sábado, 5 de octubre de 2013

Interesante artículo de opinión publicado este mes en la revista On Road Magazine sobre el decreto de acampada de Euskadi.

En el Nº 22 del mes de octubre, la revista On Road Magazine, publica, entre otros contenidos de interés, un interesante artículo firmado por el director técnico de información Conrado Rodríguez, en él, hace un análisis, en el que da su opinión sobre lo que nos pueden afectar a los autocaravanistas  algunos aspectos del texto del nuevo decreto 396/2013, publicado y recientemente aprobado en la comunidad vasca, que regula la ordenación de los campings y otras modalidades de turismo en la comunidad.

Después de leer el artículo publicado por On Road, el cual comparto, su opinión y apreciación sobre el decreto (menos mal que hay otras personas que también ven las cosas de distinta manera a como algunos nos las quieren vender) continuo opinando y me reafirmo en lo mismo que ya comenté en la entrada que hice en el blog sobre este asunto. 


La revista On Road Magazine, en el artículo, da su opinión sobre el aprobado decreto Autonómico, señalando con valentía e implicación algunos puntos interesantes del decreto, el cual os animo a leer ya que creo que sus comentarios y apreciaciones, a quienes les interesen estas cosas, merecen la pena una reflexión sosegada.

Para finalizar, agradecer el análisis del decreto que hace la revista, felicitándoles por su trabajo.

Pedro Ansorena. 

Artículo de opinión de la revista On Road Magazine:




miércoles, 2 de octubre de 2013

ESTA MOTO NO ME LA VAN A VENDER.

Como muchas otras cosas , a través del correo del blog más o menos asiduamente recibo comentarios y sugerencias sobe la marcha del blog, la utilidad de éste, los comentarios que en el mismo se hacen, con críticas o reconocimiento a estos, o como en este caso, una reflexión de algunos aspectos que la actualidad de nuestro país  nos ofrece. Como creo que el autocaravanismo y su práctica no debe ni puede ser ajeno a los acontecimientos cotidianos que se desarrollan a nuestro alrededor o en nuestro país y las consecuencias de futuro que pueden tener para nuestra actividad. Cuando he leído las reflexiones e inquietudes  que este lector del blog me envía y trata de trasmitir, compartiendo éstas, he considerado de interés subirlo al blog para que los lectores de éste puedan conocer una opinión más de las que por ahí nos ofrecen algunos medios sobre una parte de la actualidad de nuestro país. 

Pedro Ansorena.


"ESTA MOTO NO ME LA VAN A VENDER".

"Siempre me gustaron las motos. Debe ser algo de familia, pues mi padre siempre tuvo. Viejas glorias de tercera o quinta mano procedentes, en origen, de subastas del ejército o de la policía; la primera, con apenas 18 años una arcaica Indian, luego Velocette, BSA, DKW, BMW . . . . .

Cuando en los años 70 transitaba yo entre la adolescencia y la juventud, los españoles que no fueran muy ricos sólo podían soñar con comprar una moto de fabricación nacional; las europeas menores de una determinada cilindrada no podían cruzar nuestras barreras aduaneras y las japonesas estaban simplemente prohibidas. La casi totalidad de las únicas motos accesibles se fabricaba en Cataluña.

Cuando fui un poco más mayor me enteré de que esto era así para "proteger la industria nacional", y también descubrí que la misma moto fabricada en Cataluña por la que a un español se le pedía un ojo de la cara, se vendía, con acabados y calidades mucho mejores, un 20 o un 30 % más barata en USA, Inglaterra o Alemania.

