sábado, 25 de agosto de 2012

"Los campings quieren hacer negocio a costa de los caravanistas"

"Reivindican su derecho a aparcar «donde lo hace cualquier otro vehículo y piden una regulación para poder desarrollar su actividad lúdica

25.08.12 - 00:09 -
NIEVES BOLADO | SANTANDER.

Los autocaravanistas están en pie de guerra. Reivindican su derecho a estacionar en los parking públicos, "como cualquier otro vehículo, porque nosotros pagamos los mismos impuestos», y denuncian que «los dueños de los camping quieren llenar sus negocios a costa suya". Quien ha exacerbado la indignación de este colectivo ha sido el presidente de la asociación de campings de Cantabria, Pablo Alonso, que señaló como los causantes de daños, entre otros medioambientales, por sus "acampadas ilegales" en aparcamientos de playas o cunetas de las carreteras.

Julián García Ayllón, Lorenzo Ruiz Toribio, Pedro Ansorena y Arsenio Gutiérrez, representantes de colectivos de caravanistas de Cantabria y País Vasco, han replicado con fuerza las afirmaciones de Alonso, y denuncian que "detrás de esta campaña en nuestra contra, están los intereses de los propietarios de campings de mejorar sus negocios y para que el Gobierno de Cantabria legisle siguiendo sus criterios".

Uno de los asuntos más controvertidos es el lugar donde pueden aparcar y pernoctar los usuarios de autocaravanas. En lo que todos están de acuerdo es que "Santander es una ciudad que no nos quiere, a pesar de que somos una parte más del turismo que recibe", ya que, aseguran, "en cuanto aparcamos nuestras caravanas, nos encontramos con un cepo en la rueda. Es la más restrictiva de España y, por supuesto, de Europa". Exhiben la reglamentación que les ampara ya que "una autocaravana correctamente estacionada en parking público, sin que despliegue elementos propios de acampada como sillas, mesas, toldos o barbacoas, está regulada exclusivamente por el Reglamento General de Circulación y Seguridad Vial, sin que le sean de aplicación otras normativas".

Añaden que "una autocaravana bien estacionada, lo sigue estando ya sean las tres de la tarde o las cuatro de la madrugada, independientemente de la actividad que sus ocupantes desarrollen en el interior del vehículo siempre que ésta no trascienda al exterior", en palabras de Julián García y Lorenzo Ruiz. Este colectivo, que se considera "viajero, no turista", pide ser tratado como el resto de los propietarios de vehículos que acuden a un lugar turístico o a la costa, "donde vemos coches con sus usuarios al lado, comiendo con sus mesas y sillas, y nadie les multa por ello. A nosotros nos meten 200 euros sólo por aparcar en la ciudad".

Los autocaravanistas dicen no pedir "ningún privilegio, pero sí una regulación para poder desarrollar su actividad lúdica". Precisan que "nos tildan de turistas baratos, cuando una caravana tiene un precio medio de 60.000 euros y con ese dinero tendríamos para pagarnos hoteles dando la vuelta al mundo dos veces", precisa Pedro Ansorena.

"Somos clientes potenciales con un poder adquisitivo ligeramente superior al veraneante de apartamento. Los dueños de campings quieren llenar sus negocios a nuestra costa. Nos parece bien pagar 10 euros diarios por aparcar en una zona determinada pero no 40 euros que piden en un camping", sentencia Arsenio Gutiérrez, del club 'Sorbeltz'."

Fuente de información:

http://www.eldiariomontanes.es/v/20120825/cantabria/campings-quieren-hacer-negocio-20120825.html

miércoles, 22 de agosto de 2012

Algo más sobre la denuncia publicada en la prensa de Cantabria por el presidente de la asociación de camping.

Por motivo de la publicación en el blog el pasado día 19 de agosto, de un escrito titulado "La asociación de empresarios de camping de Cantabria continúa manipulando la realidad del autocaravanismo."

Responsables del periódico El Diario Montañés de Cantabria, ayer tarde dia 21, se han puesto en contacto conmigo, comentando éstos, entre otras cosas, que han estado leyendo lo que expongo en mi blog y la polemica suscitada por la denuncia de los empresarios, comentando el desconocimiento que ellos tienen sobre los problemas en general del autocaravanismo y el desarrollo de la actividad, así mismo me solicitan información sobre el asunto, estuvimos hablando por teléfono un buen rato y  después de finalizada la conversación, aparte de lo ya publicado en el blog, me he sentado a trasmitir por escrito lo que pienso sobre el asunto. Escrito que esta misma mañana he enviado por medio del correo electrónico al responsable del periódico con el que he estado hablando.

