lunes, 23 de febrero de 2015

La metáfora mal entendida.

"Llamamos “metáfora” a un recurso del lenguaje mediante el cual vaciamos una expresión de su significado común para dotarla de un sentido abstracto, figurado. Por ejemplo, si decimos “tiene la boca de fresa” sabemos de inmediato que esas palabras no pueden implicar un significado literal, pues la boca es de carne y no de frutos del bosque. Al oír esa expresión, advertimos en cuestión de milisegundos la incongruencia del significado, y buscamos enseguida el sentido imaginario para conectar los valores de la fresa con la imagen de la boca. Así funcionan por lo general las metáforas.

Hemos escuchado hace poco: “El esfuerzo del Atlético ganó el partido”. Estamos ante otra metáfora, pues el esfuerzo solo no gana nada. Ahora bien, ayuda a que se marquen los goles necesarios. Y al expresar la idea así, silenciamos unas cuantas palabras para concentrar el mensaje y lograr un énfasis que el enunciado plano no ofrecía; del mismo modo que no decimos “tiene una boca cuya textura imagino igual a la de una fresa” sino “tiene una boca de fresa”.

Pero el uso de las metáforas en nuestra pobre retórica moderna incurre a veces en ciertas trampas. La eficacia de ese recurso expresivo requiere la colaboración de quien recibe el mensaje, porque ha de poner lo que falta. Y para ello, tiene que conocer el contexto necesario; saber, por ejemplo, que las fresas son sabrosas y que se precisa esfuerzo para ganar al Real Madrid.

En ciertos debates, sin embargo, aparece una metáfora cuestionable al abordar el caso de Tania Sánchez, concejal de IU en Rivas-Vaciamadrid (80.000 habitantes). Un periodista habitual de las teletertulias repite y repite que ese Ayuntamiento madrileño “le dio 1,2 millones de euros” al hermano de la edil. Quien disponga del contexto adecuado sabrá que “le dio” no significa “le dio”, sino que el hermano en cuestión administraba una cooperativa, que ésta firmó contratos para prestar servicios culturales al municipio entre 2002 y 2008, que la cooperativa cobró por esas prestaciones y que el dinero fue a parar en su mayor parte a los trabajadores que las hicieron posibles; que en esas decisiones participó el padre de Tania Sánchez pero no ella, que la concejal tuvo relación solamente con uno de esos contratos (136.000 euros) y que éste se adjudicó por unanimidad en la comisión correspondiente, por lo cual su voto no resultó ni siquiera decisivo. Quien conozca todo eso entenderá una metáfora técnicamente correcta como “tu Ayuntamiento le dio 1,2 millones a tu hermano” (a veces “a la empresa de tu hermano”).

No obstante, quien desconozca los datos que acabamos de recordar (el contexto) escuchará simplemente “le dio 1,2 millones a tu hermano”, y quizá no le otorgue un sentido sino sólo un significado. Es decir, el espectador puede quedarse en el valor literal de cada palabra si no aprecia incongruencia entre los términos que oye.

Los crédulos entenderán, por tanto, que Tania Sánchez le regaló a su hermano 1,2 millones por su cumpleaños; y los escépticos, que el periodista está soltando una mentira tan grande como la catedral de Burgos, pues no les parecerá fácil extraer todo ese dinero de una caja municipal para dárselo a un familiar en un callejón oscuro.

Por otro lado, alguien puede decir “la empresa de tu primo” aunque el primo tenga en ella un trabajo eventual de media jornada y mal pagado; pero también “la empresa de Secundina” cuando se refiera a su dueña, y aunque se trate asimismo de “la empresa de tu primo”. Sólo los datos previos que conozca el receptor le evitarán confundir los dos tipos de propiedad.

Así pues, nos preguntamos si será tramposa la intención de quien usa palabras comprensibles para unos pocos a riesgo de que otros muchos las entiendan de forma errónea, y si se puede asegurar sin mayor precisión “tu Ayuntamiento le dio 1,2 millones a la cooperativa de tu hermano”.

Sabemos que, bien por la ceguera o bien por el cierre de los ojos, en Rivas no se guardó la debida distancia ética entre familiares; pero también nos damos cuenta de que la metáfora puede convertirse, quizá sin querer, en una forma de la mentira".

Por Álex Grigelmo.

