lunes, 20 de diciembre de 2010

Preparación de una paella de mariscos.

No hay duda que la paella de mariscos es uno de los platos más tradicionales de la cocina española y el plato que posiblemente más famosa ha hecho a nuestra cocina allende de nuestras fronteras, Quien ha probado un exquisito plato de paella, sea esta de verduras, de carne, mixta o de marisco, a buen seguro repetirá este suculento y sugerente plato y no lo olvidará.

Preparar una paella para un español, si éste se da quehacer en los fogones, no tiene muchos secretos, aunque si algunas dificultades, ya que conseguir que el arroz esté en su punto de cocción y con un óptimo sabor, tiene sus pequeños trucos y una buena dosis de paciencia, imaginación, acompañado de amor y buen hacer por la cocina.

Personalmente siempre he pensado que para hacer una buena paella, sea ésta de lo que sea, lo primero que uno debe de hacer es, en primer lugar darse una vuelta por nuestra despensa o frigorífico y después por el mercado y dependiendo de los productos que tengamos a mano o encontremos a la venta podemos comenzar con la aventura de sacarle el máximo partido a lo que disponemos o podemos adquirir.

El otro día, me comprometí con unos amigos a preparar una paella de marisco, aunque otras veces la suelo hacer de carne y verduras, paella que también suele tener buena aceptación entre los comensales o  invitados a degustarla, invitación que siempre hacemos con la pretensión de pasar  pasar un buen rato juntos entorno a una mesa. Soy consciente que "mi paella" quizás no sea la mejor, ni tampoco lo pretendo, pero uno que también hace sus "pinitos" en algunos platos de la tradicional cocina española, no se "arruga" ni mucho menos a la hora de cocinar también una paella.


La verdad es que la cocina de nuestra casa no es el lugar ideal para preparar el plato, ya que como mejor creo que se hace es en el campo o en un jardín, por lo menos a mi me gusta hacer la paella al aire libre y en un lugar adecuado con los recipientes y el fogón aconsejable para la correcta elaboración de este plato, pero bueno, a veces uno tiene que adaptarse a lo que hay y trabajar con lo que dispone, con paciencia, buen humor y una cierta dosis de cariño, me puse a la faena.

En el mercado encontré unos excelentes langostinos , unas almejas, unos mejillones y unos calamares con muy buena pinta, todo ello muy fresco, lo que resulta imprescindible para el resultado final del plato (también se pueden emplear otros productos, como las gambas, las cigalas o incluso las nécoras etc.). Con esa base y con esos ingredientes y algunas cosas más de las que disponía, me puse manos a la obra de tratar de hacer la paella .



Ingredientes empleados para 4 personas:

Aceite de oliva virgen, es importante poner  una cantidad que cubra todo el fondo de la paellera.

Arroz redondo normal 1/2 Kg. Suelo emplear el arroz de SOS, pero también hay otros arroces en el mercado que suelen quedar muy bien. En mi opinión, descartando los de tipo  grano largo.

La cantidad de arroz empleada por comensal, suele ser de 100 g. por comensal, pero nosotros como somos algo comilones, solemos echar algo más.

1 Kg. de mejillones.

1 Kg. de almejas.

1 Calamar mediano.

8 Langostinos frescos.

1 Pimiento rojo mediano.

1 Tomate crudo mediano.

1/Limón.

1 Brick de Caldo de pescado y marisco natural. Aunque también se pude hacer un buen fumé de pescado y marisco, pero creo que hoy hay en el mercado caldos elaborados muy naturales que no merece la pena hacer un caldo casero.

Colorante alimentario y sal, al gusto..

1 cucharada, del tipo cafe, de pimenton de La Vera.

1/2 cucharada, del tipo cafe, de curry.

1 cucharada del tipo cafe de azucar.

1 Vaso de vino blaco o en su caso una cerveza pequeña.

Preparación:

Se limpia, sin quitar la piel, y se parte el calamar en trozos pequeños. El calamar se puede partir también en anillas, según se desee.

