Punto ecológico de servicio para autocaravanas en la autovía A-8, área de descanso de Jesús del Monte (Cantabria).
Cuando comenzamos a trabajar en las primeras reivindicaciones del autocaravanismo en España, a principios de este siglo, teníamos ante nosotros problemas que hoy pueden resultar difíciles de comprender para quienes se han incorporado recientemente a esta forma de viajar.
No se trataba únicamente de encontrar lugares donde estacionar nuestras autocaravanas. Existía otra necesidad, tan importante como aquella y estrechamente relacionada con la propia naturaleza de nuestros vehículos: disponer de instalaciones donde abastecernos de agua potable y evacuar correctamente las aguas grises y negras.
Quienes llevábamos años viajando por Europa conocíamos la importancia de estos servicios. En Francia, en la ruta desde Hendaya hacia París, o en Italia, entre Ventimiglia y Génova, encontrábamos con frecuencia puntos ecológicos en las áreas de servicio y descanso de las autopistas.
Aquellas instalaciones permitían resolver las necesidades del vehículo durante el desplazamiento, sin depender necesariamente de un camping o de un área específica de estacionamiento. Instalaciones a veces gestionadas por las típicas máquinas "Euro-Relais" de pago o gratuitas.
Era un modelo que considerábamos necesario trasladar a España.
De las primeras reivindicaciones a los ministerios
Durante los trabajos que desembocaron en la iniciativa parlamentaria presentada en el Senado en 2006, tuvimos ocasión de realizar diversas gestiones institucionales con la colaboración de Ana María Chacón.
Comprendíamos que los problemas del autocaravanismo afectaban a distintas competencias administrativas y que no podían resolverse exclusivamente desde la regulación del tráfico.
Por eso acudimos a los ministerios de Fomento, Medio Ambiente e Interior.
Cada uno tenía responsabilidades diferentes, pero relacionadas con las necesidades de nuestros vehículos.
En Interior, a través de la Dirección General de Tráfico, se encontraban las cuestiones relativas a la circulación y el estacionamiento.
En Fomento, las infraestructuras de las carreteras estatales y la incorporación de instalaciones específicas para autocaravanas en las futuras áreas de servicio y descanso.
Y en Medio Ambiente, la necesidad de facilitar una gestión adecuada de las aguas residuales que generan nuestros vehículos.
Aquellas preocupaciones quedaron reflejadas en la moción presentada en mayo de 2006 por el Grupo Parlamentario Socialista ante el Senado.
Su punto cuarto planteaba que se tuvieran en cuenta las necesidades de las autocaravanas en los anteproyectos de las futuras áreas de servicio del Estado, incorporando instalaciones específicas siempre que fueran técnicamente viables.
Además, proponía modificar la norma 8.1-IC de señalización vertical para incluir una nueva señalización destinada a estos servicios.
Es importante recordar este detalle porque demuestra que nuestra reivindicación no se limitaba al estacionamiento ni a la creación de áreas municipales. También pretendíamos actuar sobre las infraestructuras de las carreteras del Estado y su señalización.
La protección ambiental: nuestras gestiones con el departamento de Cristina Narbona
Recuerdo especialmente nuestra reunión con el departamento de Cristina Narbona, entonces ministra de Medio Ambiente.
El argumento que trasladamos era sencillo.
Las autocaravanas como vehículo homologado por el Estado disponen de depósitos destinados a recoger las aguas residuales. Es una característica que permite viajar con autonomía y evitar vertidos al entorno.
Pero esos depósitos tienen una capacidad limitada y necesitan vaciarse periódicamente en instalaciones adecuadas.
Por tanto, si queremos una actividad respetuosa con el medio ambiente, no basta con exigir que los usuarios no realicen vertidos indebidos. También es necesario facilitar lugares donde puedan gestionar correctamente esos residuos.
La protección ambiental debe contemplar tanto las obligaciones de los ciudadanos como las infraestructuras que les permiten cumplirlas proporcionadas por el Estado.
Aquella era una de las razones por las que considerábamos tan importante disponer de puntos ecológicos en las vías de comunicación y en los lugares de visita.
Fomento y la responsabilidad de adaptar las infraestructuras
Otra reunión que recuerdo especialmente fue la mantenida con Ricardo Díaz Zoido, entonces director del Gabinete de la Secretaría de Estado de Infraestructuras y Planificación, en el Ministerio de Fomento.
De aquella conversación conservo una reflexión que me pareció especialmente significativa.
Si el Estado reconoce y homologa vehículos concebidos para viajar, dotados de instalaciones de habitabilidad y depósitos de agua limpia y residual, resulta razonable que sus necesidades sean tenidas en cuenta al planificar las infraestructuras de las carreteras.
No se trataba de reclamar un privilegio para las autocaravanas, ni de exigir un lugar reservado para estacionar en cada población.
Lo que solicitábamos era algo mucho más concreto: que las áreas de servicio y descanso de las principales vías de comunicación incorporasen instalaciones para abastecerse de agua y evacuar los residuos.
Del mismo modo que las carreteras cuentan con instalaciones destinadas a atender otras necesidades de los vehículos y de sus ocupantes, entendíamos que también debían contemplarse las particularidades de las autocaravanas.
Cuando aquella reivindicación apareció en los documentos de Fomento
Con el paso de los años he conservado algunos documentos que hoy permiten comprobar que estas necesidades llegaron a ser contempladas por el Ministerio de Fomento.
Entre ellos se encuentran una nota oficial de 2008 y varios pliegos de contratación de 2010, correspondientes a distintas áreas de servicio de las autovías españolas.
En abril de 2008, la nota oficial sobre la licitación del área de servicio de Liendo, en la autovía A-8, incluía entre las instalaciones posibles las facilidades para autocaravanas.
Posteriormente, en abril de 2010, los pliegos de Muñogrande, Padul y Villaprovedo también contemplaban esa posibilidad.
Conviene precisar que aquellas instalaciones figuraban como servicios opcionales y no como una obligación general para los adjudicatarios.
Tampoco podemos afirmar documentalmente que su inclusión fuera consecuencia directa de nuestras reuniones ministeriales.
Pero sí podemos constatar que, en los años posteriores a nuestras reuniones, algo comenzó a moverse en Fomento. Una necesidad que habíamos trasladado a sus responsables aparecía contemplada en la documentación de determinadas áreas de servicio de las autovías.
Y eso, desde la perspectiva de quienes habíamos iniciado aquellas gestiones, tenía indudable interés.
Lo que finalmente se ejecutó
La realidad, sin embargo, fue distinta de lo que aquellas previsiones podían hacernos esperar.
Según la información que me facilitó en aquellos años Roberto Villegas Gómez, entonces jefe de Proyectos de la Demarcación de Carreteras del Estado en Cantabria, varios de aquellos proyectos quedaron paralizados en el contexto de la crisis económica iniciada en 2008.
Recuerdo particularmente los casos de Cieza y Cabezón de la Sal, donde inicialmente se habían contemplado instalaciones de pesaje.
En Cieza, finalmente, no llegó a ejecutarse la actuación prevista.
En cambio, en La Encrucijada, en Cabezón de la Sal, se construyó un área de descanso que incorporó servicios para autocaravanas y que continúa prestando esa función.
Punto ecológico de servicio para autocaravanas en la autovía A-8, área de descanso de la encrucijada, Cabezón de la Sal (Cantabria).
Junto con el punto de servicio de Jesús del Monte, constituye una infraestructura de gran utilidad para las numerosas autocaravanas que circulan por la autovía A-8 a su paso por Cantabria.
No tengo constancia de que existan otras instalaciones similares en las áreas de descanso de las autovías españolas.
Son instalaciones que demuestran que los servicios para autocaravanas, al igual que sucede desde hace años en numerosas áreas de descanso y servicio de Francia e Italia, pueden integrarse en las vías de comunicación y atender las necesidades de numerosos viajeros sin necesidad de vincularlos a recintos exclusivos de estacionamiento.
Una reflexión sobre nuestros propios errores
Con la perspectiva que me proporcionan más de veinte años de experiencia, creo que también debemos reconocer lo que pudimos haber hecho mejor.
En aquellos primeros años trabajamos intensamente para conseguir el reconocimiento de la autocaravana como vehículo y defender sus condiciones de estacionamiento.
También impulsamos la creación de áreas municipales, porque en muchos lugares apenas existían instalaciones donde realizar las operaciones de abastecimiento y evacuación de residuos.
Sin embargo, quizás cometimos un error al vincular demasiado estrechamente ambas cuestiones: los servicios y el estacionamiento.
Y posiblemente cometimos otro al concentrar buena parte de nuestro trabajo posterior en el grupo constituido en la Dirección General de Tráfico.
