viernes, 17 de agosto de 2012

Perspectivas de la democracia a largo plazo.


"¿Por qué se ha convertido la confianza en el Estado de bienestar en desesperanza?

Desde aproximadamente el año 2007, mis lecturas y conversaciones me han dejado la firme impresión de que en todos los países “avanzados” de Europa, las Américas y Asia, la gente de las más diversas creencias políticas y capacidades intelectuales, desde la derecha moderada hasta la extrema izquierda, está profundamente desanimada acerca del futuro político-económico de sus países.

 A fin de cuentas, el siglo XX parecía prometedor. Las potencias democráticas capitalistas y la Unión Soviética derrotaron al fascismo (con las importantes excepciones de España y Portugal) en la Segunda Guerra Mundial, y durante el periodo que la siguió la mayoría de los regímenes imperialistas europeos en África y Asia fueron sustituidos por soberanías locales. Asimismo, entre 1945 y 1990, la guerra fría hizo ver, a todos aquellos que no estaban cegados por dogmas ideológicos, que el capitalismo, bajo los auspicios políticos democráticos, era muy superior al socialismo autoritario del imperio soviético estalinista y posestalinista, un imperio que, afortunadamente, se disolvió sin que se produjera una guerra. En los años noventa, la mayoría de los conservadores moderados y los socialdemócratas estaban de acuerdo en que el Estado de bienestar (la combinación de una economía generalmente capitalista con democracia política, y con servicios sociales que garanticen un mínimo de salud, educación y de sustento a todos los ciudadanos) representaba el probable futuro para una parte sustancial de la humanidad.

¿Por qué, y cómo, ha sido desplazado el razonable optimismo de los años noventa por la literal desesperanza a partir de 2007? Un factor muy importante es el resultado de la victoria del capitalismo democrático en la guerra fría. Por autoritarios e ineficientes que fueran la agricultura, la vivienda, la asistencia sanitaria y el sistema de pensiones soviéticos, lo cierto es que, de algún modo, funcionaban. Y que había escuelas públicas en las que se enseñaba en las docenas de lenguas habladas por pequeñas, pero culturalmente reconocidas, nacionalidades. Durante la guerra fría, todos los Gobiernos capitalistas conocían esas políticas y adoptaron la sabiduría política de mantener sus propios servicios sociales. Pero, una vez disuelta la Unión Soviética, los conservadores americanos y europeos no vacilaron en atacar al Estado de bienestar como derrochador, inasumible a largo plazo, etcétera.

Predican austeridad cuando lo más necesario y urgente son los programas de obras públicas

Otros tres factores de inquietud sobre el futuro son la llegada del cambio climático, el rápido incremento de la población mundial y el claramente predecible agotamiento de muchos recursos naturales. A partir de 1990, solo la comunidad científica y quienes vivían cerca del nivel del mar o próximos a los deshielos estaban plenamente convencidos del cambio climático. También algunas de las pruebas que se hicieron públicas pudieron ser convincentemente rebatidas debido a errores técnicos y a controversias profesionales entre científicos. Pero el número cada vez mayor de tormentas, sequías, inundaciones y cambios de temperatura de los últimos años ha convencido a la mayoría de la gente de que el cambio climático se está produciendo realmente, con efectos que requieren de una seria y específica cooperación internacional que apenas ha comenzado a tener lugar.

Y llego así a la cuestión de qué se necesita hacer durante las próximas décadas si queremos superar la muy comprensible desesperanza del presente. En los dos siglos pasados, el sistema capitalista ha tenido mucho éxito en lo concerniente a la invención, la producción en masa y la distribución comercial de todo tipo de bienes y servicios. Pero es un sistema amoral, que no asume una voluntaria responsabilidad en favor de las libertades y el bienestar físico de la población en su conjunto. La justicia, la educación general sin distinción de clase social, así como las condiciones de trabajo en las fábricas y en las minas se deben a logros de Gobiernos elegidos democráticamente y de sindicatos. La acción política siempre ha sido necesaria para alcanzar cierto grado de justicia económica.