Se limpian los mejillones y las almejas, poniendo éstas ultimas en un recipiente durante un buen rato con agua y abundante sal, para que suelten las posibles arenas, que estas contengan. Se colocan ambos tapadas  en una cazuela, a la que se le añade un vaso de agua y se pone esta al fuego hasta que se abran (el agua que suelte se guarda para añadirlo al caldo colándolo previamente).

Se reservan en un plato, 8 mitades de cascara de mejillón y 8 de almejas. Al resto de mejillones y almejas, se le quitan las chichas, desechando las cascaras y se ponen también en el plato.

Se corta un pimiento rojo y se pela un tomate partiendo ambos en trocitos pequeños y se coloca en un plato.

Se pone el agua que han soltado  las almejas y los mejillones al abrir, en un recipiente a calentar, al que se le añadira tambien el caldo de pescado, una cucharadita de pimenton de la vera, 1/2 de curry, el vaso de vino blanco, el colorante y la sal, hasta completar algo más de 1 lt. Si se hace más caldo y sobra, no pasa nada, se puede emplear para otro guiso, aunque a la paella hay que ponerle lo que necesita la cantidad de arroz que vamos a emplear, el doble de caldo que de arroz, mas un poco mas. Si nos pasamos en el caldo, corremos el riesgo que la paella nos quede demasiado blanda.


Una vez tenemos todo preparado, se coloca la paellera en el fuego con una buena cantidad de aceite hasta casi cubrir el fondo de esta (esto es muy importante), se reoga el pimiento  en el aceite de la paellera. seguido del calamar, cuando esté un poco dorado, se añade el tomate añadiendo la cucharadita de azucar para contrarestar la acidez, se rehoga un poco y se añade los langostinos, las almejas y los mejillones, se remueve todo bien en el aceite, hasta que todo ello esté bien dorado y el marisco rojo, no hay que preocuparse por el marisco, ya que éste, si está bien rehogado en el aceite nunca se pasa y al final estará siempre al punto. Hay que tener en cuenta que no se debe sobrecargar la paellera de ingredientes y dependiendo de la capacidad del recipiente, hay que calcular un buen espacio para el arroz y el caldo. Si disponemos de más marisco, es preferible retirarlo del reogado y al final colocarlo encima de la paella. Cuanto menos espesor tenga la paella, mejor saldrá.


A continuación se añade el arroz y se rehoga todo bien, removiendo con una paleta de madera, hasta que esté todo bien mezclado y rehogado, a continuación añadimos el caldo de pescado que previamente hemos mantenido caliente en un recipiente, midiendo éste con una taza en proporción de, por cada taza de arroz 2 de caldo mas media taza más, ponemos todo a fuego vivo hasta que comience a hervir, en ese momento se le añade el zumo de un limón removiendo todo para que el ácido del limón corte el almidón y el arroz salga suelto, a continuación se prueba el caldo y si hace falta se le añade un poco de sal, aunque hay que tener en cuenta que la paella de marisco poco o nada de sal hay que echarle ya que el marisco y el caldo suele aportar lo suficiente.



Desde el inicio de la cocción se cuentan más o menos 20 minutos y la paella ya estará lista para retirarla del fuego. A media cocción hay que regular el fuego bajándolo un poco y el calor tiene que repartirse bien por toda la paellera.


El punto se nota cuando se ha consumido todo el agua y el arroz está mas o menos al dente, despues se colocan encima unas cucharas de madera y se tapa con un paño limpio o un periodico, procurando que estos no toquen el arroz, dejando que repose diez minutos antes de servirlo.


Observaciones:

Si se quiere dejar preparado previamente para terminarlo unas horas después, se puede hacer primero el sofrito o el reogue en una sartén normal con todos los demás ingredientes medidos. Cuando se va a hacer el plato se añade todo a la paellera y se termina el plato. Si la paellera no tiene un baño de porcelana y es de hierro, corremos el riesgo de que si lo dejamos mucho tiempo en el recipiente, este comience a oxidarse y tomar un sabor metalico.



