miércoles, 8 de septiembre de 2010

Santillana del Mar y Las Cuevas de Altamira, un precioso legado a conservar.

Santillana del Mar se encuentra situada en la costa occidental de la Comunidad Autónoma de Cantabria, a 31 Km. de Santander y muy cerca de otras localidades turísticas de la costa y de la ciudad de Torrelavega. Fue elegido pueblo más bello de España y es mundialmente conocido por las cuevas de Altamira patrimonio de la UNESCO.


Santillana del Mar y sus monumentos es una villa que conozco bastante bien, no en vano fue la población que me vió nacer y en donde viví mi niñez y parte de mi juventud, son muchos los recuerdos que se agolpan en mi memoria. En Santillana conservo a buena parte de mi familia, amigos y conocidos de la infancia, por lo que es un placer cada vez que me acerco por allí, cosa que hago siempre que puedo, visitar o encontrarme en sus empedradas calles del casco monumental a las personas con las que he compartido una buena parte de mi vida y saludarlos.




Cuando camino por sus calles aun recuerdo las frías mañanas de invierno camino de mi primer colegio o hacia el convento de las Dominicas, todas las mañanas a las 7,30 y por la tarde a las 6, para ayudar en los oficios de la misa y las riquísimas galletas, elaboradas por ellas mismas, con las que las agradecidas monjas me obsequiaban, o las prolongadas tardes del verano que no parábamos de jugar por el caso antiguo y sus alrededores y que apurábamos todo lo posible para recogernos en casa llegada la noche, deseando fervientemente que llegase el día siguiente para continuar, o los domingos cuando nos acercabamos caminado hasta la playa de Santa Justa en Ubiarco o la cala de Zapera para pasar  todo el dia allí dandonos continuos baños y jugando en el agua del mar, o el taller de escultura del que fuera reconocido como gran Escultor y Artista, Jesús Otero, siempre inseparable de sus dóciles compañeros, los perros "Leo" y "Leal", en muchas ocasiones cuando pasaba por la cercanía de su taller requería mi ayuda y la de otros muchachos para mover las piedras, que trabajaba o para darle a la manivela de la fragua en la que con sabiduría artesana daba forma a golpe de martillo a sus candentes hierros, templando o afilando los mismos como requería el complicado trabajo de expresar a golpe de mazo y cincel en un bloque de dura piedra, lo que el artista- escultor llevaba en su cabeza.




Recuerdo la actuación de los teatros ambulantes y sus rifas, que actuaban esporádicamente en el verano en la plaza de Santo Domingo ante una animada concurrencia, la cabalgata de los Reyes Magos, llena de luz y de color en las frías noches del 5 de enero, con la magia vivida por todos, especialmente por los más pequeños, que se reflejada en los rostros, las jornadas en el club juvenil en la calle Los Hornos (la calle donde nací) con las partidas de dominó o los juegos de fichas, los planes de senderismo y otras actividades deportivas, los baños clandestinos al desnudo en el atardecer y en el lago de la finca de los Marqueses, con la inquietud y sobresalto, cuando se presentaba "Toñin" el guarda de la finca en algunas ocasiones y nos hacía saltar del agua como un resorte y poner pies en polvorosa, el campanario de la colegiata, donde ascendíamos por su empinada escalera de madera para darnos el gustazo de tocar y voltear manualmente las campanas en los horarios previstos para llamar a los oficios, que se celebraban en la colegiata, divisando desde lo alto de tan insigne campanario toda la villa de Santillana y su entorno, y donde siempre que podíamos nos refugiábamos haciéndonos los remolones para no asistir a los citados oficios que se celebraban en la colegiata, por cuya actitud el fallecido sacristán Don Pedro Oreña, buenos pellizcos nos atizaba cuando nos sorprendía.


                                     

                                     

Tambien recuerdo los juegos de niño detrás de la colegiata, en el campo de Santa Juliana, en San Roque o en la Robleda, donde jugábamos a los bolos o al balón entre todos, formando equipos y en donde tuve el honor de jugar al balón con uno de los deportistas más notables que ha dado el deporte español en los últimos tiempos, el compañero y amigo de la infancia ya retirado del futbol, Carlos Alonso González (Santillana), para nosotros "Carlitos, el del cuartel", delantero centro de el Real Madrid y de la Selección española de Futbol, nativo y criado en Santillana, los otros juegos, carreras y entrenamientos en bicicleta etc.