Aprendí después que lo mismo que sucedía con las motos pasaba con prácticamente cualquier producto manufacturado en España: Textil, confección, maquinaria industrial, máquina herramienta, maquinaria agrícola, electrodomésticos o alimentación. . . . . Y que desde la segunda mitad del siglo XIX y especialmente desde la Guerra de Cuba se había producido un cierre de las aduanas españolas que obligó a los labradores de todo el país a comprar caros sus arados y herramientas (obsoletos y de mala calidad por falta de competencia) a los industriales de las vascongadas y a que en todos los carriles de la red ferroviaria española estén grabadas las letras "AHV" (Altos Hornos de Vizcaya) porque no se podían utilizar otros aunque fueran mucho más baratos.

Se trataba así de crear en España, con el esfuerzo de todos, un tejido industrial que nos permitiera salir del atraso de siglos, polarizándose principalmente ese crecimiento en las Vascongadas y en Cataluña, hacia donde durante el último siglo han convergido, además de las ayudas preferentes del crédito oficial y la inversión en infraestructuras costosísimas como las autopistas, que las han conectado con el resto de Europa 30 o 40 años antes que el resto de las regiones de España, millones de españoles que emigraban dispuestos a dejar su sudor y su sangre para buscar una vida mejor, para enriquecerse, para enriquecerles, para enriquecernos todos.

Y ahora asisto al bochornoso espectáculo de ver en la televisión a un niño catalán, apenas salido del parvulario, gritando que "Espanya ens roba" porque una banda de desalmados lo han convencido de que el IVA que sale de mi bolsillo cuando compro en el supermercado una pizza fabricada en Cataluña no es mío, sino de él y para siempre, confundiendo a una población desesperada por la crisis haciéndoles creer que los impuestos son del fabricante que los recauda y no del consumidor  que realmente los paga, y que si consiguieran deshacerse del lastre que les supone, el resto de España podrían vivir en un auténtico paraíso terrenal, sin contarles que en esa situación Cataluña, ni siquiera sería capaz de pagar las pensiones a sus jubilados.

Todo esto es un sinsentido, un insulto a la razón, a la verdad y a la decencia. Pero siendo esto grave, no es lo más importante.

Solo con cerrar los ojos puedo contemplar la playa de Cadaqués tal como la vi por primera vez, y sentirla como mía. Puedo soñar que paseo bajo los inclinados arcos y subo por la escalera del Parque Güell y pensar que cada escalón que piso es un poco mío; saltar al vacío desde la explanada de los azulejos y planear a través de las avenidas hasta llegar a Montjuic, volar muy bajito negociando una a una y de memoria cada una de las curvas del viejo circuito y sentirme como si no hubiera salido de casa.

Puedo acercarme a la ventana y volver a ver, sin estar allí, cómo la cortina de un aguacero otoñal azota los muros de la iglesia de Taull y sorprenderme a mí mismo pensando que va ya para un milenio que cada una de sus piedras viene siendo mía.

Cada uno de los españoles que viven en Cataluña es propietario de una pizca de arena en la Ría de Arosa. De un destello de plata en la tacita de Cádiz. Es dueño de un gorjeo de agua en el Monasterio de Piedra, de un puñado de hierba fresca regalado por la primavera a la dehesa de Extremadura, de una hoja de los centenarios castaños que hunden sus raíces en la telúrica hoya de las Médulas, de uno de los rayos del temprano sol que empuja los últimos jirones de niebla para dejar a la vista el Naranjo de Bulnes, de una de las espigas de Tierra de Campos que mecidas como en olas por el viento pueden hacer creer que en el mes de mayo hay un mar de agua verde en el centro de Castilla.

Aunque, ahora que lo pienso bien, no acaba de quedarme claro si es que todas esas cosas son mías o si más bien soy yo el que es de ellas.

Si las cosas siguen por el camino que algunos quieren hacerlas ir, en los próximos, tristes, tiempos, todos vamos a perder mucho . . . . . de nosotros mismos".

Reflexiones de un lector del blog.

http://cosasdelautocaravanismo.blogspot.com.es

jueves, 19 de septiembre de 2013

Moral Católica.

