lunes, 30 de abril de 2012

La situación de las autocaravanas en Santander, no ha mejorado nada, continua igual o peor.

El pasado día 29 de Abril, en uno de mis habituales paseos diurnos por la zona de El Sardinero y La Magdalena, en el inicio de la calle Pérez Galdós, frente a la playa de El Camello, en un aparcamiento en línea, en donde habitualmente, entre otros vehículos, veo autobuses de turismo aparcados en espera de los turistas, que se acercan a disfrutar del recinto de La Magdalena y su entorno, observo una autocaravana correctamente aparcada, inmovilizada con un cepo en la rueda.

Esta anómala situación de abuso de autoridad y de poder, no es nada nuevo para mí, ya que desde hace algunos años en distintas partes de la ciudad he sido testigo de actuaciones similares por parte de la autoridad santanderina, curiosamente aplicadas solo a las autocaravanas,  no al resto de vehículos, incluidos los de mayor tamaño y peso, solo a los inocentes usuarios de una autocaravana que como cualquier otro visitante o residente en la ciudad, se les ocurre aparcar su vehículo en Santander y darse un paseo por la ciudad, la playa o utilizar cualquier instalación hostelera para comer, tomarse un café, un helado o lo que les apetezca, es a quienes les ocurren estas cosas.

Desde hace algún tiempo, por estar fuera de la ciudad durante el invierno, no había visto estas cosas, pero a mi regreso a la ciudad, he vuelto a ver la cruda realidad. Santander a pesar de las múltiples conversaciones, que durante años se han mantenido con los responsables municipales y a pesar de varias promesas incumplidas por parte de éstos, no solo no ha mejorado nada la situación del aparcamiento de las autocaravanas en la ciudad, sino, que continúan año tras año con las mismas prácticas de acoso a éstas y paulatinamente ha ido cada vez  a peor.

Señores del Ayuntamiento de Santander, ya está bien de tanta, insensatez y abuso de poder arbitrario contra los turistas que se acercan en autocaravana a visitarnos, ya está bien de tanta persecución y despropósito contra unas familias, que el único delito que cometen es el de visitarnos para disfrutar de la ciudad gastando su dinero en Santander ¿Por qué, al igual que a las autocaravanas,  no se les ocurre colocar los cepos a la multitud de autobuses que diariamente aparcan en el mismo sitio que lo hacen las autocaravanas, o al desmadre de aparcamiento que se provoca en El Sardinero durante la celebración de los partidos de futbol, donde los propietarios de vehículos parecen gozar de "patente de corso" otorgada por el ayuntamiento y dejan sus vehículos donde les dala gana y de la forma que sea? ¿ qué y cuáles son los oscuros motivos que les mueven a actuar así solo contra las autocaravanas?.

A mi modo de ver, la realidad del asunto no es otra que los oscuros intereses particulares que se mueven y presionan al Ayuntamiento para que haga estas cosas. Por haber mantenido múltiples conversaciones con los munícipes santanderinos, por haberlos sufrido y también como habitante de la ciudad, conozco demasiado bien a estos administradores públicos y cuáles son los motivos que les mueven a comportarse de una manera tan irracional, injusta y desproporcionada. ¿Quién realmente ordena y toma las decisiones de perseguir a las autocaravanas, el concejal de movilidad,  el alcalde, o el jefe superior de la policía municipal?, que por los motivos que sea, él y la policía a su cargo, agarrándose a una ordenanza municipal injusta y desproporcionada, se saltan la ley y no respetan los derechos de los autocaravanistas.