Buen provecho.

Pedro Ansorena.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Algunas consideraciones más sobre el asunto de las autocaravanas.

El pasado dia en un  ARTÍCULO DE OPINIÓN   insertado en este blog, os comentaba que después de algunos pasos, que se han dado en los últimos años para la regulación y el desarrollo de la actividad autocaravanista en España y después de haber sido recientemente aprobada la iniciativa parlamentaria de la PNL en la comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, desde la administración del Estado se está intentando dar un nuevo impulso para tratar de despejar o remover los frenos y barreras, que de un tiempo a esta parte mantiene estancado el proceso.

En los citados comentarios también os adelantaba que en cumplimiento de los acuerdos adoptados en la sesión parlamentaria del dia 12 de mayo del presente año de la citada Comisión del Parlamento, la Dgt iba a convocar a una sesión informativa a los integrantes del clausurado grupo de trabajo Gt 53 autocaravanas, citados estos para el dia 9 de diciembre.

Pues bien, según fuentes fiables de la información, que sin pretenderlo llegan a mi correo y teléfono, la citada reunión fue celebrada en la fecha prevista a la cual, ni la Sra. Chacón, ni el que subscribe hemos asistido, la primera porque ha considerado no asistir, ya que su labor, como parlamentaria que es, consiste en trabajar en las cámaras de las Cortes Generales y desde estas y no en los grupos de trabajo técnicos que se forma en los Ministerios, como ha dejado claro en el debate de la comisión, si ha estado presente en las anteriores ocasiones ha sido, única y exclusivamente, porque ante el desconocimiento, que la administración y una buena parte de la sociedad demuestra tener sobre la actividad autocaravanista, ha sido invitada en calidad de ponente de la moción del Senado para informar.

Por mi parte queda claro y lo he explicado en diversas ocasiones, otra cosa es que esto por los motivos que sea, se quiera comprender, que después de haber dimitido de la responsabilidad como miembro del Gt 53 autocaravanas y a pesar que he sido invitado, por quien o quienes tienen competencia para ello, para estar presente en algunas sesiones, siempre he considerado que no pintaba nada allí y que no procedía mi presencia. Otra cosa bien distinta es que aún hoy en dia, y a pesar de no desearlo ni buscarlo, algunas personas de la administración o de la política continúan consultándome algunas dudas, que tienen o les surgen, atendiendo estas en base a mi libertad, tratando de dar únicamente mi opinión sobre los hechos que yo conozco de los asuntos, que me plantean, nada más. Situación por otra parte que deja en clara evidencia el papel de los representantes de las asociaciones, que hoy dicen representar a los autocaravanistas y que deberían de ser ellos, y no otros, quienes proporcionasen la información y ayuda, que la administración o los políticos necesitan y demandan, pero eso es harina de otro costal. Lo he comentado en otras ocasiones y lo sigo reiterando. Mientras los socios de estas asociaciones continúen manteniendo, por el motivo que sea, en las cúpulas de de estas a las personas sin capacidad ni condiciones para estas cosas, que hoy mantienen, no hay nada que hacer, la administración muy a pesar suyo continuará solicitando la información, que ésta necesita de todas aquellas personas, que pueden proporcionársela para intentar desarrollar su labor y continuar dando pasos adelante.

Por ello y no por otra cosa y en base a esas conversaciones estoy informado de algunas cosas, que se desarrollan a nuestro alrededor y que al parecer los representantes de las asociaciones implicadas, a veces tengo serias dudas, si es porque no entienden lo que se les demanda o lo que se les comunica en las escasas ocasiones, que tienen contacto con la administración o con los políticos o porque ellos viven en otro mundo y en otra realidad y por ello se guardan, muy mucho, de contar al colectivo como están las cosas.