La acción política también es necesaria para poner límites a las nuevas formas de la actividad capitalista que se han desarrollado desde la invención de las computadoras y de la capacidad de mover capitales a cualquier lugar del planeta en cuestión de fracciones de segundo. Al ser el capitalismo un sistema amoral de comportamiento económico, no tiene importancia alguna para el presidente de un banco o para el gestor de hedge funds si alguien se hace multimillonario inventando un teléfono excelente, útil para millones de personas, o ganando su apuesta sobre el precio que tendrá el brócoli en los mercados de futuros recientemente establecidos.

Un eficaz control del sistema financiero requiere que un amplio porcentaje de los electores se instruya en el funcionamiento del sistema capitalista

Solo los Gobiernos elegidos democráticamente pueden poner bajo control ese tipo de locura financiera. De hecho, el Congreso de Estados Unidos aprobó en 1933 la Glass-Steagall Act, que regulaba el sistema bancario separando la banca de depósito, para administrar depósitos y préstamos relativamente pequeños a negocios y a familias, de la banca de inversión, para operar con grandes y arriesgadas inversiones en nombre de clientes que ganaban su vida invirtiendo en costosas actividades de otras personas e instituciones.

La Ley Glass-Steagall protegió los ahorros de millones de familias estadounidenses hasta que, bajo la fuerte presión de Wall Street, fue derogada en 1999. Una década más tarde, cuando las enormes bancarrotas de 2007 y 2008 comenzaron a ser investigadas, se pudo saber que muchos bancos, liberados de las reglas de inversión de la Ley Glass-Steagall, habían perdido millones de dólares “invertidos” sin conocimiento de sus propietarios, y en muchos casos perdidos sencillamente en operaciones especulativas multimillonarias. A los bancos se les salvó luego con dinero de los contribuyentes, con el consentimiento del presidente Bush, seguido después por el consentimiento del presidente Obama, convencidos ambos por asesores de Wall Street de que el sistema financiero norteamericano al completo se derrumbaría si no era rescatado por los ahorros de millones de personas que nada tenían que ver con las insensatas especulaciones de la década que precedió a la actual depresión que comenzó en 2007 y que todavía nos acompaña.

Algo que es de una necesidad incuestionable, y que recientemente ha comenzado a ser recomendado por algunos de los mismos banqueros que guiaron el acoso a la Ley Glass-Steagall, es renovar la separación entre bancos de ahorros y bancos de inversiones. Lo que a mi vez me lleva a afirmar que un eficaz control de los sistemas financieros nacionales e internacionales requiere que un amplio porcentaje de los electores se instruya en el funcionamiento del sistema capitalista. Wall Street y sus equivalentes en otros países avanzados nunca aceptarán una verdadera regulación sin sostener una encarnizada lucha, financiada por millones de dólares procedentes de grupos de presión. Los legisladores que reciben apoyo electoral de acaudalados capitalistas nunca votarán a favor de controles financieros a menos que sus electores demuestren que tienen un conocimiento general de cómo funciona el sistema. En estos últimos años, tanto en España como en Estados Unidos, me propuse preguntar a personas que se manifestaban qué tipo de control legislativo les pedirían establecer a sus representantes electos. A menudo la pregunta les sorprendía. Las respuestas solían ser muy emocionales, muy condenatorias del capitalismo existente, pero preocupantemente imprecisas en cuanto a su contenido real.

Finalmente, hay otro obstáculo tremendo de cara a la resolución de esta presente y severa depresión. La mayoría de los banqueros, tanto norteamericanos como europeos, están viviendo todavía en los comienzos del siglo XX, antes del desarrollo de la socialdemocracia escandinava, antes del new deal de Franklin Roosevelt, antes del Estado de bienestar que demostró la superioridad de la socialdemocracia europea sobre el socialismo autoritario. Predican austeridad y más austeridad, cuando lo inmediatamente necesario son los programas de obras públicas que proporcionen el necesario sustento a los ahora desempleados y a sus familias, y que de ese modo se regeneren las actividades económicas de todo tipo. La supervivencia de la democracia política exigirá una bien informada regulación democrática del sector financiero."

Autor:

Gabriel Jackson, historiador e hispanista estadounidense. 16 AGO 2012.

Traducción de Juan Ramón Azaola.

Fuente de información:

Viaje a la exposición "Las Edades del Hombre" 2012.