Por otra parte, he leído por ahí que algunos representantes de asociaciones autocaravanistas se han reunido con responsables de turismo del Gobierno de Cantabria, en cuya reunión se encontraban, entre otros,  representantes de la FEMP, los empresarios de camping y el jefe de la policía municipal de Santander. Reunión en la que por lo que nos cuentan los representantes de las asociaciones, como es lógico, no están dispuestos a que se nos aplique otra reglamentación que no sea la de Tráfico, comentarios por los que, si lo que quieren las asociaciones es que se nos aplique solo la Ley de Seguridad vial,  me pregunto y no entiendo muy bien  ¿qué hacen reunidos en la Consejería de Turismo, entre otros, con los empresarios de camping y no en la Delegación del Gobierno con los responsables de Tráfico y Seguridad Vial, exigiendo a estos, como es su obligación, que se tomen medidas para que ayuntamientos como el de Santander, respeten a las autocaravanas como vehículos que son y siempre que estén correctamente estacionados no se les apliquen otras leyes o normas que no sean las de tráfico?.


Lo cierto es que, después de lo que se ha trabajado durante años con todos ellos, la Consejería de turismo del Gobierno Regional de Cantabria, ya lo dejó claro hace tiempo , en  asuntos de circulación y aparcamiento de vehículos poco o nada pintan en el asunto, en materia de  turismo y acampada, que es donde si son competentes y responsables, a nosotros no nos debe de interesar entrar, pues ahí, precisamente es donde durante años están intentando meternos los empresarios de camping para tratar de llevarnos definitivamente a sus negocios y por lo que se ve, algunos autocaravanistas parece que están "picando en el anzuelo".

Por otra parte hay que tener presente que a pesar de lo que se comenta por ahí, en Cantabria, salvo en Santander, no hay ningún problema para utilizar una autocaravana siempre que esta se use adecuadamente y no se acampe, el problema reside en algunos ayuntamientos, no en todos,  como el de Santander y el problema se genera por la inadecuada utilización de la autocaravana que hacen algunos compañeros y fundamentalmente por la constante presión que ejercen en estos ayuntamientos algunos intereses económicos, que durante años no ha habido forma de convencerles y moverles de sus pretensiones, que no son otras que presionar constantemente a los políticos para meter a los autocaravanistas sea como sea y a costa de lo que sea, donde a ellos les interesa.

A mi modo de ver, con gente de una mentalidad tan retrograda y abusiva como ésta no hay nada que hacer, reunirse con ellos siempre a resultado inútil, unos y otros, desde hace años, no han hecho nada más que darnos buenas palabras, pero a pesar de ello, la situación de lugares como Santander  no ha cambiado nada y año tras año ha ido a peor. Con esto quiero decir que si alguien ha salido convencido de esa reunión, que no se hagan ilusiones ya que a buen seguro será lo mismo de siempre, otra tomadura de pelo más.

Con esta gente y por su forma de actuar, está demostrado que con el diálogo no se consigue nada, permanentemente nos están tomando  el pelo "mareando la perdiz". Tanto la Consejería de Turismo como el Ayuntamiento de Santander, no tienen que informarse para nada de lo que ocurre en otras regiones, desde hace años están suficientemente documentados y al tanto del asunto, saben de sobra lo que tienen que hacer y no hacen, que es respetar la ley y no saltarse ésta con una ordenanza abusiva, atendiendo nuestras legítimas demandas dando solución a éstas. En mi opinión, o los autocaravanistas tenemos claras las cosas y tocamos en las puertas que hay que tocar o nos organizamos y  utilizamos con ellos otros medios o métodos  de convencimiento y disuasión diferentes a los utilizados durante años y que no han dado resultado, o de lo contrario año tras año en ciudades y pueblos como Santander, no se avanzara nada y continuaremos igual que hasta ahora.

Pedro Ansorena.

domingo, 29 de abril de 2012

Los efectos del temporal "Petra" en la costa de Cantabria, el 23 de abril de 2012.

Cuando un temporal "barre" el mar y se acerca a las costas, los habitantes de las poblaciones costeras, aunque lo hayan vivido en otras ocasiones, siempre  se muestran expectantes ante las noticias, la curiosidad y a veces la inseguridad, que les ofrece lo que se avecina.

Esta es una de las situaciones que se viven en tierra firme, por las  múltiples situaciones de  riesgo que nos puede acarrear un temporal, por mucho que estas sean previsibles por las nuevas técnicas de la meteorología, a veces las consecuencias de estas son imprevisibles.