"En su columna del último domingo, escribe Manuel Vicent: “Un Estado no puede sostenerse sin que los ciudadanos se sientan orgullosos de pertenecer a él. El prestigio es su oxígeno. El accidente del Alvia, el fiasco ridículo de los Juegos Olímpicos, el descalabro de la Monarquía, la corrupción socialista de los ERE, las mentiras del Gobierno en el Parlamento para sacudirse de encima la evidencia de un infecto mejunje de financiación del Partido Popular, constituyen una situación de miseria moral que entra por los ojos”. El artículo tiene otros aspectos de interés, pero me referiré a la “miseria moral”. Las encuestas de opinión no parecen señalar un aumento de la preocupación ciudadana por la caída del nivel moral de nuestra sociedad.

Sin embargo, es ahí donde está la raíz de nuestros problemas. De la herencia del franquismo tenemos algunas cosas buenas y una malísima, que es la moral rancia e hipócrita que nos legaron nuestros padres, por supuesto, con la mejor voluntad. Nos corresponde a nosotros, como ahora se dice, el “derecho a decidir”; ha llegado el momento de decidir lo que está bien y lo que está mal. Y, por una vez, sería bueno decidirlo de manera autónoma, sin consultar a la Santa Madre Iglesia.

Lo peor no es que, ocupado en defenderse, el Gobierno no funcione, que desaparezcan las ayudas a la cultura, a la educación o a la investigación, que los ministros del Gobierno digan tonterías sin orden ni concierto, que asistamos a la aniquilación de la iniciativa y a la ruina de la clase media; que aumente el paro. Hay algo mucho peor, que es el ejemplo. Se pueden soportar muchas cosas, pero no se puede soportar el mal ejemplo. Tal vez baje la prima de riesgo e incluso puede que mejore la cifra de paro, pero el problema está en el colapso ético de una sociedad donde no solo se ha extendido la corrupción, sino que parece que no importa. No solo es que se robe, sino que el acusado de robar se defiende señalando lo que roba el otro. No solo es que se mienta, sino que el embustero ni siquiera se preocupa de contradecir al que le increpa, aunque sea en sede parlamentaria.

No es suficiente decir: “Me equivoqué”. Hay que dar cuenta y asumir la responsabilidad. La Iglesia, tan celosa de proteger al no nacido, no parece concernida por la corrupción. Los obispos no salen a la calle para protestar, se ve que no consideran que el asunto tenga suficiente gravedad. Tal vez estimen que, con paciencia, algún día verán acercarse al confesionario a pedir perdón a los que hayan quebrantado los mandamientos correspondientes. Perdón que será concedido, por supuesto. Como dijo famosamente el arzobispo Cañizares cuando un periodista le preguntó por la postura de la Iglesia respecto a la pedofilia de los sacerdotes: “Se pide perdón y ya está”.

Dios es infinitamente misericordioso y la Iglesia tiene delegado el poder de perdonar. En este disparate se asienta la moral católica, un principio fatal para la buena marcha de una democracia moderna donde no debe bastar con pedir perdón. No es suficiente decir: “Me equivoqué”. En una democracia, el sacerdote no administra la absolución de las fechorías cometidas por el pecador arrepentido. En una democracia digna de tal nombre hay que dar cuenta y asumir la responsabilidad. Mucho temo que la moral católica, si Dios no lo remedia, va a acabar no solo con la derecha española, sino con todos nosotros. Esperemos que el papa Francisco, que tan admirable comienzo ha protagonizado, encuentre solución a un problema que, según parece, nuestros gobernantes y la jerarquía eclesiástica prefieren ignorar".

Jaime Botín es alumno de la Escuela de Filosofía.

Fuente de información:


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Decreto para la ordenación de los campings y otras modalidades de turismo de acampada en la Comunidad Autónoma de Euskadi.