Fuente de información:

sábado, 21 de febrero de 2015

Venta de autocaravana de 2ª mano en Cantabria.

Visto el éxito de la venta de la autocaravana que hace unos días publicamos en este espacio. El amigo José nos envía algunos de los detalles de su autocaravana que ha decidido vender.





Al igual que la anterior, esta autocaravana támbien la conozco y creo que es una buena oportunidad de compra. Puedo dar fe que está muy bien conservada, ya que su dueño es un manitas y la mantiene como nueva. Durante el tiempo que ha estado en sus manos, la autocaravana se ha guardado siempre en garaje, sus dueños nunca han fumado en ella y le ha incorporado muchas mejoras.





El modelo es una INTEGRAL BÜRSTNER -  i647 ELEGANCE del año 2002 de 6 plazas, color del vehículo blanco. Actualmente tiene 90.500 Km. Incorpora un motor Fiat diesel 2.8 JTD de 130cv con reprogramación electrónica a 150cv, 2 camas de 140x200, cierres de seguridad en todas las puertas, asientos delanteros giratorios, espejos eléctricos con calefacción, 2 baterías habitáculo, instalación de 340W de placas solares, aire acondicionado en cabina y en habitáculo marca Dometic de 230v, toldo FIAMMA, calefacción por medio de un boiler Truman, de aire y de agua en ruta, WC y ducha juntos, lavabo solo, luces de interior de leed, suspensión neumática, bola de enganche, garaje grande con armarios y acceso desde el habitáculo,  gran comedor y otras mejoras.

Contacto:

Tfn. 620982274 y 942895055      traidas@traidas.jazztel.es

Quienes estén interesados, pulsando en el siguiente enlace, támbien pueden ver otros detalles.


Nota:

Desde Cosasdelautocaravanismo queremos comunicar que la publicación de estas informaciones de venta de autocaravanas, solo responde a la petición de los propietarios de los vehículos, publicando en este espacio una información más que creemos pudiera ser de interés para los lectores del blog, sin ningún ánimo de lucro por nuestra parte y sin mediar en ninguna valoración económica.

Pedro Ansorena.

miércoles, 28 de enero de 2015

Buena oportunidad para comprar una autocaravana.

                                  AUTOCARAVANA VENDIDA.

Conozco esta autocaravana que se vende y a sus dueños, esta como nueva. La autocaravana es amplia, tiene un buen motor con pocos kilómetros, una línea bonita y sus propietarios la han tratado como a un hijo, así que para quien se esté planteando adquirir una, creo que es una buena oportunidad de compra.

Pulsando el siguiente enlace podéis ver la oferta.






martes, 27 de enero de 2015

Demasiado responsables.

"Estados Unidos y Europa tienen muchas cosas en común. Los dos son multiculturales y democráticos; los dos son inmensamente ricos; los dos poseen divisas con un alcance mundial. Los dos, por desgracia, experimentaron burbujas inmobiliarias y crediticias entre 2000 y 2007 y sufrieron dolorosas recesiones cuando las burbujas estallaron.

Sin embargo, desde entonces, la política a ambos lados del Atlántico ha seguido rumbos diferentes. En una de estas grandes economías, las autoridades han hecho gala de un fuerte compromiso con la virtud fiscal y monetaria, y han hecho extenuantes esfuerzos para equilibrar los presupuestos y al tiempo mantenerse alertas frente a la inflación. En la otra, no tanto.

Y la diferencia de actitud es la principal razón por la que las dos economías van ahora por caminos tan diferentes. El manirroto y desprendido Estados Unidos está experimentando una recuperación sólida, una realidad reflejada en el enérgico discurso sobre el Estado de la Unión del presidente Obama. Mientras tanto, la virtuosa Europa se hunde cada vez más en las arenas movidizas de la deflación; todo el mundo confía en que las nuevas medidas monetarias anunciadas el jueves rompan la espiral descendente, pero nadie que yo conozca espera realmente que sean suficientes.

