martes, 6 de octubre de 2026

Veintitrés años después: volver a leer lo que escribíamos cuando nacieron las primeras áreas.


Los antiguos foros de internet conservan una parte de la historia del autocaravanismo que la memoria, por sí sola, no siempre puede reconstruir.

A veces el pasado aparece donde menos se espera.

Estos últimos días, mientras revisaba algunos datos sobre las primeras áreas de servicio para autocaravanas creadas en España, he vuelto a encontrar conversaciones mantenidas en los antiguos foros de internet a finales de 2003.

Leerlas veintitrés años después produce una sensación curiosa.

Quienes participábamos en aquellos debates hablábamos de áreas, estacionamiento, campings, ayuntamientos, señalización o puntos de agua sin saber todavía hacia dónde conduciría todo aquello.

No estábamos escribiendo la historia.

Simplemente la estábamos viviendo.

Cuando internet era nuestra plaza de encuentro

A comienzos de los años 2000 no existían las redes sociales ni los teléfonos moviles tal como hoy las conocemos. Para muchos de nosotros, los foros de internet eran prácticamente el único lugar donde intercambiar experiencias, discutir problemas, organizar encuentros y mantener el contacto entre quienes compartíamos esta afición.

Frecuentábamos espacios como Network54, Campingsalón.com o Solocamping.com. Eran foros mixtos, en los que convivíamos campistas, caravanistas y autocaravanistas. Más tarde aparecería AC Pasión, creado ya específicamente alrededor del mundo de la autocaravana.

En aquellos primeros tiempos la relación entre todos nosotros era, en general, muy buena. Recuerdo especialmente los famosos encuentros que organizaba Solocamping.com, los llamados «engord@r», que se celebraban en campings. Allí convivíamos durante unos días campistas, caravanistas y autocaravanistas y, sencillamente, nos lo pasábamos muy bien.

Pero poco a poco empezó a producirse un cambio.

Los autocaravanistas comenzamos a plantear en aquellos mismos foros las dificultades que encontrábamos cuando utilizábamos nuestros vehículos fuera de los campings: problemas de estacionamiento, advertencias, prohibiciones o la frecuente identificación entre pernoctar dentro de una autocaravana correctamente estacionada y estar acampado.

Para quienes utilizaban habitualmente el camping, muchos de aquellos problemas apenas eran perceptibles. Para nosotros empezaban a formar parte de nuestros viajes.

Y fue precisamente en aquellas conversaciones donde comenzó a gestarse una conciencia diferente sobre el autocaravanismo y, poco después, un movimiento reivindicativo propio.

En noviembre de 2003 me incorporé al recién creado foro de AC Pasión utilizando el nombre de Piter.

En aquel mensaje de presentación hablaba ya de algo que entonces nos ilusionaba especialmente: poder compartir «la próxima inauguración de futuras áreas» por distintos lugares de España.

Mi presentación como Piter en AC Pasión, noviembre de 2003

Hoy aquella frase puede parecer intrascendente.

En 2003 no lo era.

España apenas disponía de instalaciones destinadas específicamente a prestar servicios a las autocaravanas y conseguir que un ayuntamiento aceptara crear una constituía todo un acontecimiento.

Teverga, Tui y Liérganes: lo que decíamos entonces

Pocos días después, el 20 de noviembre de 2003, escribí en el mismo foro sobre el trabajo que estaba desarrollando La PACA.

Entre los resultados alcanzados citábamos entonces la «inauguración y puesta en servicio» de tres áreas: San Martín de Teverga, Tui y Liérganes.

Información sobre La PACA publicada en AC Pasión en noviembre de 2003

Y aquí es donde releer aquellos mensajes tantos años después empieza a resultar especialmente interesante.

Porque casi inmediatamente surgió el debate.

Otros participantes cuestionaron que lo realizado en San Martín de Teverga pudiera considerarse propiamente la creación de una nueva área. Se habló del aparcamiento que ya existía junto al campo de fútbol, del punto de agua habilitado y de lo que realmente había aportado aquella actuación.

Debate de noviembre de 2003 sobre las primeras áreas y Teverga

Es extraordinario poder leerlo hoy.

Porque demuestra que la discusión sobre qué debía entenderse exactamente por un área de autocaravanas ya existía cuando las primeras estaban naciendo.

La memoria y los documentos

Durante muchos años hemos recordado Teverga como una de aquellas primeras conquistas. Y así la presentamos nosotros mismos en aquel momento.

Sin embargo, al revisar ahora los documentos y aquellas conversaciones, creo que corresponde introducir una precisión.

Teverga tuvo un enorme valor para quienes estábamos comenzando aquella aventura reivindicativa. Después de meses de trabajo y también de críticas, reunir allí numerosas autocaravanas, contar con la presencia y el apoyo del alcalde y disponer de aquel primer punto de agua significó mucho.

Pero aquello no constituía todavía el área municipal plenamente equipada que pretendíamos conseguir.

El propio alcalde, José Ramón Álvarez Argüelles (D. E. P.), manifestó su intención de crear posteriormente una instalación en condiciones, que no se materializaría hasta años después de su fallecimiento.

Por eso he corregido también este aspecto en la segunda edición de mi libro El autocaravanismo en España (2000–2026). Relato de una experiencia.

Ahora diferencio el importante valor simbólico y reivindicativo de Teverga de las áreas municipales que inmediatamente después comenzaron a materializar de forma efectiva el modelo que proponíamos.

No considero que corregir un recuerdo después de veintitrés años reste valor a lo realizado.

Creo justamente lo contrario.

La memoria cuenta cómo vivimos los acontecimientos. Los documentos nos ayudan a situarlos en su lugar exacto.

Liérganes, casi en tiempo real

Otro hilo de AC Pasión resulta igualmente revelador.

El 13 de noviembre de 2003 un participante preguntaba si realmente existía un área para autocaravanas en Liérganes. Otros compañeros contestaron explicando que habían asistido a su inauguración y, poco después, comenzaron a aparecer testimonios de usuarios que habían vuelto allí y habían pernoctado.

Conversación de 2003 sobre el área de Liérganes

Vista hoy, aquella conversación tiene un valor que entonces ninguno de nosotros podía imaginar.

Estamos contemplando prácticamente en tiempo real cómo una de aquellas primeras instalaciones comenzaba a incorporarse a las rutas de los autocaravanistas.

Y también permite comprender algo que considero fundamental.

No estábamos creando lugares para encerrar autocaravanas.

Estábamos intentando resolver problemas.

Lo que realmente buscábamos

Las áreas surgieron porque necesitábamos lugares donde abastecernos de agua y evacuar correctamente las aguas grises y negras y, en muchos casos, disponer además de espacios adecuados de estacionamiento.

Pero paralelamente defendíamos otra cosa: que una autocaravana correctamente estacionada debía ser tratada como lo que también es, un vehículo.

Aquellas dos reivindicaciones no eran incompatibles.

Servicios adecuados y derecho al estacionamiento caminaban juntos.

Un mensaje que escribí en AC Pasión en noviembre de 2004 resume bastante bien aquella preocupación:

«no confundan el estacionamiento de vehículos con el campismo».

El legítimo derecho de aparcar una autocaravana, AC Pasión, 2004

Han pasado más de veinte años y, curiosamente, seguimos hablando de ello.

Mirar 2003 desde 2026

Hoy España dispone de una red de áreas que entonces habría resultado difícil imaginar.

Las hay municipales y privadas, gratuitas y de pago, sencillos puntos de servicio e instalaciones con barreras, reservas, control de matrículas y numerosos servicios complementarios.

Es una evolución lógica.

Pero releer aquellas conversaciones de 2003 me ha llevado a hacerme una pregunta que entonces probablemente ninguno de nosotros habría imaginado.

Comenzamos intentando conseguir lugares donde las autocaravanas pudieran realizar correctamente sus servicios.

¿En qué momento una infraestructura creada para facilitar nuestra libertad puede convertirse en el argumento para limitarla?

Porque una cosa es disponer de un área y decidir utilizarla.

Otra muy distinta es que su existencia sirva para justificar que una autocaravana no pueda estacionar en ningún otro lugar del municipio donde legalmente pueda hacerlo otro vehículo.

Quizá ahí se encuentre uno de los debates que el autocaravanismo tendrá que afrontar durante los próximos años.

Los documentos que todavía pueden aparecer

Esta pequeña investigación no ha terminado.

Revisando material antiguo he encontrado incluso tres disquetes que conservaba desde aquellos años. En sus etiquetas puede leerse: «DOCU PACA», «AREA DE TEVERGA» y «SOLO CAMPING».

Todavía no sé qué contienen ni si después de más de veinte años será posible recuperar su información.

Si conseguimos leerlos, quizá aparezcan documentos, fotografías o conversaciones que permitan completar algunos detalles de aquella historia, entre ellos la fecha exacta del encuentro de San Martín de Teverga.

Si aparece nueva documentación, habrá que incorporarla.

Porque conservar la memoria también consiste en estar dispuesto a corregirla cuando aparecen nuevas pruebas.

Y quizá sea esa una de las cosas más interesantes de volver hoy a aquellos viejos foros.

En 2003 discutíamos sobre si un aparcamiento con un punto de agua podía considerarse un área, celebrábamos que un alcalde nos escuchara y soñábamos con extender aquellos pequeños servicios por España.

Veintitrés años después, el debate puede estar empezando a ser justamente el contrario:

cómo conseguir que aquellas infraestructuras que nacieron para ayudarnos no terminen convirtiéndose en los únicos lugares donde se nos permita estar.

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