Todos estos momentos que os cuento y otros que me tocó vivirlos, recorriendo la monumental Villa de una parte para la otra, entre las casas y monumentos que componen Santillana del Mar y que a buen seguro junto con otros momentos, fueron los que marcaron en mis compañeros y en mi nuestro carácter y personalidad, y de alguna forma nuestro futuro.




Desde joven he visto y sentido como la Villa de Santillana se iba transformando y convirtiendo en lo que hoy es, un centro de turismo de primer orden. He sido testigo y aun recuerdo como en el final de los años 50 del pasado siglo, cuando apenas tenía 10 años y en una España aun de la posguerra, donde evidentemente eran otros los problemas más fundamentales o prioritarios en la mente de los ciudadanos, el emergente turismo como caso especial, sin duda, atraído por las bellezas de este singular núcleo urbano, comenzaba a aflorar haciéndose presente en Santillana y en el recién creado Parador Nacional de turismo "Gil Blas". En la puerta del Parador vi en persona a personalidades de todo tipo como la familia Franco, los entonces Príncipes Juan Carlos y Sofía y sus padres, los presidentes Charles Degaulle, Perón, Hiro Hito, Batista, el Torero Dominguín o la actriz Sofía Loren, etc.




Los curiosos turistas que comenzaban a acercarse por "la Villa de piedra", procedían principalmente de Europa y de algún país sudamericano, familias privilegiadas de la clase pudiente de la época, que por aquel tiempo, al parecer eran los únicos que hacían turismo. Ante su presencia los niños y muchachos de Santillana nos quedábamos mirando con curiosidad, especialmente a los lujosos coches y motos con sidecar que los singulares turistas aparcaban delante del Parador o en las cocheras del mismo.



Todo este panorama se vivía y discurría entonces en "la Villa de piedra" acompañado de la presencia en la época estival de los estudiantes universitarios del SEU, que como gente joven que era montaba de las suyas en las estancias en Santillana, donde también en verano se daba cita una buena muestra de la burguesía española con las personas a su servicio, habitando algunos de los palacios y casas solariegas de la Villa, como los Benamejis, los Bragatión-Borbon, los Juanco, los Gustavo Gili, los Obregón, los Quijano, los López de Hoyos, los Velarde, los Ibarra o la mismísima Archiduquesa Margarita de Austria etc. Una imagen que no era muy frecuente ver en las poblaciones o villas pequeñas del entorno, en una España que lentamente comenzaba a levantarse de sus cenizas en una aun época de posguerra. Estas cosas y otras son difíciles de olvidar por un grupo de niños y muchachos curiosos que nos dábamos cita delante del parador o en las calles y plazas de la Villa cuando nuestros mayores o nuestro tiempo nos lo permitía, que tiempos aquellos.....


                                      


Desde entonces Santillana ha cambiado bastante, no tanto en lo estructural de su monumental urbe, ya que esta afortunadamente se mantiene en bastante buen estado de estética y conservación, pero este cambio si es notorio en la mentalidad e iniciativa comercial y empresarial de sus habitantes y su hoy forma de vida, la prueba más evidente es que actualmente la gran mayoría de las familias burguesas que disfrutaban de los veranos en Santillana relacionándose fundamentalmente entre ellos, ya no vienen ni frecuentan la Villa en verano y ya no son propietarios de los palacios o casas solariegas que antaño poseían, en su mayor parte, estos, han pasado a ser propiedad de algunos empresarios hosteleros locales o foráneos.



El turista y las indudables posibilidades de negocio que a este acompañan han cambiado radicalmente la economía de la villa, antaño basada en la ganadería y en la, por aquel entonces, cercanía e influencia de la floreciente industria de la comarca de Torrelavega, lo que se llamaba el trabajador mixto, que es en lo que entonces se había convertido la actividad de la mayoría de las familias de Santillana.




Indudablemente esta situación de trabajo hacia que en Santillana por las décadas de los años 50 a los 70 la mayoría de su población no viviese mal, todo lo contrario, las economías familiares disponían de varios ingresos y recursos. No hay duda que esta situación hizo que en los tiempos iniciales de aparecer el turismo por la Villa, fuesen otras personas no habitantes o nativas de esta quienes en principio se instalaron en Santillana y abriesen los primeros negocios o tiendas para aprovechar la situación favorable o ventajosa de negocio al atender las demandas de un turismo cada vez más numeroso y pujante.





