 incorporando en su interior dos pictogramas —autocaravana y caravana—, creando así una señal que no existe en el catálogo oficial y que por tanto carece de validez normativa.
Estas prácticas no contribuyen a ordenar la actividad ni a mejorar la convivencia. Al contrario, generan inseguridad jurídica y confusión.
El proceso que llevó desde las primeras gestiones de señalización en 2004 hasta la inclusión oficial de la señal S-128 en el catálogo del Reglamento General de Circulación en 2025 demuestra que el camino de la legalidad puede ser largo, pero es el único que garantiza resultados duraderos.
✅ Documentación y referencias.
Algunos de los documentos y materiales utilizados durante el proceso descrito en este capítulo pueden consultarse en los siguientes enlaces:
- Plano técnico de estación sanitaria para autocaravanas elaborado en AutoCAD por el ingeniero de caminos Miguel Alejo.
- Solicitud dirigida a la Demarcación de Carreteras del Estado en Cantabria (2004) para la señalización del área de descanso de Jesús del Monte en la autovía A-8.
- Documento administrativo de autorización para la instalación de señalización viaria.
- Justificante de pago de tasas correspondientes al procedimiento administrativo de señalización.
- Propuesta gráfica del pictograma de autocaravana utilizado para su integración en la señal de servicios S-122.
- Documento de clausura del Grupo de Trabajo GT-53 Autocaravanas.
- Texto de la moción aprobada en el Senado en mayo de 2006 sobre el desarrollo ordenado del autocaravanismo.
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