Por los controles de visitas y de lecturas de los contenidos del blog, se y soy consciente, que este espacio es leído por mucha gente, entre ellos periodistas, departamentos de la administración y la política, empresarios de camping etc y como creo que aquí no hay nada que ocultar porque lo que escribo en el blog son cosas de dominio publico, subo de nuevo al blog el escrito enviado esta misma mañana a los responsables del periódico, donde les expongo mis conclusiones sobre el asunto y sobre algunas cosas que, en mi opinión, afectan hoy al autocaravanismo.

Pedro Ansorena.



"Estimada xxxxxx:

Con la intención de que mis comentarios le puedan servir de ayuda para desarrollar su trabajo periodístico, quisiera hacerles notar la intención y el interés que el Sr. Alonso pone en tratar de desprestigiar solo a los autocaravanistas y sus prácticas, denunciando a éstos en la prensa, a mi modo de ver, intencionadamente, en pleno mes de agosto.

Alonso, resalta que en la costa y playas de Cantabria, especialmente en Liencres, "las cunetas de las carreteras que las bordean, están plagadas de autocaravanas y caravanas", cuando cualquiera que se acerque por allí, podrá comprobar que no es así, las cunetas y los aparcamientos ante la gran afluencia de bañistas y la carencia de espacios de aparcamiento, están plagados de todo tipo de vehículos en el que las autocaravanas son el menor número.

Resalta también que:

"han denunciado de forma reiterada esta práctica y vuelven a urgir al Gobierno a que regularice las áreas donde pueden pernoctar ese tipo de vehículos"

Totalmente falso, aparte de todas las áreas para autocaravanas que algunos Srs. del camping han abortado, como la de Comillas, en Cantabria se han creado varias áreas para autocaravanas, una en Liérganes, en la que, una noche, desaparecieron las señales, otra en Cábarceno, otra en la estación invernal de Alto Campoo, otra en la autovía A-8 en el término de Jesús del Monte y un área privada en un restaurante en la población de Cossío (Rio Nansa), áreas aparcamiento para autocaravanas que están recomendadas  y reguladas por la DGT según la Instrucción 08/V-74.  Desde el año 2004 se mantienen contactos con la mayoría de ayuntamientos que tienen recursos turísticos que ofrecer a los autocaravanistas, como el de, San Vicente de la Barquera, Suances, Santillana del Mar, Potes, Noja y otros, entre ellos el de Santander, donde incompresiblemente está prohibido por ordenanza municipal el aparcamiento de una autocaravana EN TODO EL TERMINO MUNICIPAL.

Nos hemos puesto en contacto, para convencerles de regular la presencia de las autocaravanas en sus municipios y la creación de áreas para dar servicio a las autocaravanas, sean estas de pago o gratuitas. Pues bien, siempre que la asociación cántabra de los camping se ha enterado de nuestros contactos con algún ayuntamiento, inmediatamente han ido ellos detrás contándoles historias como las que cuentan en la prensa encaminadas a que no atiendan nuestras peticiones.

El Sr, Alonso, continúa comentando lo siguiente, sin tener en cuenta, que al igual que el resto de vehículos, los autocaravanistas también tenemos derecho a aparcar nuestra autocaravana, cuando decidimos viajar en ella y acercarnos a disfrutar o pasar el dia en la playa, resaltando y generalizando la acampada.

Comenta "que los camping trabajan bajo una estricta regulación" regulación que, en mi opinión, muchos no cumplen. Solo hay que darse una vuelta por algunos camping y ver qué es lo que cumplen y en qué condiciones están algunos de ellos.

Continua hablando de "lo que tiene de competencia desleal si hablamos de esos prados próximos a las playas que se habilitan como aparcamientos con autorización del Ayuntamiento correspondiente". Otra manipulación más midiendo a todos por el mismo rasero. Algunos prados próximos a las playas, se habilitan temporalmente durante el verano como aparcamiento, para dar servicio a los vehículos de todos los bañistas, que se acercan a playas que no disponen de suficiente espacio de aparcamiento y que viajan en distintos vehículos, en el que las autocaravanas son siempre menor número. Si en estos prados- aparcamiento alguien acampa, suponiendo que incumpla alguna ley o norma, que denuncien al infractor, viaje este en autocaravana o en otro vehículo, pero que dejen en paz al que se comporta correctamente.

Cuando habla de competencia desleal, decir que, en mi opinión, no existe en el panorama turístico un empresario mas insolidario con el resto de establecimientos que la mayoría de los empresarios de camping, me explico.