El día 7 de Septiembre de 2013, por fin y tras varios años de trabajo,  después de su publicación en el BOPV nº 170 de fecha 6 de Septiembre 2013, entró en vigor el nuevo decreto 396/2013, de 30 de julio, que regula la ordenación de los campings y otras modalidades de turismo de acampada en la Comunidad Autónoma de Euskadi.

Tras la puesta en vigor de esta nueva normativa, de alcance autonómico, creo que de nuevo se consigue dar un paso adelante más para los autocaravanistas al incluir en un texto legal, en este caso de una autonomía, algunos aspectos de uso de las autocaravanas. 

Sin embargo, al leer el texto del citado decreto, a mi modo de ver, éste en algunos aspectos presenta indefiniciones, echo en falta algunas cosas y me llama poderosamente la atención otras, como por ejemplo (aunque  ya lo he comentado en otra entrada y en contra de otras opiniones, lo que pienso de este asunto, lo comento aquí por aquello de las incongruencias) resulta raro que ya que en éste caso la Consejería de Turismo del GV. si es competente para definir la acampada y sus límites, el decreto no contemple o aclare suficientemente la situación de acampada o no con la presencia de los ocupantes en el interior de las autocaravanas durante el estacionamiento de estas, situación que tanto ha sido criticada en otros documentos y al parecer tanta importancia le dan algunos,  o el que no se acepte poner calzos cuando en el borrador para la reforma del RGC si se está aceptando, o el que desde ahora en el País Vasco las autocaravanas tengan que acudir necesariamente a las zonas autorizadas por los municipios para éstas y no a otros espacios, situación que considero que obedece a una restricción, aunque en algunos núcleos urbanos puede estar justificada esta, no así en otros.

Por otra parte la redacción del decreto confirma algo de lo que desde hace tiempo vengo manteniendo en algunos de mis escritos sobre el autocaravanismo. No voy a enumerar todo lo que percibo porque sería muy largo y cualquiera que lea el texto del decreto con atención se dará cuenta de ello o podrá comprobarlo.

En mi opinión, estoy convencido que los compañeros que han trabajado junto con la administración vasca, habrán intentado trasmitir a ésta, con la mejor voluntad y buena fe posible, la mayor parte de los problemas y necesidades que los autocaravanistas encontramos a la hora de utilizar nuestras autocaravanas, con la intención que estas inquietudes o necesidades se plasmen en esta nueva normativa, pero la realidad del decreto nos indica y resulta evidente que en algunas cosas no les han hecho mucho caso.
Con esto se demuestra que cuando uno actúa como persona de consulta y no de decisión ( por experiencia he aprendido que aquí no hay nada que negociar como algunos creen o dicen, porque tampoco estamos en condiciones de ello) no siempre las cosas salen como uno desea, ya que es evidente que las personas que si disponen de competencias para plasmar en un texto legal lo que les intentamos trasmitir, desconocen los problemas y uso de una autocaravana y hay cosas que, por mucho que se les explique, a la vista de los resultados en el texto de algunos documentos, no le dan la importancia que para nosotros merecen. Por otra parte, no solo nos escuchan a nosotros, también escuchan otras versiones de otros intereses y con otros argumentos, influyendo con ello en sus criterios o decisiones, criterios que nos gusten o no, para bien o para mal, después plasman en las distintas legislaciones en las que intervienen, por ello creo que como ha venido sucediendo y aun sucede, no se debe culpar de lo que después aparece en la normativa aprobada y creemos que no nos favorece, a las personas que con la mejor voluntad  han colaborado con la administración .

Desde hace mucho tiempo en diferentes trabajos llevadas a cabo con la administración, algunos de los que parece que han intervenido en este decreto, machaconamente, han venido trasmitiendo la idea de "que si la administración no hace las cosas bien o en favor de nuestros intereses es porque las personas que están en contacto con ellos no son los más aptos o preparados para tratar estos asuntos", con la aprobación y publicación del texto del decreto vasco se demuestra que estaban equivocados, ya que a juzgar por los hechos a los participantes en este decreto al parecer tampoco se les ha hecho mucho caso.

