El pasado día 29 de Abril, en uno de mis habituales paseos diurnos por la zona de El Sardinero y La Magdalena, en el inicio de la calle Pérez Galdós, frente a la playa de El Camello, en un aparcamiento en línea, en donde habitualmente, entre otros vehículos, veo autobuses de turismo aparcados en espera de los turistas, que se acercan a disfrutar del recinto de La Magdalena y su entorno, observo una autocaravana correctamente aparcada, inmovilizada con un cepo en la rueda.

Esta anómala situación de abuso de autoridad y de poder, no es nada nuevo para mí, ya que desde hace algunos años en distintas partes de la ciudad he sido testigo de actuaciones similares por parte de la autoridad santanderina, curiosamente aplicadas solo a las autocaravanas, no al resto de vehículos, incluidos los de mayor tamaño y peso, solo a los inocentes usuarios de una autocaravana que como cualquier otro visitante o residente en la ciudad, se les ocurre aparcar su vehículo en Santander y darse un paseo por la ciudad, la playa o utilizar cualquier instalación hostelera para comer, tomarse un café, un helado o lo que les apetezca, es a quienes les ocurren estas cosas.
Desde hace algún tiempo, por estar fuera de la ciudad durante el invierno, no había visto estas cosas, pero a mi regreso a la ciudad, he vuelto a ver la cruda realidad. Santander a pesar de las múltiples conversaciones, que durante años se han mantenido con los responsables municipales y a pesar de varias promesas incumplidas por parte de éstos, no solo no ha mejorado nada la situación del aparcamiento de las autocaravanas en la ciudad, sino, que continúan año tras año con las mismas prácticas de acoso a éstas y paulatinamente ha ido cada vez a peor.
Señores del Ayuntamiento de Santander, ya está bien de tanta, insensatez y abuso de poder arbitrario contra los turistas que se acercan en autocaravana a visitarnos, ya está bien de tanta persecución y despropósito contra unas familias, que el único delito que cometen es el de visitarnos para disfrutar de la ciudad gastando su dinero en Santander ¿Por qué, al igual que a las autocaravanas, no se les ocurre colocar los cepos a la multitud de autobuses que diariamente aparcan en el mismo sitio que lo hacen las autocaravanas, o al desmadre de aparcamiento que se provoca en El Sardinero durante la celebración de los partidos de futbol, donde los propietarios de vehículos parecen gozar de "patente de corso" otorgada por el ayuntamiento y dejan sus vehículos donde les dala gana y de la forma que sea? ¿ qué y cuáles son los oscuros motivos que les mueven a actuar así solo contra las autocaravanas?.
A mi modo de ver, la realidad del asunto no es otra que los oscuros intereses particulares que se mueven y presionan al Ayuntamiento para que haga estas cosas. Por haber mantenido múltiples conversaciones con los munícipes santanderinos, por haberlos sufrido y también como habitante de la ciudad, conozco demasiado bien a estos administradores públicos y cuáles son los motivos que les mueven a comportarse de una manera tan irracional, injusta y desproporcionada. ¿Quién realmente ordena y toma las decisiones de perseguir a las autocaravanas, el concejal de movilidad, el alcalde, o el jefe superior de la policía municipal?, que por los motivos que sea, él y la policía a su cargo, agarrándose a una ordenanza municipal injusta y desproporcionada, se saltan la ley y no respetan los derechos de los autocaravanistas.
Por otra parte, he leído por ahí que algunos representantes de asociaciones autocaravanistas se han reunido con responsables de turismo del Gobierno de Cantabria, en cuya reunión se encontraban, entre otros, representantes de la FEMP, los empresarios de camping y el jefe de la policía municipal de Santander. Reunión en la que por lo que nos cuentan los representantes de las asociaciones, como es lógico, no están dispuestos a que se nos aplique otra reglamentación que no sea la de Tráfico, comentarios por los que, si lo que quieren las asociaciones es que se nos aplique solo la Ley de Seguridad vial, me pregunto y no entiendo muy bien ¿qué hacen reunidos en la Consejería de Turismo, entre otros, con los empresarios de camping y no en la Delegación del Gobierno con los responsables de Tráfico y Seguridad Vial, exigiendo a estos, como es su obligación, que se tomen medidas para que ayuntamientos como el de Santander, respeten a las autocaravanas como vehículos que son y siempre que estén correctamente estacionados no se les apliquen otras leyes o normas que no sean las de tráfico?.
Lo cierto es que, después de lo que se ha trabajado durante años con todos ellos, la Consejería de turismo del Gobierno Regional de Cantabria,
ya lo dejó claro hace tiempo , en asuntos de circulación y aparcamiento de vehículos poco o nada pintan en el asunto, en materia de turismo y acampada, que es donde si son competentes y responsables, a nosotros no nos debe de interesar entrar, pues ahí, precisamente es donde durante años están intentando meternos los empresarios de camping para tratar de llevarnos definitivamente a sus negocios y por lo que se ve, algunos autocaravanistas parece que están "picando en el anzuelo".