La mayoría de los camping con la instalación permanente en sus recintos de módulos y cabañas, captan un tipo de cliente no de camping, sino de habitación, en clara competencia con hoteles, albergues o casas rurales. Además de esto, los camping disponen de cafetería, restaurante, supermercado, salas de juegos de máquinas, algunos incluso peluquería, donde venden desde el pan hasta el periódico, con lo cual, por la ubicación de los camping, la mayoría de ellos ubicados en el extrarradio de las ciudades o pueblos, con esta situación la mayoría de los clientes, que se alojan en estos recintos, dejan en ellos todo el dinero que disponen para sus momentos de ocio, dejando al resto de los empresarios turísticos del municipio "a dos velas".

Por otra parte si la administración ante los lloros y quejas de estos empresarios, facilita o promueve que los autocaravanistas no podamos aparcar en la ciudad, como en el caso de Santander, tenemos tres opciones, aparcar nuestras autocaravanas para visitar la ciudad y arriesgarnos a que nos pongan el cepo y nos sancionen, ir a aparcar al camping, en la mayoría de los casos alejado de la ciudad o "tomar las de Villadiego", que es lo que solemos hacer, y largarnos "con viento fresco" a otra ciudad o población donde seamos bien acogidos, gastando nuestro dinero allí, con un total perjuicio al comercio y la economía local de los municipios en los que sus administradores no son capaces de velar por el interés general de sus administrados y sí por los intereses particulares de algunos.

 Resulta curioso resaltar como el Sr, Alonso, ve en las autocaravanas y sus usuarios, una oportunidad de negocio, pero claro, si están dentro de los camping, porque por lo que se deduce de sus palabras, si están fuera de estos son unos irrespetuosos con la ley y "generan una serie de problemas, desde sanitarios a medioambientales".

Los problemas sanitarios, la generación de basuras o el consumo de agua de lo que nos habla el representante de los camping de Cantabria, este Sr. no hace más que demostrar el gran desconocimiento que tiene sobre lo que es una autocaravana y para qué sirve. Ósea, que ya solo no podemos aparcar con nuestros vehículos (acampar según él), tampoco podemos usar los contenedores colocados para recoger los residuos urbanos, vamos lo que nos faltaba ya por oír de los representantes de los empresarios de camping. Resulta ridículo que el Sr. Alonso piense y comente en público que los contenedores de las playas son de "exclusivo uso" de las personas que acuden a las playas ¿acaso los autocaravanistas no somos unos  usuarios más de las playas o es que esta privatizado tambien el uso de los contenedores?.

Lo cierto es que una autocaravana es un vehículo de unas características especiales que está homologado para viajar habitando, no solo está homologado en nuestro país, también lo está en todo el ámbito europeo y en Norteamérica  o Australia.

La autocaravana es quizás el único vehículo a motor que en su construcción incorpora de serie un cubo de basura, unos depósitos para agua limpia, aguas usadas y un casete para el váter, tambien incorpora ducha, cocina a gas, horno, frigorífico o convertidor de corriente para poder utilizar en nuestros desplazamientos la mayoría de los electrodomésticos de pequeño uso o dimensiones que utilizamos en el hogar. Además de esto la mayoría de autocaravanas incorporan un grupo de baterías eléctricas que son cargadas por paneles solares o el alternador, cuando está en marcha el motor, ósea, un vehículo que aprovecha tecnología de vanguardia, diseñado para viajar y habitar con las mayores garantías.

Por otra parte al viajar en una autocaravana, las familias y los niños se educan en un ambiente de ahorro, ya que en una autocaravana la energía y el agua es un bien escaso y la buena gestión de residuos, producidos por la mayoría de los autocaravanistas, es una práctica habitual. En una autocaravana los ocupantes aprenden a utilizar mejor el gas o la cocina, a ducharse con menos jabón y con menos agua, y el abrir un grifo sin precaución, como muchas personas hacen en sus hogares, supone tener que vaciar y repostar agua todos los dias, cuando normalmente se hace cada tres dias. Con esta explicación del uso de una autocaravana intento demostrar, que no es cierto lo que comenta el representante de los camping, que la mayoría de los autocaravanistas utilizan mucha agua o gestionan mal los residuos, estoy convencido que los autocaravanistas por nuestro propio bien, cuando estamos en la autocaravana, somos los turistas que menos energía consumimos y ya sabemos que estos hábitos y prácticas después se suelen trasladar al ámbito de nuestros hogares.

El problema viene cuando se homologa por parte de la administración un vehículo de estas características por el que se pagan todo tipo de impuestos, se hace sin tener en cuenta que este tipo de vehículos necesitan unas infraestructuras mínimas y sencillas de apoyo para poder ejercer la actividad  para lo que está diseñado con normalidad y eso es labor de la administración a la que se está reclamando. El crear estas mínimas infraestructuras  no es obligación ni labor nuestra, nosotros invertimos nuestros recursos económicos en un vehículo que se nos ha facilitado y ejercemos en él la actividad para la que se nos ha vendido.