Sin embargo, la situación de riesgo que se vive en tierra, poco o nada tienen que ver con lo que se vive en el propio mar por los tripulantes de los barcos que faenan y surcan las aguas de mares y océanos. Por haber sido marino y haber tenido que soportar y superar algunos temporales, conozco muy bien la situación de desasosiego  que se vive a bordo de un barco, donde ante algunos temporales, la situación de alarma y riesgo pasa a ser extrema.

Por ello, cuando el otro día desde la tierra firme en Santander, veía los barcos aguantar y capear el temporal "Petra", que con su fuerza y virulencia, las olas se estrellaban contra las costas de Cantabria, mi pensamiento siempre estaba en las tripulaciones de los barcos que se encontraban en la zona.

Se suele hablar de la tormenta perfecta como aquella que resulta de la coincidencia de diversos fenómenos meteorológicos que de manera aislada no suponen peligro, pero no hay que engañarse, determinados factores juntos se pueden convertir en una catástrofe de grandes proporciones y para quienes se encuentran en el propio mar mucho más.

Normalmente cuando se producen este tipo de fenómenos los grandes buques quedan en el puerto y esperan a que amaine el temporal, pero a veces los cambios en las condiciones meteorológica son bruscos y las coincidencias en las rutas marítimas pillan desprevenidos a cualquiera que este navegando por allí. En otras ocasiones, en el mundo despiadado en el que vivimos, donde para algunos lo humano significa poco o casi nada, todo está condicionado por intereses materiales, la imprudencia de algunas empresas e incluso la irresponsabilidad de capitanes arriesgados, es la que lleva a que grandes barcos intenten navegar en aguas imposibles, poniendo en riesgo, no solo los propios buques, también a los tripulantes que viajan en ellos.

En el siguiente vídeo- foto que os muestro podéis ver unas tremendas imágenes de las olas rompiendo en la costa de Cantabria y varios barcos, incluido el Ferry que une Santander con Inglaterra, maniobrando en medio del temporal en la entrada de la bahía de Santander, con olas de más de 10 metros y fuertes vientos.

Pedro Ansorena.


sábado, 28 de abril de 2012

Un sindiós (Juan José Millás).

"Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir.

Desde que los ministros de Rajoy, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didácticamente los porqués de la demolición del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aquí un resumen, claro como el agua, de sus argumentos:

Se pone precio a la sanidad para que continúe siendo gratuita y se expulsa de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derechos de los trabajadores y se penaliza al jubilado y al enfermo para proteger a los colectivos más vulnerables.

En cuanto a la educación, ponemos las tasas universitarias por las nubes para defender la igualdad de oportunidades y estimulamos su privatización para que continúe siendo pública. No es todo, ya que al objeto de mantener el orden público amnistiamos a los delincuentes grandes, ofrecemos salidas fiscales a los defraudadores ambiciosos y metemos cuatro años en la cárcel al que rompa una farola.

Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir, de modo que mentimos, sí, pero al modo de los novelistas: para que la verdad resplandezca. Dentro de esta lógica implacable, huimos de los periodistas para dar la cara y convocamos ruedas de prensa sin turno de preguntas para responder a todo. Nadie que tenga un poco de buena voluntad pondrá en duda por tanto que hemos autorizado la subida del gas y de la luz a fin de que resulten más baratos y que obedecemos sin rechistar a Merkel para no perder soberanía.

A no tardar mucho, quizá dispongamos que los aviones salgan con más retraso para que lleguen puntuales. Convencidos de que el derecho a la información es sagrado en toda democracia que se precie, vamos a tomar RTVE al asalto para mantener la pluralidad informativa.

A nadie extrañe que para garantizar la libertad, tengamos que suprimir las libertades."


Fuente de información:

http://elpais.com/elpais/2012/04/26/opinion/1335442116_849344.html

martes, 24 de abril de 2012

Guía de perplejos ( Joaquín Estefanía).

"Todas las medidas tomadas disminuyen la renta disponible y multiplican los precios".

