Capítulo 42. El final de un relato… y el comienzo de otra etapa.
Después de cuarenta y un capítulos, de recuerdos, documentos, experiencias y reflexiones, llega el momento de detenerse.
Durante casi veinticinco años he formado parte, junto a otros compañeros, de un proceso complejo: el intento de dar encaje, reconocimiento y normalidad al autocaravanismo dentro del marco normativo y administrativo de nuestro país.
Un proceso que ha tenido avances, retrocesos, momentos de ilusión y también de frustración.
Pero, sobre todo, un proceso del que se pueden extraer conclusiones claras, vividas en primera persona.
Un recorrido completo.
A lo largo de estos capítulos se ha relatado:
- el origen del movimiento reivindicativo autocaravanista
- la búsqueda de la viabilidad del proyecto
- la presentación de ponencias en el ámbito nacional e internacional
- la relación con el autocaravanismo reivindicativo internacional
- la creación de las primeras áreas de servicio para autocaravanas en España
- la homologación de la señalización
- el trabajo institucional desarrollado en el Senado y el Congreso
- la creación y funcionamiento del GT-53
- la elaboración de documentos técnicos y normativos
- la evolución de las ordenanzas municipales
- las iniciativas parlamentarias
- las reformas del Reglamento General de Circulación
- y, finalmente, la raíz estructural del problema
No ha sido solo un relato de hechos.
Ha sido, sobre todo, un intento de explicar.
Lo conseguido… y lo pendiente.
Sería injusto afirmar que no se ha avanzado.
Se han conseguido cosas importantes:
- situar el autocaravanismo en la agenda política
- introducir el debate en las Cortes Generales
- generar criterios técnicos claros
- impulsar la creación de infraestructuras
Pero también es evidente que muchos de los objetivos no se han consolidado.
Y, con el paso del tiempo, ha quedado claro que el problema nunca fue únicamente normativo.
El problema ha sido —y sigue siendo— su aplicación.
Un diagnóstico claro.
Después de todo este recorrido, la conclusión es sencilla, aunque no siempre fácil de asumir:
Y eso no es un fallo puntual.
Es consecuencia de:
- un sistema competencial fragmentado
- la ausencia de una coordinación efectiva
- y la falta de una representación capaz de sostener en el tiempo lo conseguido
El problema ya no está en identificar qué ocurre.
El problema está en resolverlo.
La realidad actual.
Mientras tanto, el autocaravanismo ha seguido creciendo.
Hoy es una realidad mucho más visible, más extendida y con mayor impacto social que hace dos décadas.
Pero ese crecimiento no ha ido acompañado de una estructura organizativa acorde.
- Existe actividad.
- Existen asociaciones.
- Existen iniciativas.
Pero sigue faltando algo esencial:
- una línea de trabajo común
- una interlocución clara
- una estrategia compartida
El relevo.
En los últimos tiempos, otros compañeros han tomado la iniciativa.
Existen nuevos movimientos, nuevas propuestas y nuevas formas de entender la representación del colectivo.
Porque ningún proceso puede sostenerse indefinidamente sobre las mismas personas.
Por mi parte, después de tantos años, considero que hace algún tiempo que llego el momento de dar un paso al lado, aunque mi experiencia siempre ha estado y estará a disposición de quien la considere útil.
No como un abandono.
Sino como una consecuencia natural del recorrido realizado.
He tenido la oportunidad de participar, de colaborar y de aportar, en la medida de mis posibilidades lo que he podido y sabido, en un proceso que ha sido tan complejo como enriquecedor.
Y también he tenido la oportunidad de contarlo.
Ese era, en el fondo, el objetivo de esta serie.
Mirando hacia adelante.
El autocaravanismo no empieza ni termina en estas páginas.
Los problemas que aquí se han descrito no han desaparecido.
Pero tampoco lo ha hecho la capacidad de quienes siguen trabajando para intentar resolverlos.
El futuro no dependerá de lo que ya se ha hecho.
Dependerá de lo que se haga a partir de ahora.
Conclusión:
Este no es un punto final.
Es, simplemente, el cierre de un relato.
Un relato basado en una experiencia personal, vivida en primera línea, y compartida con la intención de ayudar aportando claridad.
Porque, en realidad, el problema ya está identificado.
Y también lo están, en gran medida, sus posibles soluciones.
Y esa tarea, a partir de aquí, corresponde a otros.
Gracias por estar ahí leyendo lo que escribo. Saludos.
Pedro Ansorena Antón.
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