Ante esta situación y ante el desconocimiento que sufre la sociedad en general sobre el uso y disfrute de una autocaravana, quizás por aquello de "a rio revuelto ganancia de pescadores", algunos intereses particulares, como la asociación de empresarios de camping de Cantabria y otros, la solución que buscan es llamar la atención y tratar a todos los autocaravanistas por el mismo rasero, estén aparcados o acampados y que se nos apliquen las leyes de acampada, quizás con la intención de meternos en sus camping y así pasar por sus cajas, porque ante la evidencia, lo que no me cabe duda es que para algunos empresarios de camping y también para algunos administradores públicos, por lo visto un autocaravanista solo es de respeto cuando está en un camping.

Esta solución que le da esta gente no nos vale, entre otras cosas, porque los camping y sus instalaciones aunque pudiésemos utilizarlos como infraestructura de apoyo para nuestra actividad, la mayoría de ellos no están acondicionados para las autocaravana, con espacios estrechos de difícil maniobra para nuestros vehículos, ramas de los árboles y plantas sin podar o carencia de plataformas de carga y descarga de depósitos. Pero sobre todo el mayor problema que encontramos es los horarios de apertura y cierre o  el alejamiento de los centros de visita y disfrute o simplemente la estacionalidad de la mayoría de los camping. Un altísimo porcentaje de los camping de Cantabria,  España y Europa abren solo en verano, en invierno están cerrados y nuestro tipo de turismo no es estacional, bien sea en fines de semana o en períodos más prolongados, el autocaravanista viaja durante todo el año.

Al final del artículo, el representante de los camping de Cantabria en una total incongruencia con mucho de lo que dice, se despacha con lo que sigue, con lo cual ratifica y demuestra la mayoría de lo que expongo sobre el comportamiento de este tipo de empresarios:

"El propósito del futuro decreto será establecer una figura de alojamiento para este tipo de vehículos y regular el sector de las autocaravanas «que en el futuro puede reportar grandes beneficios a la economía de Cantabria», asegura Alonso. De hecho, supondría crear un producto turístico que, como tal, no existe hasta la fecha. Y sacar beneficio de la demanda"

Ósea que según este Sr. las autocaravanas y su futuro como vehículos, un sector económico en auge, para que algunos como ellos y a pesar del perjuicio que le causan a otros empresarios o comerciantes, se beneficien, deben de ser regulados por las leyes de turismo, en las que los representantes de los empresarios de camping como los de Cantabria puedan meter mano, no por el RGC. obviando intencionadamente todo el trabajo realizado, para tratar de regular el autocaravanismo, durante los últimos años en Las Cortes Generales, La Dgt, la Instrucción de tráfico 08/V-74 O El manual de Movilidad en Autocaravana, editado por el Ministerio de Interior y la Dgt.  Ante este panorama y con lo que pretenden estos empresarios tan ávidos de negocio, aunque ello signifique recortarle el bienestar y los derechos a los ciudadanos, así va el país, apañados estamos."

Pedro Ansorena Antón. DNI XXXXXXX

Autocaravanista de Cantabria y responsable del blog de internet.

domingo, 19 de agosto de 2012

La asociación de empresarios de camping de Cantabria continua manipulando la realidad del autocaravanismo.

La asociación de empresarios, que hay que decir que no representa a todos los camping de Cantabria porque muchos de estos, quizás viendo como sus representantes tiran piedras contra su propio tejado, se han dado de baja o nunca han ingresado en ella. El presidente de esta asociación, continuando por la misma senda de su antecesor en el cargo, se despacha con una denuncia pública en El Diario Montañes un medio público de la prensa cántabra, que la verdad sus comentarios no tiene desperdicio.

Estos Srs. desde hace años, primero lo hacia el anterior presidente Sr. Aparicio y ahora el actual Sr. Alonso, parece que año tras año están  empeñados en engañar a los ciudadanos y a la administración, utilizando los medios públicos a su alcance haciendo comentarios gratuitos e injustificados, mezclando churras con merinas y tratando de crear una situación caótica en Cantabria, sobre la supuesta acampada generalizada de las autocaravanas, situación exagerada y que no existe más que en su imaginación.

Lo cierto es que a pesar de lo que digan estos señores, el único delito que cometen la mayoría de los usuarios de las autocaravanas que cada vez más, especialmente  en verano, como turistas visitan Cantabria, sus ciudades, pueblos, las costas y sus playas bosques o ríos, que para eso están, es disfrutar de su tiempo de ocio. Lo hacen al igual y de la misma forma que he visto hacerlo en otras partes del territorio peninsular o europeo que he visitado, comportándose como la mayoría de los usuarios del resto de vehículos a motor con los que viajan  o acceden, sean estos propios alquilados o de trasporte público.

Sin embargo parece que a algunos de estos empresarios, al parecer vigilantes y curiosos de lo que hace el vecino, convertidos voluntariamente en salvadores de no sé sabe que, solo les preocupan los autocaravanistas, no les preocupan tanto los usuarios de otros vehículos, que al fin y al cabo hacen lo mismo que los autocaravanistas, disfrutar del ocio y la convivencia al aire libre en los espacios naturales o en la calle. Tampoco parece que les preocupa mucho las condiciones de ilegalidad, masificación, uso o salubridad en las que se encuentran algunos camping de la costa  de Cantabria.

Quizás la persecución y preocupación de estos empresarios contra los autocaravanistas y sus presumibles acampadas, obedece más a una situación clara de intereses personales que de mirar por el bien natural o urbano, ya que por la situación donde se han instalado algunos camping en Cantabria, algunos de ellos en espacios dunares y ecológicos de gran valor ecológico y medio ambiental a preservar y proteger, a sus promotores parece que la preservación o protección del espacio donde están instalados estos camping poco o nada les importa.

Desde luego que el comportamiento o uso que le dan algunas personas, no todas, a los espacios comunes o el medio ambiente no siempre es el respetuoso o correcto y a veces deja mucho que desear, craro que sí, pero puestos a denunciar públicamente estos actos, seamos justos y nombremos a todos los que no respetan, también algunos  empresarios de camping y sus instalaciones no respetan el medio, ni tampoco cumplen con la legalidad vigente, pero para eso está la labor y las competencias de la autoridad y su obligación de utilizar las herramientas legales a su disposición para tratar de evitar o reprimir actos incivicos o fuera de la ley.

Así que por favor no nos den lecciones de nada y no nos vigilen más, no se preocupen tanto del  agua que consumimos o las basuras que generamos, les sugiero que se preocupen más por adecentar  sus negocios que a algunos buena falta les hace, tambien del comportamiento de algunos de sus clientes, el agua que consumen, las basuras que estos generan y donde van a parar algunos de los residuos sólidos o fecales de los camping y al mismo tiempo busquen también las causas o los motivos del por qué muchos autocaravanistas, cada vez más, no entran en los camping y si les apetece traten de corregirlas. Echándole la culpa a los autocaravanistas y "sus supuestas acampadas" no creo que solucionen el problema de sus economías, quizás deberían de mirarse un poco al ombligo.

A la vista de la situación y la realidad, algunos empresarios de camping de Cantabria y de otros lugares, deberían de haberse dado cuenta ya hace tiempo que quizás la fobia o recelo, que algunos autocaravanistas tenemos al entrar en algunas instalaciones de camping, viene motivada porque no nos apetece pagar para estar recluido en algunos de los camping- gueto de la costa de Cantabria, saturados de roulottes o casas prefabricadas al borde del abuso y la prohibición por la ley,  con estancia fija de año tras año en el mismo sitio, de módulos y cabañas, utilizando por parte de sus propietarios la enseña del camping para vender un turismo de habitación a clientes que acceden al camping con maleta, zapatos y corbata, que no están integrados en el campismo ni con los campistas, donde estos celebran sus fiestas y juergas que molestan al resto de los usuarios de las instalaciones, ejerciendo por parte los empresarios y sus negocios una total y desleal competencia con los hoteles, albergues y casas rurales de Cantabria o de otras regiones.

Disfrutar de los beneficios que nos ofrece la naturaleza fuera de los camping, no es una aberración o un vicio fuera de la ley  a reprimir por esta como el Sr. Alonso, parece  que nos cuenta, es una aspiración legítima de cualquier ciudadano y un beneficio para nuestra salud y bienestar, que buena falta nos hace, especialmente en los tiempos de desasosiego a los que en la actualidad estamos sometidos, entre otras cosas, para tratar de curarnos un poco de la que nos están metiendo en nuestro cuerpo y en nuestra salud algunos egoístas, ambiciosos o interesados, entre ellos algunos empresarios como ustedes. Sr, Alonso, de una vez por todas, por encima de cualquier interés económico debe de prevalecer siempre el interés y los derechos de los ciudadanos y sobre todo su bienestar y salud, ya está bien déjennos en paz.

