martes, 1 de marzo de 2011

Una vuelta por la isla de La Gomera.

El pasado domingo junto con nuestra hermana y cuñada María, que se ha acercado por Canarias para descansar, hacernos una visita y al mismo tiempo disfrutar de las bonanzas del invierno de las islas afortunadas durante una semana, nos dimos nuevamente una vuelta por La Gomera.

La verdad es que nunca mejor dicha la frase de "Las Islas Afortunadas", ya que llevamos unas semanas con un tiempo inmejorable, así que aunque Senia y yo hemos estado y disfrutado de la isla de La Gomera en diversas ocasiones, la buena climatología reinante nos ha animado y hemos decidido pasar una agradable jornada por La Gomera, entre otras cosas, para enseñarle y hacer disfrutar a María, de otro de los paraísos del archipiélago, el cual no conocía y del que se ha quedado sorprendida y encantada de tanta belleza natural.

A las 08,45 de la mañana tomamos el barco de la compañía Armas que en aproximadamente 1 hora cubre la ruta entre el puerto de Los Cristianos (Arona) y el de la capital de La Gomera, San Sebastián. En el barco habíamos embarcado un coche alquilado, ya que aunque es evidente que la isla da para mucho más, nuestra intención era dar una vuelta por ella y regresar en el último barco que sale de la capital Gomera a las 19 horas.


La Gomera con una población de más o menos 20.000 hab, perteneciente a la provincia de Tenerife, ostenta el honor histórico de ser la última tierra que pisó el Almirante Cristóbal Colon antes de aproar sus naos en la costa y continente americano y descubrir el nuevo mundo que tantos beneficios de todo tipo nos ha aportado a las sociedades europeas y al mundo en general.

Su estancia en La Gomera, al parecer no fue deseada y si fortuita, ya que las velas latinas con las que pretendía cruzar el tan temido atlántico y llegar al nuevo mundo, en el trayecto desde Palos hasta las Canarias, el insigne navegante pudo comprobar que con el velamen que portaban las naos difícilmente podía acometer lo que se proponía, por ello los gomeros han sido vitales también en la gesta del descubrimiento del nuevo mundo, al aportar sus conocimientos y trabajo, modificando las velas y adaptando estas a la navegación y los vientos atlánticos de los que eran grandes conocedores.

La Gomera es también la única isla del archipielago que no ha tenido erupciones volcánicas durante los últimos dos millones de años, hecho al que, sin duda, debe parte de su espectacular orografía actual.

Marcada por la erosión, con profundos barrancos que nacen en el centro de la isla y la masa vegetal arbustiva o arbórea de las partes más altas, donde el pico y parque nacional del Garajonay 1847 Mt. presenta la mayor y exuberante masa forestal que sorprende al visitante en cada curva o en cada recodo de la quebrada carretera, camino o sendero.

Estas características y atractivos hacen de la isla un lugar excepcional para el disfrute de una naturaleza "fósil", donde nos da una idea y visión de lo que antaño era la vegetación del terciario, destacando tambien que La Gomera es el mayor palmeral del archipielago, donde la elegante y altiva palmera Phoenix canariensis crece salvaje y por doquier en las partes más bajas de cada barranco y en cada ladera de estos.

Tradicionalmente la forma de vida Gomera se ha basado en la difícil y laboriosa agricultura aterrazada, donde aún quedan y se ven algunos vestigios, aunque actualmente es el turismo ecológico y de naturaleza el que se está abriendo un camino cada vez más amplio en la economía de la isla.


El clima en la isla nos ofrece dos ambientes diferenciados, el norte y el sur. En la zona norte un clima estable, de temperaturas suaves y humedad constante, debido a la constante influencia de los vientos alisios, que cargados de humedad provenientes del océano atlántico se pasean por cumbres, laderas y barrancos, dejando una buena parte de esta en la isla, originando con ello el milagro de una gran variedad de vida vegetal que se asienta en la zona, con especies tan significativas como el brezal o la laurisilva, con algunos ejemplares convertidos en verdaderos arboles, conservando algunas de sus intactas características provenientes desde la época terciaria.

La isla está dividida en 6 municipios:

San Sebastián, Hermigua, Agulo, Vallehermoso, Alajeró y Valle Gran Rey.

A las diez de la mañana, desembarcamos en San Sebastián y trazamos una ruta circular, con dirección hacia la población de Hermigua, bordeando la isla por el este, norte, noroeste para continuar hasta el sur y regresar por la tarde a nuestro punto de partida.

Para la comida, en este caso y para aprovechar lo más posible el dia y el tiempo, comimos unos frugales bocadillos en la playa de Valle Gran Rey, pero si lo que se quiere es disfrutar de un buen pescado fresco, como hemos hecho otras veces que hemos visitado la isla, en cualquiera de los restaurantes de La Playa Gran Rey, se puede comer a gusto y a un buen precio .

Como he comentado en algunos de los relatos de este blog, que a veces unas fotos valen más que mil palabras y para no cansar al lector, después de la introducción y para que también vosotros podáis disfrutar aunque sea a través de la imagen vamos a colgar algunas por orden cronológico del recorrido y las localidades de nuestro periplo gomero.


Hermigua.
Agulo.
Vallehermoso.

Garajonay.


Alajero.

Valle gran Rey.

Playa Gran Rey.

Playa Santiago.

San Sebastián.


Para ver otras imágenes  Pinchar aquí

Pedro Ansorena y Senia Bonaechea.







2 comentarios:

ARO dijo...

Una maravilla. Sana envidia es lo que siento cuando entro en tu blog.

Pedro Ansorena dijo...

Estimado ARO. Cuando entres en el blog no tienes nada que envidiar de lo que hacemos o vivimos por aquí, envidia sana la tuya, que vives y disfrutas de una de las comarcas más bellas de esta piel de toro, El Bosque, cabecera del inigualable Parque Natural de la Sierra de Grazalema (Cádiz).

Saludos desde las islas.

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