Al parecer en la citada reunión de la Dgt, estuvieron presentes la mayoría de los representantes de las asociaciones o entidades, que anteriormente han integrado el grupo y, por supuesto, la PACA, a la que algunos hace tiempo le dejamos el sillón preparado y que aún no mereciéndolo, por los vaivenes que ha pegado y sigue pegando desde éste y desde fuera de él, se continúa sosteniéndola porque si no, estoy convencido que hace ya mucho tiempo que se hubiesen ido al vacio y eso no es bueno para nadie. El caso es que de una manera o de otra, la PACA fue la asociación convocada en representación de los autocaravanistas, ya que la FEAA voluntariamente y en su día  DECLINO LA INVITACIÓN de formar parte de ese grupo y la tan nombrada por algunos coalición de intereses del GTP, la administración en este caso no cuenta con ellos.

Después de conocer algunos aspectos del desarrollo de esa reunión lo que no acabo de entender es tanto secretismo ya que en las anteriores reuniones o convocatorias del grupo SIEMPRE se publicó una nota informativa de cara al colectivo, comentando algunos aspectos de lo tratado en la reunión.

En fin... que como yo no tengo las ataduras no los prejuicios que estos señores parece que tienen y como no creo que por contar esto perjudico a nadie, intentaré comentar algo de lo que se y que se trató en esa reunión y que me han comentado.

Conforme a mi información, la reunión se desarrolló con la normalidad y la cordialidad habitual, donde la Dgt, como es habitual en los grupos de trabajo bajo su dirección y competencia, adoptó la posición de moderar las intervenciones, tomando nota de lo allí expuesto para su posterior análisis y posibles acciones. En la citada reunión parece que se trataron algunos asuntos como el de la futura señal S-128 con el pictograma de la autocaravana, que está incluida en un borrador para ser aprobada por parte de Mº de Fomento (Dirección General de Carreteras) y ser incluida en el catalogo de señales del RGVM.

También parece que están en borrador las condiciones y la ICT para incluir como norma habitual en los pliegos de contratación, para la reforma o nueva construcción de las estaciones de servicio, áreas de descanso etc. de las autovías o carreteras del Estado que se saquen a concesión.

Por otra parte se trató el asunto de las competencias o no en la circulación o el estacionamiento de las autocaravanas de las leyes de turismo de las Comunidades Autónomas o la OOMM de las administraciones locales y la aplicación u obligación de la Instrucción de trafico 08/V-74.

Uno de los asuntos que más controversia y duda ha creado, es el borrador de la OOMM tipo sobre tráfico (del que me han hecho llegar una copia), elaborado y debatido en la jornada mantenida entre la Dgt y la FEMP el pasado mes de septiembre en la localidad manchega de Puertollano, donde en dicho borrador (que al parecer aún no es definitivo) no se incluye, ni se nombra la citada 08/V-74, y en cambio si se nombra la prohibición expresa de aparcar una autocaravana en la vía publica con intención de habitar.

Al parecer la situación es que algunos ayuntamientos, posiblemente presionados por algunos intereses, no están dispuestos a que se habite una autocaravana en la vía publica y por ello la FEMP no quiere incluir la 08/V-74 en el borrador tipo para la elaboración de las OOMM. Vamos a ver en el futuro en que termina todo esto, lo que sí está claro es que algunos intereses contrarios al desarrollo y normalización de la actividad autocaravanista en nuestro país tienen "las manos muy largas" y como los representantes autocaravanistas continúen demostrando lo que nos están demostrando, poco o nada tenemos que hacer en este asunto.

Por otra parte, para el próximo ejercicio esta previsto la reforma de algunos textos del RGVM, vamos a ver si la Dgt de una vez por todas "da un golpe encima de la mesa" y en el desarrollo de esta reforma, incluye algún texto que deje claro el derecho de las autocaravanas de circular y estacionar en todo el territorio nacional en las condiciones, que interpreta en la 08/V-74 como es su obligación.

Para finalizar, comentar que conforme la información de la que dispongo, la Dgt se ha comprometido a continuar con la labor y el seguimiento del desarrollo de la actividad autocaravanista en España conforme al mandato de las Cortes Generales y que para ello en el futuro es posible que se vuelva a convocar al grupo de trabajo.