Resulta muy curioso leer lo que comenta el presidente de la asociación de camping de Cantabria, cuando habla de algunos países europeos y la regulación del autocaravanismo. Este personaje demuestra una ignorancia y un desconocimiento de la realidad de esos países brutal, este señor por lo que dice, en el aspecto autocaravanista, ni conoce Francia, ni Alemania ni España, ni mucho menos Grecia o la bonita ciudad italiana de Nápoles a las que por algún extraña razón o prejuicio parece que desprecia o menosprecia.

Sr. Alonso, me lo pone usted a huevo, permítame que le diga que usted no sabe de lo que habla, acabo de regresar de un viaje por Grecia que al igual que en anteriores ocasiones, donde tambien he viajado por la mayoría de los países europeos. En este caso en Grecia hemos estado 34 dias viajando con una autocaravana, cosa que por lo que nos cuenta usted no parece haber experimentado jamás  un viaje de ese tipo,  le aseguro que en Grecia y al igual que en España y el resto de Europa, la acampada indiscriminada ESTA PROHIBIDA y los actos incivicos de las personas son penalizados por la ley, lo que nos diferencia a España del país heleno y otros paises, entre otras cosas, es que allí una autocaravana, al igual que el resto de los vehículos, cuando está bien estacionada y la  actividad de sus ocupantes no trasciende al exterior, son respetados sus derechos y los empresarios de camping no van llorando por los medios publicos o en la administración contándoles historias de los autocaravanistas como ustedes hacen aquí.

Lo que ustedes hacen en esta ocasión, no es nuevo, llevan en ello hace algunos años, como también llevan años tratando de presionar a la administración para que nos metan en sus rediles, por ello nos cuenta lo del decreto para la regulación del autocaravanismo y el campismo en Cantabria, que como ustedes saben desde hace tiempo está promoviendo la Consejería de Turismo de la Comunidad Cántabra, trabajando en un borrador que ustedes los empresarios conocen y que he tenido la oportunidad de leer. Se de buena tinta que el citado borrador a ustedes no les gusta porque comporta más obligaciones para sus instalaciones campistas que para los autocaravanistas y por ello están tratando por todos los medios de cambiarlo, una prueba de ello es lo que el Sr. Alonso, hace intencionadamente en plena temporada estival con el escrito en la prensa de Cantabria de hoy, tratando de confundir y preocupar a la gente y a la administración frente a los autocaravanistas, llamando la atención de estos para que se centre la atención en los autocaravanistas, según ustedes, dueños de todos los males del turismo de Cantabria, y nos recorte algunas de las cosas que ya contiene el borrador  que nos favorecen y austedes no les gustan.
 
El presidente de los camping habla de la creación de áreas para autocaravanas, su regulación y patatín y patatán ¿Recuerdan lo de Comillas?

Sr. Alonso, no nos haga reír y no nos cuente mentiras, algunos empresarios de camping, no todos, de Cantabria y de España, las áreas que se están creando con mucho esfuerzo por parte de los autocaravanistas para salvar la oposición de ustedes  para que se creen y den  servicio a las autocaravanas, no las pueden ni ver. Los autocaravanistas desde hace años tratamos de convencer a la administración  local y de otros ámbitos para la creación de estas aéreas o espacios fundamentales para el desarrollo del autocaravanismo en nuestro pais, sean estos gratuitos o de pago y ustedes, por lo demostrado en Comillas, En la ciudad de Santander donde el actual alcalde fué premiado por ustedes por su comportamiento, con las peticiones de los empressarios de camping, corriendo por sus calles y aparcamientos a los autocaravanistas que se les ocurre acercarse a visitar la ciudad,  Y en otros lugares en los que tambien se dedican a andar por detrás tratando de desestabilizar nuestro legitimo trabajo, no parece que les gusta mucho que se ceen áreas, asi que no nos vengan con cuentos.

Que nuestra actividad sea regulada, somos los primeros interesados, para eso se ha trabajado y se está trabajando en Las Cortes Generales,  En la DGT y en otros ámbitos de la administración, con implicación directa de algunos autocaravanistas en los grupos de trabajo, como en  la DGT, colaborando para la elaboración del borrador destinado a la futura reforma del RGC, mientras la Federación nacional de camping, como hacen siempre, andaba por detrás en el departamento de normativa la DGT contándoles historias sobre los autocaravanistas como ahora hacen tambien ustedes.

Los autocaravanistas siempre hemos tratado de que se nos regule pero  dentro de la ley de Seguridad Vial que es donde se regulan los vehiculos a motor y no la de los camping o turismo como ustedes quieren y pretenden, quien no respete el RGC, la ley de acampada o las distintas otras leyes por las que se rige nuestro pais, sea en autocaravana o en bicicleta, que lo sancionen y punto, pero que dejen en paz a quien cumple la ley y aparca correctamente su vehiculo, no midan a todos por el mismo rasero o nos metan al camping como ustedes tratan de aconsejar.