"El tipo fue padre tardío y le llegó la edad de jubilación antes de que dos de sus hijos dejasen de estudiar: uno, en secundaria; el otro, en la universidad. Él no tuvo ocasión de ser universitario; eran otros tiempos. Ahora lee que el menor tendrá menos profesores y más compañeros en las aulas, y le preocupa: la masificación en la enseñanza es sinónimo de falta de calidad. También le inquieta la subida de las matrículas universitarias porque hoy no es precisamente fácil acceder a un préstamo bancario, que probablemente tendrá que pedir para pagarla. Y ello a pesar de las innumerables ayudas que reciben los bancos.

 Desde hace unos meses no hay día en el que el tipo no sepa de una medida que reduce su renta disponible. Primero le congelaron la pensión, sin tener en cuenta la inflación. Luego llegó la subida del impuesto sobre la renta, que dio un buen bocado a la cantidad que ingresa todos los meses. Este aumento de los impuestos le ha irritado especialmente porque lo compara con la amnistía para los que no pagan: en su larga vida laboral ha conocido a jefes que presumían de pagar mucho menos impuestos que él porque se refugiaban en otras figuras fiscales (Sicav, sociedades…) y a proveedores de medio pelo que no figuraban en los listados de Hacienda. La semana pasada llegó lo de que los pensionistas también pagarán (además de los impuestos) parte del precio de las medicinas. Le resultan incomprensibles las palabras del alto funcionario que dice que ese dinero equivale solo al precio de cuatro cafés. ¿En qué país vive? Luego están las subidas de la luz, los transportes… ¿Pero no nos decían que se trataba de bajar al tiempo los sueldos y los precios porque se vivía por encima de nuestras posibilidades?

El tipo se da cuenta de que, encima, tiene que dar gracias. Su mujer es parada de larga duración y hace tres meses que dejó de cobrar el seguro de desempleo. Ahora no sabe con qué dinero seguirá pagando su pensión, para poder jubilarse con dignidad cuando le toque. Durante el tiempo que ha estado cobrando el seguro, la mayoría del dinero lo utilizaba para pagarse la pensión de jubilación. Y luego están sus antiguos compañeros de empresa, todavía en activo: muchos están siendo despedidos con una indemnización de 20 días por año trabajado y los que se quedan no tienen posibilidad de ascender: se ha interrumpido la escala de la movilidad interna.

Nuestro ciudadano pertenece a esa clase que practica el voto volátil. Hoy a unos, mañana a otros, según sus intereses. No podía volver a votar a los socialistas. No solo porque Zapatero fue incapaz de explicar las medidas que tomó en mayo de 2010 (congelación de pensiones, reducción del sueldo de los funcionarios…), sino porque en su periodo se multiplicaron las desigualdades, más que en ningún otro momento de la democracia, y ello no se puede tolerar a un socialista. Coincidió con Rajoy en lo del sentido común, le gustaron sus declaraciones rotundas a favor de que todo el mundo tenía que pagar impuestos, o de que iba a defender la educación y la sanidad universal y gratuita. Leyó el programa electoral del PP, y lo votó. Ahora sospecha que fue una ensoñación suya. Entra en Internet y echa un vistazo a ese programa electoral: “Un programa para crecer y generar empleo (…) y para garantizar la educación, la sanidad y el bienestar de todos, sin excepciones”. Abre su correo electrónico y tiene un mensaje que le envía un compañero de tertulia; se trata de un proyecto científico (el Regional Manifiesto Project), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, que demuestra que las políticas de recorte del gasto en la educación y en la sanidad no figuraban en ninguno de los programas que presentó el PP en las últimas elecciones autonómicas, ni tampoco el copago de las medicinas".

"El tipo se pregunta si la democracia representativa ha de servir solo para castigar a los malos gobernantes o también para seleccionar las mejores políticas. Y contesta con otro correo a su colega": 

“Dejemos de leer los programas electorales y pongámonos con urgencia con la Guía para perplejos, de Maimónides”.

Fuente de información:

http://economia.elpais.com/economia/2012/04/22/actualidad/1335112402_994149.html