La villa y municipio de Oña y su Monasterio de San  Salvador acogen este año, del 23 de mayo hasta el 4 de noviembre de 2012,  la famosa exposición de Las Edades del Hombre. Dicho municipio está enclavado entre las comarcas de Las Merindades y la Bureba, a la que pertenece, situadas éstas en la comunidad autónoma de Castilla y León, concretamente en Burgos. El Monasterio de San Salvador en 2011 celebró el milenario de la fundación, por cuyo motivo ha sido elegida por la fundación "Las Edades del Hombre",  para albergar su decimoséptima edición.


El objetivo no es sólo promocionar la famosa exposición, sino que Oña aprovecha la oportunidad, que se le ofrece para dinamizar el turismo en los alrededores de la misma, unas comarcas con muchos atractivos que ya hemos tratado ampliamente  en otras entradas del blog. De nuevo la exposición de Las Edades del Hombre, nos ofrece una oportunidad para disfrutar, sin tener que hacer grandes dispendios, de una de las zonas de Castilla y León, que más atractivos culturales y turísticos alberga.

El título y el tema sobre el que trata la exposición es el de  "Monacatus", que viene del término latino “monacatus”, que precisamente nos da la idea del contenido sobre el que gira la exposición, la vida monacal. Son 130 obras las que se exponen en esta edición, viendo alguna de ellas por primera vez "la luz" y saliendo de la clausura. La novedad de 2012 es, como los propios organizadores indican, la puesta en escena, enfocada a la captación del mensaje a través de los sentidos. Una exposición sensitiva con una temática relacionada con la Iglesia y la vida monacal consagrada a la misma que no deja  indiferentes a sus visitantes.


Con este aliciente y al igual que en pasadas ediciones, el pasado dia nos pusimos en marcha con nuestra autocaravana rumbo a la villa burgalesa de Oña. Siempre es un placer  viajar desde Cantabria hacia la meseta accediendo por el valle del río Ason, el puerto de Los Tornos, La Merindad de Medina de Pomar, etc. por un paisaje excepcional.


Con el disfrute de la ruta y el paisaje, a las cuatro de la tarde llegamos a Oña, al aparcamiento creado para dar acogida a los numerosos vehículos, en los que sus ocupantes se acercan a visitar la población y la exposición.


Uno de los atractivos que nos ofrece la zona es realizar alguna ruta de la numerosas de senderismo señalizadas que hay por la comarca y como ya no nos daba tiempo a visitar la exposición y el atardecer se prestaba a ello, decidimos hacer una ruta de unos 10 Km de ida y vuelta por el sendero que discurre por la orilla del río Oca y la ruta del nunca finalizado ferrocarril Santander- Mediterráneo, una zona preciosa que trascurre inicialmente por el cañón y la hoz del rio hasta cerca del paraje de "los miradores".


Finalizamos la tarde paseando por el casco urbano de la siempre agradable Villa de Oña, disfrutando de su ambiente callejero, degustando unas tapas y vinos.


Por la mañana visitamos la exposición a la cual le dedicamos unas 3 horas, una maravilla, no solo por las obras expuestas también por el marco del Monasterio, un lugar incomparable para representar la vida monástica. Sin despreciar otras exposiciones de las que también hemos disfrutado, la exposición de Oña es una de las que más nos ha gustado.


Como nuestro objetivo principal era el visitar la exposición, ya que la comarca y la población la conocemos bastante bien, pernoctamos en el aparcamiento una noche y después de visitar esta regresamos a Cantabria, con parada en Cigüenza (Villarcayo) para disfrutar de los placeres culinarios de Casa Ana Mary, una cocina tradicional donde los platos que te sirven son "para chuparse los dedos" N-42º56'30'' W-3º35'34''.

Aparcamiento pernocta en Oña. N-42º44'05'' W-3º25'06''.

Para ver otras imágenes Pulsar aquí.

Pedro Ansorena y Senia Bonaechea.



miércoles, 15 de agosto de 2012

Impresionantes palabras pronunciadas en El Parlamento Europeo por un eurodiputado, sobre la situación de Grecia.