Para finalizar aclarar, que la mayoría de las familias de autocaravanistas se compra una autocaravana para viajar no para entrar en un camping, para esos usos existen otros medios más asequibles y baratos, somos viajeros, no campistas, métanselo en la cabeza, con las prácticas que hoy utilizan nunca  van a conseguir lo que pretenden.

Pedro Ansorena.

sábado, 18 de agosto de 2012

Avanzar al pasado: la sanidad como mercancía.

"El real decreto de abril del Gobierno del PP es una contrarreforma que nos lleva tres décadas atrás. Quieren seguros sanitarios para los ricos, la seguridad social para los trabajadores y la beneficencia para el resto.

La obtención del derecho a la atención sanitaria ha sido una de las conquistas sociales más importantes de la segunda mitad del siglo XX, un bien público equiparable al derecho al voto, la educación o tener una pensión. Un referente histórico de los países con sistemas sanitarios públicos financiados directamente con impuestos fue el National Health Service británico, que en 1948 propuso una asistencia preventiva y curativa para “todo ciudadano sin excepción”. Junto a Reino Unido, los países nórdicos y otros países europeos siguieron procesos parecidos estableciendo sistemas sanitarios según los principios de financiación pública, acceso universal y una amplia oferta de servicios sanitarios con independencia de los ingresos, posición social o lugar de residencia.

En España ese proceso fue tardío. Durante el periodo final de la dictadura franquista, dos tercios de la población tenían alguna cobertura sanitaria. En 1978, cuando la Constitución estableció el derecho a la protección de la salud ciudadana, cuatro de cada cinco personas estaba ya cubierta por la Seguridad Social. En 1986 se produjo un cambio fundamental cuando la Ley General de Sanidad sentó las bases de un Sistema Nacional de Salud (SNS) que amplió la cobertura y proveyó atención sanitaria de mayor calidad para casi toda la población. En esos mismos años, sin embargo, el sector sanitario público se situó bajo el punto de mira de Gobiernos conservadores, instituciones internacionales y grandes empresas (farmacéuticas, seguros, tecnológicas y hospitalarias), aumentando progresivamente la presión para mercantilizar la sanidad. La razón es fácil de entender: en una fase de estancamiento capitalista y reducción de beneficios, la atención sanitaria era un lugar ideal para hacer negocios. En 1987 y 1993, dos relevantes informes del Banco Mundial ya plantearon la necesidad de adoptar criterios mercantiles, desinstitucionalizar la atención sanitaria y otorgar un mayor papel a las aseguradoras y prestadores privados de servicios. No olvidemos que los sistemas sanitarios público y privado son como “vasos comunicantes”: para que el privado tenga posibilidades de lucro primero hay que desprestigiar, debilitar o “parasitar” al público.

En 1991, el Informe Abril se convirtió en el primer intento serio de promover la mercantilización del sistema sanitario en España. Se abogaba por mejorar su eficiencia mediante la separación de la financiación pública de la provisión de servicios o la instauración de conceptos como la “prestación adicional” y “complementaria” cofinanciados por el usuario. Los argumentos ideológicos, repetidos desde entonces hasta la saciedad, son bien conocidos: el sector público es “insostenible” y “burocrático”, el sistema privado es “más eficiente” que el público, “la salud pertenece al ámbito personal”, los usuarios son responsables de “abusar de la sanidad”. Ni la investigación científica ni la propia OMS confirman esos supuestos. La sanidad pública es más equitativa (sobre todo cuando tiene financiación suficiente finalista), eficiente (sobre todo si se impulsa la atención primaria) y tiene más calidad que la privada (con las excepciones del confort y el tiempo de espera).

A finales de la década de los noventa, el proceso mercantilizador se acelerará. En 1997, bajo el Gobierno de José María Aznar, el PP aprobó (con el apoyo de PSOE y PNV) la Ley 15/97 que permitía la entrada de entidades privadas en la gestión de los centros sanitarios públicos, y en 1999, con la construcción y gestión del hospital de La Ribera en Alzira, se abrió el camino a la mercantilización de la sanidad y el fomento a “modelos de negocio” privados. La Generalitat valenciana del PP de Eduardo Zaplana lo puso en manos de un consorcio formado por el grupo Ribera (gestión sanitaria), Adeslas (aseguradora médica), Lubasa (inmobiliaria) y Dragados (constructora).

En Madrid, la cesión en 2005 del hospital de Valdemoro a la empresa de capital sueco Capio se convirtió, bajo el PP de Esperanza Aguirre, en la punta de lanza de la construcción de centros privados.