En cuanto a la economía estadounidense: no, no es el amanecer de Estados Unidos, por no hablar ya de una prosperidad similar a la que alcanzamos durante el Gobierno de Clinton. La recuperación podría y debería haber llegado mucho más deprisa, y la renta de los hogares sigue estando muy por debajo del nivel anterior a la crisis. Aunque nunca lo adivinarían a juzgar por el debate público, la gran mayoría de los economistas coincide en que el estímulo de Obama en 2009 y 2010 contribuyó a limitar el daño derivado de la crisis financiera, pero fue demasiado pequeño y su efecto dejó de notarse pronto. Así y todo, si comparamos los resultados de la economía estadounidense a lo largo de los dos últimos años con todas esas predicciones pesimistas de los republicanos, pueden entender por qué Obama se muestra un tanto altanero.

Por otra parte, Europa —o, más concretamente, la zona euro, es decir, los 18 países que comparten una moneda común— se ha equivocado prácticamente en todo. En el aspecto fiscal, Europa nunca ha aplicado muchos estímulos, y se ha apresurado a volver a la austeridad —con recortes de gastos y, en menor medida, aumentos de los impuestos— a pesar del elevado desempleo. En el aspecto monetario, los funcionarios se han dedicado a combatir la amenaza imaginaria de la inflación, y han tardado años en reconocer que la amenaza real era la deflación.

La austeridad europea reflejaba la obstinación en hacer un diagnóstico erróneo de la situación

¿Por qué se han equivocado tanto?

En cierta medida, el giro hacia la austeridad reflejaba la debilidad institucional: en Estados Unidos, programas federales como la Seguridad Social, Medicare y los vales de alimentos contribuyeron a dar apoyo a estados como Florida, donde el desplome del mercado inmobiliario fue especialmente grave, mientas que países europeos que atravesaban apuros similares, como España, quedaban a su suerte. Pero la austeridad europea también reflejaba la obstinación en hacer un diagnóstico erróneo de la situación. En Europa, como en Estados Unidos, los excesos que desembocaron en la crisis afectaban abrumadoramente más a la deuda privada que a la pública, con Grecia como principal anomalía. Pero los altos cargos de Berlín y Bruselas decidieron hacer caso omiso de la evidencia y se decantaron por una narrativa que atribuía toda la culpa a los déficits presupuestarios, y, al mismo tiempo, negaron las pruebas e insinuaron —con razón— que intentar atajar los déficits en una economía deprimida agravaría la depresión.

Mientras tanto, en 2011 los gobernadores de los bancos centrales europeos decidieron preocuparse por la inflación y subir los tipos de interés, incluso cuando era obvio que era una estupidez hacerlo. Es cierto que ha habido un repunte de la inflación general, pero las medidas de la inflación subyacente eran demasiado bajas, y no demasiado altas.

La política monetaria mejoró mucho después de que Mario Draghi se convirtiese en presidente del Banco Central Europeo a finales de 2011. De hecho, casi con total seguridad sus heroicos esfuerzos por procurar liquidez a los países que se enfrentaban a ataques especulativos salvaron al euro del colapso. Pero no está claro en absoluto que tenga las herramientas para combatir las fuerzas deflacionarias de más amplio alcance puestas en marcha por años de políticas equivocadas. Es más, tiene que actuar con una mano atada a la espalda, porque Alemania sigue oponiéndose terminantemente a cualquier cosa que pueda hacer la vida más fácil a los países endeudados.

Europa  se ha equivocado prácticamente en todo
Lo terrible es que la economía europea se ha hundido en nombre de la responsabilidad. Es cierto que ha habido épocas en las que ser fuerte significaba reducir los déficits y resistir la tentación de emitir moneda. Sin embargo, en una economía deprimida, la fijación con el equilibrio presupuestario y la obsesión por la moneda fuerte son profundamente irresponsables. No solo son perjudiciales para la economía a corto plazo, sino que pueden —y en Europa así lo han hecho- infligir daños a largo plazo, menoscabando el potencial de la economía y llevándola a una trampa deflacionaria de la que es muy difícil escapar.

Tampoco fue un error inocente. Lo que me sorprende de los arcontes europeos de la austeridad, de sus decanos de la deflación, es su autocomplacencia. Se sentían cómodos, tanto emocional como políticamente, exigiendo sacrificios (a otros) en un momento en el que el mundo necesitaba más gasto. Todos ellos han sido demasiado propensos a pasar por alto la evidencia de que se estaban equivocando. Y Europa seguirá pagando el precio de su autocomplacencia durante los próximos años, o quizá décadas."

Por Paul Krugman, premio Nobel de Economía.

Publicado por The New York Times Company, 2015.

Traducción de News Clips.

Fuente de información: