Despu茅s de haber definido la estrategia y elaborado el dossier, necesit谩bamos algo tangible. Era imprescindible demostrar que el trabajo desarrollado no quedaba en el plano te贸rico. No solo para los autocaravanistas en general, sino tambi茅n para los propios directivos y delegados que est谩bamos dedicando tiempo y esfuerzo de forma completamente altruista.
Inauguraci贸n del 谩rea municipal de Li茅rganes (Cantabria), una de las primeras 谩reas plenamente operativas de Espa帽a. La respuesta de los autocaravanistas confirm贸 que el modelo era viable.
La prioridad era clara: conseguir la primera 谩rea municipal de servicio para autocaravanas en Espa帽a.
No fue f谩cil. Convencer al primer alcalde cost贸 mucho. Pero ahora cont谩bamos con dos herramientas fundamentales: el convencimiento pleno del modelo franc茅s y el dossier t茅cnico elaborado por Vicente D铆az.
Desde el inicio de la PACA comenc茅 a colaborar estrechamente con Vicente. Durante a帽os mantuvimos contacto casi diario, por tel茅fono o correo electr贸nico. Su conocimiento detallado de las 谩reas francesas, fruto de sus viajes familiares, nos proporcion贸 una visi贸n pr谩ctica decisiva para adaptar aquel modelo a nuestra realidad.
La plataforma no dispon铆a de ayudas p煤blicas ni recursos externos. Se sosten铆a exclusivamente con las cuotas de sus socios. Ni los miembros de la junta directiva ni los delegados percib铆amos compensaci贸n alguna por gastos o desplazamientos. Aquella precariedad econ贸mica era tambi茅n una garant铆a de independencia y libertad de acci贸n.
✅ La importancia de la forma.
Pero no bastaba con disponer de voluntad y un buen dossier tecnico. Era imprescindible dirigirse a la administraci贸n con rigor formal.
Para mi trabajo en Cantabria cont茅 con la ayuda de otra persona clave en aquellos inicios: Pablo Higuera, secretario de ayuntamiento, conocedor del derecho administrativo y del funcionamiento interno de la administraci贸n. 脡l nos ayud贸 a comprender algo fundamental: no sirve cualquier escrito cuando se trata de dirigirse a una instituci贸n p煤blica.
Un escrito mal planteado puede ser rechazado por defecto de forma, independientemente de la raz贸n que contenga.
Pablo redact贸 un modelo de oficio que deb铆an seguir los delegados al solicitar entrevistas con alcaldes o concejales. La estructura era clara:
- Qui茅n soy.
- A qui茅n represento.
- Qu茅 solicito.
- Qu茅 ofrezco.
- Petici贸n formal de entrevista o respuesta.
- Fecha y firma.
Este modelo fue revisado tambi茅n por Pablo, notario en Santander, quien confirm贸 la correcci贸n jur铆dica del planteamiento. Comprendimos entonces que la reivindicaci贸n deb铆a apoyarse no solo en argumentos t茅cnicos, sino tambi茅n en formas administrativas impecables.
✅ El trabajo sobre el terreno.
Una vez impreso el dossier y la carta de presentaci贸n, fue distribuido entre los delegados que trabajabamos en las distintas comunidades aut贸nomas. Se convirti贸 en herramienta com煤n y argumento compartido.
Las visitas a los ayuntamientos comenzaron a multiplicarse.
El planteamiento era siempre el mismo: ofrecer colaboraci贸n, explicar el fen贸meno del turismo itinerante y proponer la creaci贸n de unos servicios m铆nimos —un espacio de estacionamiento adecuado, toma de agua potable y punto de vaciado conectado a la red de saneamiento— siguiendo el modelo ya consolidado en Francia e Italia.
No se ped铆an grandes inversiones. Se propon铆a una infraestructura sencilla, de bajo coste y con retorno econ贸mico indirecto para el comercio local.
Pero convencer no era sencillo. La referencia segu铆a siendo el camping.
✅Las primeras 谩reas.
El resultado de aquel trabajo constante, paciente y desinteresado comenz贸 a dar frutos.
Las primeras 谩reas municipales plenamente operativas fueron, por este orden:
- Tui (Galicia)
- Li茅rganes (Cantabria)
- Bermeo (Vizcaya)
Previamente celebramos la creaci贸n del 谩rea de San Mart铆n de Teverga (Asturias), lo que gener贸 enorme ilusi贸n. Sin embargo, con perspectiva, no puede considerarse la primera 谩rea municipal plenamente consolidada, ya que inicialmente consisti贸 en una concentraci贸n de autocaravanas con la instalaci贸n provisional de un punto de agua. La infraestructura definitiva se materializar铆a a帽os m谩s tarde.
Las 谩reas de Tui, Li茅rganes y Bermeo marcaron el verdadero punto de inflexi贸n.
- Confirmaban que la estrategia era correcta.
- Confirmaban que el dossier funcionaba.
- Confirmaban que los ayuntamientos, cuando comprend铆an el fen贸meno, apostaban por 茅l.
✅ M谩s que infraestructuras.
Con motivo de las inauguraciones acud铆an centenares de autocaravanas. Nuestra presencia era una forma de agradecer a los ayuntamientos su apuesta y de demostrar, con hechos, que la decisi贸n hab铆a sido acertada.
La plataforma no hab铆a nacido con vocaci贸n l煤dica. Su finalidad era reivindicativa y estructural. Sin embargo, aquellas inauguraciones se convirtieron en aut茅nticas celebraciones colectivas.
Hab铆a convivencia, intercambio de experiencias, charlas informativas y, sobre todo, una sensaci贸n compartida de estar construyendo algo nuevo.
La creaci贸n de las primeras 谩reas fue la confirmaci贸n de que el trabajo desarrollado desde Fonsagrada y Tor贸 comenzaba a dar resultados visibles.
El m茅todo funcionaba.
Y, por primera vez, el autocaravanismo reivindicativo en Espa帽a dejaba de ser una idea para convertirse en una realidad tangible.
✅No todo fue un camino de rosas.
Sin embargo, el avance no estuvo exento de resistencias.
La creaci贸n de 谩reas municipales comenz贸 a generar recelos en determinados sectores vinculados al camping tradicional incluido una parte del asociacionismo de 茅ste, que interpretaban estas iniciativas como una competencia directa o una alteraci贸n del modelo tur铆stico y tradicional existente. Aquellas reacciones, previsibles en parte, evidenciaron que el desarrollo del autocaravanismo no era 煤nicamente una cuesti贸n t茅cnica o administrativa, sino tambi茅n econ贸mica y sectorial.
Las tensiones no tardaron en aparecer.
En algunos casos se tradujeron en presiones externas; en otros, en debates internos sobre la estrategia y la relaci贸n con distintos actores del sector. El crecimiento del proyecto implicaba alterar equilibrios establecidos y cuestionar inercias que llevaban d茅cadas asentadas.
Aquellos primeros contratiempos marcar铆an etapas posteriores y condicionaron, en parte, mi propia relaci贸n con la direcci贸n de la plataforma y algunos de sus delegados. Pero esa es otra parte de la historia que merece ser contada con la serenidad que da el paso del tiempo.
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