En el último viaje por Grecia y Turquía hemos regresado impresionados sobre la penosa situación que está viviendo el país heleno, en nuestra opinión, por culpa de la actual crisis y sus abusivos manejos de  intereses. Por ello cualquier cosa que cae en mis manos sobre la situación griega le prestó la mayor atención.

El otro dia un lector de este blog me hacia una amable observación sobre algunas entradas de este blog de corte político, ya que según él una publicación de autocaravanismo o de ocio en autocaravana no debería de tratar otras cosas que no fuesen temas autocaravanistas. En mi respuesta le agradecí la observación que me hace, la cual respeto, pero también traté de hacerle ver que la política y sus decisiones, para bien o para mal, nos guste o no, es una situación que como otras cosas en la vida de las personas, afecta notablemente a nuestra educación, salud, actividades de ocio, familiares o de relación y en definitiva a toda nuestra vida y futuro, por ello la actividad autocaravanista nunca debe de ser ajena a la politica.

No puedo estar de acuerdo, aunque si las respeto, con todas aquellas personas, que cada vez más, nos dicen "que ellos de política pasan, que todos los políticos son iguales, que patatin y que patatan" quizás por todas esas actitudes o por desinhibirnos de aquello que nos compete y nos afecta, dejando hacer a los políticos y sus partidos e intereses lo que les viene en gana, estamos hoy donde estamos. Respetando las decisiones o implicaciones de cada uno, siempre que me motive o lea alguna cosa que considere de interés general, seguiré publicándola en el blog sea esta política o de lo que sea.

En este caso las impresionantes palabras- reproche pronunciadas en  El Parlamento Europeo, al inicio de la crisis griega hace ya algun tiempo, por el eurodiputado Daniel Cohn-Bendit, desde mi punto de vista, son de un calado conmovedor y preocupante. Los reproches que les hace a sus compañeros de escaños sobre la situación de abuso a la que se está sometiendo a Grecia por la UE, aportando claridad de ideas y datos sobre el asunto, llamándoles hipócritas y pasivos, es digno de destacar, pero lo más destacable es la actitud, incluida la del español López Garrido, de todos  los parlamentarios ante lo que les está reprochando el Sr. Cohn, la cara de estos es todo un poema. Aunque no creo que muevan un solo dedo para cambiar la situación actual de Grecia, los reproches a la cara que les hace el compañero parlamentario, son para tener en cuenta y una situación que a pesar de todos los sacrificios todabia hoy esta sin solucionar y tambien nos afecta a los españoles.

Ante esta situación, los españoles que no estamos tan lejos de estos acontecimientos y por la que nos está cayendo, tambien podemos atribuir las palabras del Sr. Cohn, sobre las consecuencias que nos acarrea la política europea y nuestra propia política a nuestro país, creo que nos interesa escuchar estas y son para tener en cuenta.

El siguiente video aunque está en el idioma francés con subtítulos en español, refleja un panorama parlamentario y político de la CE preocupante y nos puede dar  una idea del por qué de algunas cosas que desafortunadamente están sucediendo hoy en nuestro país, en Europa y también en el mundo y el vergonzoso juego de intereses que se mueve en nuestro entorno.

lunes, 13 de agosto de 2012

El porqué de un referéndum.

"La crisis económica financiera en la que estamos inmersos ha devenido en crisis social si entendemos por esta aquella situación que se caracteriza por el empobrecimiento y la desprotección de la mayoría de la población y que tiene como consecuencia la fractura de la cohesión social y la exclusión.


En efecto, las políticas promovidas desde las instituciones europeas y seguidas, unas veces de forma resignada y otras con verdadera devoción, por los últimos gobiernos nos están llevando al desastre social. El determinismo con el que se ha planteado la política de austeridad, sin dar una oportunidad a las políticas de crecimiento, nos está hundiendo más en la crisis hasta el punto de que Alemania está viendo cómo su actividad económica se ralentiza y países como Francia e Italia, además de España, entran nuevamente en recesión. Grecia, Irlanda y Portugal no están hoy mejor que hace dos años, a pesar del inmenso sufrimiento al que se ha sometido a sus ciudadanos.

El deterioro al que están siendo sometidos los derechos sociales y laborales y las redes de protección; el empobrecimiento de la mayoría de la población; la nula equidad de las medidas que se vienen adoptando; el ver cómo los ricos y poderosos salen de rositas así como la forma en que las medidas se deciden están alimentando un profundo sentimiento de injusticia e indignación entre la ciudadanía que se traduce en animadversión hacia quienes desde la atalaya del poder deciden aplicarlas. Sentimientos que se extienden al conjunto de las instituciones con un serio riesgo de desafección democrática creciente, como de alguna manera ha quedado reflejado en la última encuesta del CIS.

Las medidas aplicadas para enfrentar la crisis económica están generando una crisis social y la forma en que se están haciendo las cosas desde las instancias de poder está llevando a una crisis política de la que ahora solo conocemos su proyección estadística pero que puede tener expresiones más dramáticas e indeseables, como la Historia se ha encargado de enseñarnos.

Parte de la desafección que siente la ciudadanía hacia las instituciones democráticas se justifica por la distancia que se percibe entre lo que los representantes políticos dicen cuando están en campaña electoral y lo que hacen cuando llegan al poder, en cómo se ejerce la actividad política y en cómo las instituciones y formaciones políticas se relacionan con los ciudadanos.

La prepotencia, la falta de diálogo o la manera de transmitir la información son cuestiones que no pasan desapercibidas a la ciudadanía, que tiene la madurez suficiente para reaccionar cuando considera que desde el poder se la desprecia o pretende tratar como estúpida, que es lo que ha sucedido recientemente con la manera en que el Gobierno presentó el “rescate” bancario. O cómo cuando se entera por la prensa internacional de la preparación de un nuevo “rescate” que, como el anterior, tampoco estará condicionado pero que terminará pagando y padeciendo el conjunto de la población.

El 20 de noviembre nadie pudo pronunciarse sobre las medidas que se han tomado después.

El PP ganó legítimamente las elecciones generales con un programa en el que no constaba ninguna de las principales medidas que se están aplicando. Tampoco aparecieron en el debate de investidura e, incluso después, cuando se les ha preguntado por qué aplican las medidas que sufrimos en la actualidad las han negado sistemáticamente.

El Gobierno no puede escudarse en el argumento de que los ciudadanos les votaron para superar la crisis y que las medidas que ahora aplica van en esa dirección. Porque los ciudadanos queremos que se supere la crisis, sí, pero también queremos y tenemos derecho a saber cómo se hará, qué nos supondrá en nuestras condiciones y expectativas de vida y si los esfuerzos a realizar se practicarán de forma equilibrada.

El 20 de noviembre nadie pudo pronunciarse sobre el abaratamiento del despido, sobre la individualización de las relaciones laborales, sobre los recortes en educación y sanidad, sobre el incremento de los impuestos, sobre la reducción de salario y empleo en las administraciones y empresas públicas, sobre los recortes en dependencia, sobre la reducción de las prestaciones por desempleo....

Así las cosas, se entenderá que amplios sectores de la sociedad consideremos que estamos ante un flagrante incumplimiento del “contrato” electoral establecido entre el PP y la sociedad española, que solo puede resolverse democráticamente si el programa de gobierno que desconocíamos y que ahora padecemos se somete a consideración de la misma.

No estamos planteando nada estrafalario, pese a algunas opiniones, simplemente estamos recurriendo a la Constitución española que en su artículo 92.1 establece literalmente: “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”.

Tenemos precedentes. En la década de los ochenta el Gobierno socialista, pese a contar con una mayoría absoluta de 202 diputados, sometió a referéndum la entrada de España en la OTAN. Se trataba entonces, como ahora, de una decisión política de especial trascendencia que además no había figurado en su programa electoral.

Volvemos a estar ante “decisiones políticas de especial trascendencia” pues pueden cambiar drásticamente el cuadro de derechos en España. Si a esto le añadimos que estas medidas las sufrimos todos pero nadie ha podido opinar sobre ellas, se entenderá que pidamos que el Gobierno convoque un referéndum para que la ciudadanía pueda expresar libremente su opinión sobre si este es el camino a seguir para superar la crisis".

Ignacio Fernández Toxo es secretario general de Comisiones Obreras y Cándido Méndez, de la UGT.

Fuente de información:

http://elpais.com/elpais/2012/08/12/opinion/1344797544_146077.html