Por otra parte, comentar tambien que la Sra. Chacón y a pesar de todas las dudas y sin razones que se han vertido sobre ella "por los de siempre", conforme a sus competencias políticas, en la medida que sus innumerables compromisos, que requiere su función pública, la dejen espacio, continuará ejerciendo su labor para tratar de continuar dando pasos en favor del desarrollo del autocaravanismo, pero para ello necesitará de nuestra ayuda, sin duda, esta debería de ser proporcionada por las asociaciones autocaravanistas, pero si estas se empeñan en mantener en sus cúpulas a las personas, que ella por sus acciones ya conoce de sobra, desgraciadamente y a pesar de los pesares buscará ayuda en quien o quienes puedan proporcionársela.

Por otra parte, comentar que los organizadores de la marcha autocaravanista de Madrid, han llegado mucho más adelante en la administración de lo que ellos mismos esperaban u otros malos agoreros les vaticinaban, en los próximos dias habrá que estar atentos de algunas interesantes cosas que, sin duda, y para bien del colectivo estoy seguro que comunicarán.

Pedro Ansorena.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ruta de senderismo, Vilaflor - Ifonche - Arona.

Continuando con el placer que produce el caminar por las múltiples rutas de senderismo, que te ofrece el archipiélago canario y en este caso la isla de Tenerife, el dia 22 de noviembre, rellené el formulario del inscripción en el aula de naturaleza del ayuntamiento de Arona, para participar en dos rutas de senderismo por la isla que ésta organiza para el mes de diciembre. denominadas "Senderismo de Navidad" programadas para los dias 4 y 11 del mes de diciembre.



La citada entidad a lo largo del año organiza un programa de diversas rutas guiadas por personal del Aula de la Naturaleza con un límite de asistencia de 25 personas por ruta, controlado por riguroso orden de inscripción, con lo cual en la primera ruta programada para el dia 4, me quedé fuera por poco, pero para la ruta del dia 11 por fin tuve la oportunidad de participar.

Ruta de senderismo, Vilaflor - Ifonche - Arona.
Distancia recorrida: 17,64 Km.
Altitud min: 464 metros, maxima:1617 metros.
Desnivel acumulado, subiendo 434 metros, bajando: 1212 metros.

Por la mañana a las 8, una pequeña guagua o autobús recoge a los participantes en el acceso al edificio de cultura de Los Cristianos (Arona) trasladándonos hasta la parte alta de Vilaflor (pueblo más alto de la Isla y uno de los más altos de España).


Despues de tomar un café en una cafetería restaurante de Vilaflor, iniciamos ruta a las 9, 30 de una mañana, donde se sentía el frio de altura de la pasada noche, con la presencia de algunas placas de hielo en el camino, perfecta y amablemente guiados por José Pedro Martin y Nicolás Trujillo, responsables de la ruta, donde Nicolás, amante de la fotografía y la naturaleza, desde el inicio, moviéndose por el escarpado y dificultoso terreno fuera del sendero, de una parte para la otra con pasión y entusiasmo, utilizando como trípode su curioso palo o bastón de apoyo, para fijar y apoyar su cámara, una modalidad que me llamó la atención y que demuestra la improvisación y el ingenio de recursos de quien la utilizaba.

Nicolás, paso a paso y rincón por rincón, iba captando con su cámara los mejores ángulos y las mejores instantáneas, tanto de los participantes de la marcha, como de la impresionante naturaleza circundante que, poco a poco, se iba abriendo ante nuestros ojos.

Uno, que ya es un poco mayor pero que ha practicado el senderismo desde apenas los 13 años de edad, es consciente de los beneficios de esta modalidad de ocio. Es conocido por una mayoría que caminar es un ejercicio tan antiguo como la propia existencia del ser humano. De hecho, gran parte de los caminos que hoy transitamos como senderos ya fueron utilizados en su día por las antiguas civilizaciones como calzadas, cañadas reales o incluso caminos de peregrinación, y es que ya lo dijo el menor de los hermanos Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

Como práctica deportiva, los orígenes del senderismo se remontan a la Francia de mediados del siglo XIX, época en la que empezaron a marcarse los primeros senderos. Esta costumbre rápidamente atravesó los Pirineos para llegar a España, aunque hubo que esperar hasta los años 70 para que las asociaciones de montañeros e instituciones públicas decidieran redescubrir y señalizar los más de 20.000 kilómetros de senderos existentes actualmente en nuestro país.

Durante decenios, el senderismo se consideró y se considera una actividad relacionada con el deporte de montaña, para terminar adquiriendo una identidad propia gracias a sus múltiples ventajas, entre las que destacan la posibilidad de ser practicado por todo tipo de personas, independientemente de su edad o condición física.

En los tiempos que corren, practicar el senderismo humaniza a la persona, si uno es un poco observador notará que uno se acerca un poco a los orígenes, cada paso o cada vuelta en el serpenteante y sinuoso sendero te traslada a otro tiempo, donde lo fundamental era la supervivencia,no importando el espacio donde esta se desarrollaba o si las personas tenían mas o menos dificultad para moverse por el territorio, la situación importante era si había recursos para estas o no.


En el recorrido por las laderas formadas por antiguos volcanes, donde la incipiente vegetación y arbórea, paso a paso, se van abriendo camino, en este momento y fruto de las recientes lluvias en un estado más que relevante y notable, rezumando belleza y frescor por todas partes. Durante la marcha hemos encontrado pequeños y notables torrentes de agua y una fisonomía de laderas y barrancos propios de un territorio volcánico como el que te ofrece la parte sur de la isla de Tenerife.

José Pedro, nos iba enseñando los vestigios de una vida y un legado informativo de los antiguos habitantes de la isla en busca de recursos. Los círculos en el terreno de antiguas carboneras, terrazas de cultivos y posibles heras de grano, asentados en un lugar donde el empinado terreno y el difícil acceso, no cabe duda que nos muestra y nos indica una vida y una lucha por la supervivencia muy dificultosa, diferente a la de los actuales pobladores y visitantes de la isla.

Con estas sensaciones llegamos a la pequeña aldea de Aroche y con ello a una vía asfaltada, donde hay un restaurante, que por los comentarios de los guías no se debe de comer mal, una de las especialidades recomendadas es el conejo encebollado, habrá que probarlo en otra ocasión ya que aún nos quedan casi dos horas de sendero y no es cosa de cargar demasiado "la mochila delantera".

Después de un descanso, proseguimos ruta, primero por una pista asfaltada hasta tomar un sendero panorámico, desde donde se divisa un gran espacio, tanto marítimo como isleño, en principio llano y cresteando entre antiguos conos volcánicos, para descender hasta un impresionante y bonito barranco entre cardones y tabaibas para finalmente llegar al núcleo urbano de Arona, sobre las cuatro de la tarde, donde nos esperaba la pequeña guagua para trasladarlos a las inmediaciones del centro cultural de Los Cristianos, donde nos había recogido por la mañana.

La impresión de la ruta ha sido muy buena, tanto por el amable y profesional comportamiento de los guías responsables, grandes conocedores de la zona, dando las indicaciones e información diversa sobre las bellezas de todo el recorrido, como la del resto de los participantes, donde durante toda la jornada y desde el principio concurrió un clima de simpatía amabilidad y entusiasmo por todo lo vivido.


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Gracias a todos ellos.

http://nicolastrujilloendemicfoto.blogspot.com/

Pedro Ansorena

viernes, 10 de diciembre de 2010

San Cristóbal de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad, una ciudad para una visita sosegada.

Si en la visita a las ciudades del archipiélago Canario uno siente de inmediato un cierto ambiente colonial, no hay duda que en la ciudad tinerfeña de San Cristóbal de La Laguna esta sensación se multiplica.