Esto hoy no es así, esto ha cambiado y aunque con un poco de retraso, hoy son los nativos de Santillana los que han hecho valer las ventajas de sus posesiones reconvirtiendo sus inmuebles y su, hasta entonces, tradicional trabajo de la ganadería y las industrias, hacia las demandas del turismo de la que están obteniendo los mayores beneficios de este, desarrollando y aumentando notablemente sus economías familiares y empresariales y su más que notable patrimonio, aunque también es verdad que este ansia de negocio de los últimos tiempos, junto con la saturación e instalación de todo tipo de locales comerciales en lo que antaño eran instalaciones ganaderas o simples viviendas al uso y la masificación de visitantes al casco antiguo, está haciendo perder poco a poco parte del encanto y atractivo que "la Villa de piedra" ha gozado.




No obstante, el elegido pueblo más bello de España, cuenta con más de 70 casas palacio y es el principal centro de interés histórico - artístico de Cantabria y una de las localidades más visitadas. Su estructura y arquitectura de la Alta Edad Media, cuando era la capital de las llamadas "Asturias de Santillana" ha permanecido casi intacta hasta nuestros días. La Colegiata de Santa Juliana y su claustro, la obra más importante del románico en Cantabria, es el magnífico colofón de la villa.




Ya en el siglo IX unos monjes que trajeron las reliquias de Santa Juliana debieron levantar una ermita y monasterio aquí. Con el apoyo nobiliario, se convirtió en la abadía más importante de Cantabria en la Edad Media. La Colegiata es el edificio más representativo de Santillana y la joya más importante del románico en Cantabria. De aspecto monumental al exterior, está construida en sillería arenisca. Se le añadieron en los siglos XVI-XVII algunas construcciones, como la logia sobre el muro sur, la sacristía y la casa del abad, que han logrado adaptarse perfectamente al espíritu medieval del monumento.




A escasos 2 Km del casco monumental de Santillana se encuentra la llamada capilla Sixtina de arte cuaternario. La original Cueva de Altamira, por motivos de conservación está actualmente cerrada a la visita pública, aunque en su lugar se ha instalado una réplica a escala milimétrica de la original, donde el visitante podrá apreciar en toda su extensión la cavidad así como las pinturas de Altamira. Descubierta por Marcelino Sanz de Sautuola en 1879, cuenta asimismo con un importante museo didáctico y está ubicada en una colina próxima a la villa de Santillana del Mar. Su descubrimiento hace 120 años, suscitó una fuerte polémica entre los arqueólogos por la autenticidad de las mismas, ya que no creían capaces a los hombres prehistóricos de realizar unas pinturas tan perfectas. Actualmente, son las cuevas más importantes y famosas del Paleolítico a nivel mundial. La cueva de Altamira ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es una de las joyas más importantes de Cantabria y, probablemente de España, dado su reconocimiento universal.




Los autocaravanistas, a pesar de que en "la villa de piedra" hay dos camping bastante buenos, siempre que nos comportemos correctamente, nunca hemos tenido ningún problema para aparcar o pasar la noche en una autocaravana en Santillana.


Rafael Oceja, conocido y amigo propietario de uno de los camping, me ha comentado que si un autocaravanista no quiere entrar en el camping, al igual que en su hotel o restaurante, o si quiere pasar el día o la noche en un aparcamiento, que allá él, pero el desmadre que ha visto y se ha estado dando en la zona alta del aparcamiento de Rolaceña, con una acampada generalizada, hasta que el ayuntamiento ha tomado medidas, no se debe de permitir. Es notable que una población tan visitada como Santillana, al igual que otros núcleos urbanos de estas características, el espacio de aparcamiento está bastante limitado y en este caso mucho mas, con la limitación de circulación y aparcamiento en el casco monumental incluso para los residentes. En diversas ocasiones he hablado con el Alcalde Isidoro Rabago, conocido y amigo de la infancia, con la intención de proponerle y ayudarle a la creación de un área de servicio para autocaravanas en la Villa. Tanto el alcalde como sus compañeros de la corporación municipal siempre han visto bien esta idea, el único problema que ven es la escasez de espacio. No obstante después que se han informado por la documentación que les he facilitado de la realidad del autocaravanismo en España y en Europa, desde hace algunos años han dado orden a la policía municipal de facilitar el aparcamiento y la estancia de las autocaravanas en el aparcamiento de Rolaceña, al lado de la oficina de turismo y a 200 Mt. del casco urbano y de vigilar la estancia de estas por la noche.