El GT-53 permitió abordar problemas importantes relacionados con la movilidad y la normativa de circulación. No pretendo restar valor a aquel trabajo.
Pero hoy considero que las reivindicaciones relativas a las infraestructuras y al medio ambiente necesitaban mantener sus propias líneas de actuación ante los ministerios competentes.
Quizás debimos realizar un seguimiento más continuado de las iniciativas que habían comenzado a aparecer en Fomento, especialmente de la incorporación de servicios para autocaravanas a los proyectos de áreas de descanso y servicio.
Tampoco podemos olvidar que la falta de unidad, de una implicación continuada y sobre todo de visión de nuestro propio colectivo pudo contribuir a que aquellas iniciativas no tuvieran el seguimiento que merecían.
No sabemos qué resultados habría tenido ese seguimiento.
Lo que sí sabemos es que aquella necesidad no desapareció.
Servicios y estacionamiento: dos necesidades diferentes
Una de las principales actividades del autocaravanismo es viajar.
Y para viajar de manera autónoma, responsable y respetuosa con el medio ambiente necesitamos una red suficiente de puntos ecológicos donde abastecernos de agua y evacuar los residuos.
Esos servicios pueden encontrarse en áreas municipales, instalaciones privadas, estaciones de servicio o áreas de descanso de las carreteras.
No tienen por qué estar necesariamente asociados a un aparcamiento exclusivo para autocaravanas.
Una cosa es disponer de los servicios que necesita el vehículo durante el viaje y otra diferente es determinar dónde puede estacionar conforme a la normativa aplicable.
Ambas necesidades pueden complementarse, pero no deberían confundirse.
Durante estos años hemos dedicado buena parte de nuestros esfuerzos a defender el derecho al estacionamiento y a promover la creación de áreas específicas.
Sin embargo, considero que hemos prestado menos atención de la necesaria al desarrollo de una red de puntos ecológicos en las principales vías de comunicación.
Desconozco si las actuales organizaciones autocaravanistas están realizando gestiones concretas ante los organismos responsables de las carreteras para recuperar esta reivindicación.
Pero creo que sería una línea de trabajo especialmente útil.
Una reivindicación que merece continuidad
Cuando recuerdo aquellas gestiones con Ana María Chacón ante los ministerios de Fomento, Medio Ambiente e Interior, no lo hago para reivindicar protagonismos ni atribuirnos resultados que no podamos demostrar.
Lo hago porque forman parte de la historia de nuestro autocaravanismo y porque algunas de las necesidades que entonces planteábamos siguen existiendo.
Aquellos contactos, las iniciativas parlamentarias y los documentos administrativos que hoy podemos recuperar muestran que se abrió una vía de trabajo que no llegó a desarrollarse plenamente.
Tal vez ha llegado el momento de volver a prestarle atención.
No se trata de abandonar la defensa del estacionamiento ni de cuestionar la utilidad de las áreas municipales o privadas.
Se trata de recordar que el autocaravanismo es, fundamentalmente, una actividad itinerante y que sus infraestructuras deben responder también a esa realidad.
Porque defender la libertad de viajar en autocaravana significa también procurar que existan las condiciones necesarias para hacerlo de manera responsable.
Y los puntos ecológicos en nuestras carreteras siguen siendo, a mi entender, una de esas condiciones fundamentales.
Documentación histórica
Moción presentada ante el Senado, mayo de 2006.
Consultar el documento original de la moción del Senado de 2006.
Documento que recoge las propuestas de regulación, protección ambiental, incorporación de instalaciones en las futuras áreas de servicio y modificación de la norma 8.1-IC de señalización vertical.
Ministerio de Fomento. Documentación sobre áreas de servicio:
- Jesús del Monte (A-8, Cantabria) 2010. Nota oficial sobre la licitación del área de servicio.
- Liendo (A-8, Cantabria), 2008. Nota oficial sobre la licitación del área de servicio.
- Muñogrande (A-50, Ávila-Salamanca), 2010. Pliego de contratación.
- Padul (A-44, Granada-Motril), 2010. Pliego de contratación.
- Villaprovedo (A-67, Palencia), 2010. Pliego de contratación.
Estos documentos permiten conocer el contenido de las propuestas y las previsiones administrativas posteriores, aunque no acreditan por sí solos que todas las instalaciones llegaran a ejecutarse.
Pedro Ansorena Antón.


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