El aire colonial es el encanto y uno de los más notables atractivos de esta villa tinerfeña. Su bello trazado sirvió de modelo para ciudades de América. San Cristóbal de La Laguna, Patrimonio de la Humanidad, lo es por derecho y por mérito propio, pero La Laguna también ostenta el galardón y mérito de ser la ciudad universitaria del archipiélago por excelencia.


El caminar un día cualquiera y a cualquier hora por las concurridas calles de La Laguna, es todo un placer y uno siente una sensación especial. Aquí todo resulta un poco diferente, hasta el clima cambia, en La Laguna uno, de vez en cuando, tiene que abrigarse ya que por su latitud norte, su altura, las corrientes frías que genera el voluminoso volcán del Teide y los vientos alisios, en esta curiosa urbe uno siente el frio de la noche o de las frecuentes nieblas diurnas, pero al mismo tiempo también siente el calor conque te acogen los amables habitantes de la ciudad Patrimonio de la Humanidad en sus concurridas calles y plazas .


Desde luego que si hay una ciudad en el archipiélago canario, que uno no debe de perderse la visita, sin duda, esta es la de La Laguna. Las cuidadas casas señoriales, que las familias de comerciantes coloniales construyeron aquí, con su notable y relevante arquitectura indiana e Hispana, salta a la vista y nos muestran que la ciudad canaria de la Laguna significaba mucho para ellos.


 Hoy en día y a pesar del tiempo trascurrido, La Laguna sigue siendo una ciudad comercial, el notable y exquisito comercio, que albergan sus calles, nos muestran la actividad, dándole un ambiente y colorido espectacular.


Según nos relata la historia de esta sorprendente ciudad, un día cualquiera de siglos pasados algunos monjes del convento de San Diego se apretujarían en su pequeño bote y cruzarían la entonces laguna que ocupaba parte del espacio donde hoy se asienta la ciudad para llegar al centro del entonces asentamiento urbano. Allí harían sus recados, y acaso visitasen una de las numerosas iglesias que se levantaban en la entonces capital de la isla, regresando de nuevo a través de esa laguna que habían apellidado con la denominación de la villa y que finalmente se convertiría en su verdadero nombre. Porque San Cristóbal de La Laguna es, para propios y extraños, simplemente La Laguna.


Todo por esa masa de agua estacional que desapareció de los mapas en el siglo XIX, al parecer a causa de las molestias, que ocasionaban el barro, los olores y los mosquitos. Se desecó el terreno y así pudo expansionarse el centro urbano, cuyo dibujo de calles permanecía inalterado desde que la ciudad fuese fundada en 1495 por Alonso Fernández de Lugo.


Quizás por aquel entonces, el primer Adelantado de Canarias, no presumía que la creación de La Laguna con el devenir de los tiempos sería un hito histórico.


Corrían otros tiempos, eran tiempos de Renacimiento y de laberintos urbanos, en los que las mentes preclaras parece que evocaban y añoraban el perdido idealismo del trazado de las ciudades romanas.


Habrían de pasar los siglos para que la Ilustración retomara con ahínco los modelos clásicos. Grande fue el mérito de La Laguna, que muy innovadoramente en su tiempo quiso reinventar el mito grecorromano de ciudad española ideal, con calles rectas y todo bien dispuesto para el buen convivir de los vecinos.


Pacífica y naturalmente sin murallas, pues a tal fin había escogido Fernández de Lugo aquella fértil llanura del norte de la isla, que se eleva a 600 metros sobre el nivel del mar y que continúa siendo punto de tránsito hacia el sur. Alejado quedaba el peligro de la costa y ya no había que temer a los Guanches o a los numerosos piratas que por aquel entonces merodeaban por las costas isleñas.