En las autonomías se ha producido un goteo constante de estrategias de privatización

En Cataluña se configuró históricamente un sistema de gestión sanitaria mixto donde junto a los hospitales públicos hay una extensa red de centros semipúblicos con una amplia presencia de instituciones locales y grupos privados y eclesiásticos, y un modelo público con una concepción empresarial. En 1995 se aceptó el ánimo de lucro en la gestión de la sanidad pública, y las sucesivas reformas legales de CiU y el tripartito (PSC, ERC; ICV-EUA) reforzaron aún más el llamado “modelo catalán”. La reforma del Institut Català de la Salut de 2007 y la llamada ley Ómnibus contemplaron la posibilidad de que los hospitales públicos alquilaran operadores privados en las plantas cerradas o los quirófanos que dejaran de operar por las tardes.

A lo largo del proceso histórico sucintamente resumido, las estrategias para mercantilizar y privatizar la sanidad han sido permanentes, un goteo constante. El resultado ha sido reducir progresivamente la capacidad asistencial de los centros públicos, cerrándose camas, consultas y quirófanos hospitalarios, restringiendo urgencias ambulatorias y alargando las listas de espera. A decir de políticos tan significados como Esperanza Aguirre o Artur Mas, se trata de reducir la sanidad pública a su “núcleo básico” manteniendo la gratuidad de los servicios sanitarios imprescindibles. Si las clases medias dejan el sistema público, este se debilitará y convertirá básicamente en un sistema de y para los pobres.

Bajo el discurso de una supuesta insostenibilidad financiera, haber “vivido por encima de nuestras posibilidades” y con una población en shock por la crisis actual, tras el goteo, llega ahora el turno al chorro de agua helada en forma de un Real Decreto Ley (RDL 16/2012, 20 de abril) que comporta pasar de un sistema nacional de salud a un sistema tripartito basado en los seguros sanitarios para los ricos, la seguridad social para los trabajadores y la beneficencia para el resto de personas. El RDL del Gobierno del PP es una contrarreforma sanitaria que nos lleva tres décadas atrás. Primero, porque se pasa de un sistema financiado con impuestos directos a un sistema basado en la financiación de un modelo de seguros con el pago del afiliado (asegurado) o el protegido (beneficiario) por la Seguridad Social y numerosos copagos. Segundo, porque se renuncia a la atención sanitaria universal excluyendo a los sectores más débiles de la sociedad española: inmigrantes sin papeles y discapacitados con una discapacidad menor del 65%, entre otros colectivos. Tercero, porque se establecen tres niveles de servicios sin definir aún, lo que apunta a una reducción de las prestaciones básicas y la generación de un sistema de beneficencia que “arrastrará” a la clase media hacia los seguros privados con prestaciones complementarias sometidas a repago. Millones de pensionistas, cuya economía raya en la subsistencia, deberán realizar “repagos” (un “impuesto sobre la enfermedad”) según su nivel de renta (una gestión que es compleja e injusta), y pagar por fármacos que sirven para “síntomas menores”. Y cuarto, ya que se niega la sanidad a inmigrantes o personas enfermas socialmente excluidas, el “nuevo” sistema acarreará problemas de salud pública con la saturación de los servicios de urgencias y la probable aparición de epidemias. Además, es un modelo implantado en forma autoritaria y anticonstitucional que producirá graves problemas de salud y desigualdades, especialmente en pobres, enfermos crónicos, discapacitados y quienes deban desplazarse a los centros sanitarios. Ese modelo significa “avanzar” hacia una sanidad mercantilizada, injusta, que rompe el concepto de ciudadanía y solidaridad social, que abre paso al clasismo, la desigualdad y es el fin del derecho universal a la sanidad y la salud.

Los sistemas de sanidad públicos, accesibles, con organización y gestión esencialmente públicas y una elevada calidad de prestaciones, ofrecen resultados globales de salud mejores que otros modelos. Que el sistema sanitario público pueda mejorar su eficiencia (con más atención primaria y menos gasto farmacéutico), calidad (con más atención en salud mental por ejemplo) y equidad (protegiendo a toda la población) no puede ser excusa para que las fuerzas económicas y políticas que favorecen la mercantilización sanitaria destruyan un modelo conseguido a través de largas luchas sociales. La atención sanitaria debe ser un derecho ciudadano independientemente de la condición social y el lugar donde se viva y no una mercancía que solo consuman los “clientes” que puedan pagarla."


Autor:

Joan Benach es profesor de Salud Pública y miembro de GREDS-EMCONET (UPF). Su último libro publicado es La sanidad está en venta (Icaria). Firman también este artículo Carles Muntaner, Gemma Tarafa y Clara Valverde.

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