Desconozco y no estoy en grado de juzgar si los que han estado en contacto con la administración vasca, son los más preparados o no, por lo menos es evidente que los que se han implicado e intervenido son los que han conseguido llegar a esta, pero lo que resulta también evidente es que, al igual que en otros casos, aunque el decreto resulta un avance, en algunos aspectos es bastante mejorable y no todo lo que contempla este nos favorece. Lo que si queda claro en el mismo, al menos para mí, entre otras cosas, es la inclusión en el decreto del estacionamiento de las CARAVANAS en las áreas de autocaravanas, o la definición "de albergue móvil"?????, cumpliendo por fin lo que algunos han perseguido y vengo comentando desde hace mucho tiempo, mezclar los intereses del campismo con el autocaravanismo, que le vamos a hacer, hay personas que estas cosas las ven así, por lo tanto si han conseguido convencer a la administración del País Vasco, al menos en esto, para que esta lo plasme en un documento legal, no nos queda otra que por lo menos en la comunidad vasca hay que respetarlo. 

Vamos a ver el futuro con esta normativa en uso y el nuevo escenario con las caravanas en medio de esta historia (como caso único en Europa), que nos depara la situación, que aunque solo afecta a una sola comunidad autónoma, esperemos que el desarrollo y la práctica de esta nueva normativa no nos de algún disgusto a los que vemos el autocaravanismo como viajeros, que creemos que practicar  el campismo en las áreas de servicio para autocaravanas nos perjudica a todos, porque estas prácticas son las que más están dando argumentos a nuestros detractores, en su constante afán de meternos a todos a los camping.

Desde siempre he pensado que el desarrollo del autocaravanismo, salvo en caso justificados, pasaba por normalizar la situación general de este lo más uniforme y ampliamente posible, tratando de desarrollar una idea común en la que cada familia de autocaravanistas viaje por donde viaje dentro del territorio CEE, encuentre las mismas condiciones de uso y movilidad de la autocaravana, bien en aspectos normativos como de instalaciones, pero veo con tristeza que no todos lo interpretan así, dando la impresión de que para algunos compañeros el desarrollo del autocaravanismo se basa solo en lo que se haga en su terruño sin mirar a su alrededor  al parecer sin más amplitud de miras.

Aunque el tema de la señalización de las áreas frente a otros asuntos de mayor envergadura que nos afectan, puede parecer un tema menor, a mi forma de ver, no lo es tanto. Cuando en toda Europa se desarrolla y parece que poco a poco se va aceptando un tipo de pictograma de la autocaravana con un mismo color y formato, donde también en España con la próxima aprobación en el catálogo de señales del RGC de la señal S-128 Autocaravana, se incorpora el mismo formato europeo. En el caso de la comunidad vasca, quizás por aquello de pretender ir de diferentes, se rompe ese criterio de uniformidad y normalización, el formato de la señal y el pictograma  que nos presentan en el decreto no corresponde al que ya se viene utilizando en toda Europa.

Estas cosas nos tienen que indicar que el camino del desarrollo del autocaravanismo en España al igual que en Europa no resulta nada fácil,  estén quienes estén al frente de las reivindicaciones, siempre hay que tener presente que lo que se haga o consiga no depende solo de nosotros, depende tambien de las decisiones o interpretaciones de los que disponen de  las competencias legales para legislar. 

Por último deseo comentar que soy consciente de la dificultad y lo que cuesta convencer a nuestros administradores públicos para conseguir algunas cosas y el tiempo que ello implica, por ello desde este espacio deseo agradecer a los compañeros o personas que han estado detrás del decreto del PV, su dedicación y trabajo, porque al final, con mayor o menor acierto, lo verdaderamente importante es continuar dando pasos adelante..


Pedro Ansorena.