El devenir europeo de las Canarias era ya imparable, y habrían de venir gentes de distintas regiones españolas y también de Portugal o Génova a afianzar tal destino. Y así La Laguna, bien definida y asentada en su rol de capital de la isla, maduró pronto y bien como ciudad; y era muy comprensible que los que por allí pasaban, en su camino hacia la aventura de las andanzas americanas, se fijasen en su fisonomía, surgida de condiciones muy similares a las que seguramente les esperaban al otro lado del Atlántico, al igual que en la actualidad los grupos de visitantes nos fijamos en cada detalle cuando escuchamos relatar tan significada cuestión al entusiasta guía de uno de los tours que gratuitamente organiza la oficina de turismo de la localidad y que si uno quiere conocer la historia de esta ciudad y disfrutar con ella paseando por sus calles, no debe de perderse la visita con el guía.

Para personas que, como yo, han tenido la suerte y la oportunidad de conocer algunas de las ciudades allende del atlántico como Cartagena de Indias, Quito o San Juan de Puerto Rico, la visita a La Laguna es aun más emocionante, aunque uno se da cuenta de lo que no hay en esas ciudades americanas y aquí resalta en cada paso y en cada mirada a los edificios de la época, son las ventanas que tanto recuerdan a las inglesas... o americanas del norte, Las llamadas “ventanas de guillotina”, grandes, con una hoja que se eleva bajo la superior, divididas en pequeños paneles y a menudo pintadas de blanco, parece que son una aportación de nuestros hermanos ibéricos los portugueses, que aquí se asentaron.


A Portugal, donde abundan, llegaron a través de su vinculación marítima con Inglaterra. Son uno de los toques distintivos de la arquitectura tradicional canaria o lagunera, así como los historiados balcones de madera del duro pino tea isleño. Detalles que, conjugados con los expresivos colores de las fachadas, describen una atmósfera exótica y familiar a la vez que la suave brisa del alisios, que trae la humedad y el verdor al norte de la isla, en maravilloso y mágico contraste con el sur cálido y que cimbrea en un movimiento constante la vegetación tropical que ajardina algunas plazas como la del Adelantado. En esta plaza y alrededor de su fuente, llegada la tarde, los bancos se llenan de gente dispuesta a disfrutar el dulce tránsito de las horas.


Ahora somos los turistas que, mientras escuchamos las explicaciones sobre el Palacio de Nava, y su piedra de lava o el convento de Santa Catalina de Siena y su ajimez (balcón saliente de madera con celosías), no dejamos de admirar el amable sosiego que rezuma este rincón tinerfeño, tan cercano y a la vez tan apartado de las eclosiones playeras de la isla.


En verdad La Laguna no parece que sea el tercer mayor municipio del archipiélago... Bueno, es que, de sus más de 100.000 habitantes, en el centro urbano sólo residen unos 10.000. La apaciguada atmósfera es aún más seductora en las peatonalizadas calles del casco histórico.

Deambular por la calle Carrera, a través de los renglones de historia que resaltan los sucesivos edificios: las tres nobles construcciones antiguas que hoy ocupa el Ayuntamiento, la oscura piedra volcánica de la Catedral, la gracia decimonónica del teatro Leal... Al fondo, icónica y predominante, la carismática torre de la iglesia de La Concepción, con sus inconfundibles balcones y su entelequia de intruso faro marino, se erigen en algunos de los motivos más significativos e interesantes para visitar La Laguna.


Los mudéjares techos de los templos son punto de mira de todo visitante y espejo de lo que también llegaría a América. El término municipal se encuentra en el noroeste de Tenerife. Las otras localidades del municipio son: Tejana, Valle Guerra, Bajamar (donde Senia y yo también disfrutamos de agradables jornadas en un apartamento que posee allí mi familia) y Punta del Hidalgo, todas con unos paisajes espectaculares. La agricultura es rica, y es importante la incidencia en el lugar de la industria y el turismo. La parte norte del municipio limita con el mar en Bajamar y Punta del Hidalgo hasta los 792 m. de altitud, donde se encuentra el núcleo de las Montañas. A 7,5 km de la costa y donde hay una amplia llanura situada a 550 m de altitud.


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Pedro Ansorena y Senia Bonaechea.