En principio, para el aparcamiento y estancia de las autocaravanas habían elegido un aparcamiento de tierra y hierba en la parte alta, incluso habían estado barajando la posibilidad de crear un área específica en esa zona con los correspondientes servicios, pero vista la desagradable experiencia del comportamiento de algunos "compañeros", especialmente de nacionalidad francesa, que nada más llegar y ver el espacio, sacaban todo fuera de la autocaravana como si de un camping se tratase, teniendo la policía municipal que intervenir llamándoles la atención constantemente, hoy marchaban unos y llegaban otros y hacían lo mismo que los anteriores, la policía estaba ya harta, por orden del alcalde decidieron cerrar ese espacio y trasladar las autocaravanas al aparcamiento pavimentado de la parte baja al fondo del mismo, una zona más ancha para facilitar la maniobra del resto de los vehículos y un poco más discreta que la anterior.


En la entrada del aparcamiento hay una señal, aunque no muy ortodoxa, que prohíbe la acampada, pero ni por esa, está claro que algunos no están por la labor de respetar los aparcamientos, a ellos lo que les gusta es acampar, sea donde sea, y si es gratis mejor que mejor, así nos va.


No obstante y para quienes tengan la intención de visitar Santillana del Mar y las cueva De Altamira os pongo unas coordenadas GPS. de algunos lugares de aparcamiento.

Santillana aparcamiento de Rolaceña, N-43º23'22'' W-4º06'21''.

En temporada vacacional si este aparcamiento está muy saturado, una buena opción es un aparcamiento en línea muy poco utilizado que está situado en un vial ancho en el Barrio de La Fontanilla, a escasos 300 Mt de la Colegiata y del casco urbano. Para acceder hay que tomar dirección Santillana - Barreda, ya que no podemos circular por el centro de la villa, y desde esta carretera a 1 Km aproximado tomar un desvío por la izquierda al campo de futbol y desde este al aparcamiento indicado, es un lugar tranquilo y seguro.

Coordenadas GPS. N-43º23'31'' W-4º06'04''.

En el aparcamiento de las cuevas de Altamira al final de la jornada cierran el mismo por lo que no se puede pasar la noche.

Aparcamiento de Altamira, N-43º22'40'' W-4º07'25''.

Y si lo que queremos es un lugar tranquilo y bucólico a 5 Km de Santillana en el aparcamiento de una cala con una playa, con suficiente distancia del mar para que los guardias de costas no nos molesten.

Aparcamiento de la playa de Santa Justa N-43º25'22'' W-4º05'56''.


Para ver mas fotos Pinchar aquí

Buena ruta y mejor disfrute.

Pedro Ansorena. 

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hello Spain, we really like his stories of the blog, we also have a motorhome and we are planning to travel by Spain. Data and coordinates that makes us much encouraged, alquilemos a motorhome to visit some of the districts which tells us.

Thank you very much for all the good that it has.

Bering from Oklahoma USA family.

Hola España, nos gustan mucho sus relatos del blog, nosotros también disponemos de una autocaravana y estamos planeando hacer un viaje por España. Nos anima mucho los datos y las coordenadas que pone, es posible que alquilemos una autocaravana para visitar algunas de las comarcas que nos narra.
Muchas gracias por todo lo bien que lo cuenta.Familia Bering desde Oklahoma USA.

AROBOS dijo...

Hasta en USA te leen. Esta entrada es especialmente hermosa. Santillana es una maravilla. Saludos.

Pedro Ansorena dijo...

Estimada familia Bering:
Me alegra mucho que les sea de utilidad lo que cuento en el blog. España tiene muchos lugares con encanto y atractivo, les animo que viajen ustedes a mi país y si es posible recorran el territorio en una autocaravana, seguro que quedaran encantados.

Muchas gracias por sus comentarios.
Un saludo desde España.

Estimado AROBOS:
Por lo que he leído y visto en tu blog http://arobos.blogspot.com a mi aun en estas lides me queda mucho que aprender de ti.

Lo de Santillana ya sabes..... lo tienes fácil, como tú dices coge "carretera y manta" ja.ja.ja y acércate por aquí.

Un saludo.

Aparcamiento larga estancia dijo...

Interesante! Saludos

Anónimo dijo...

Para mi es uno de los mejores pueblos que he visitado por no decir el mejor. La mejor leche que he tomado ha sido junto a la colegiata con su repostería correspondiente, inmejorable. Gracias por recordarme nuevamente este maravilloso lugar. Mis mas sinceras felicitaciones de uno del Sur.

Pedro Ansorena dijo...

Gracias por tus comentarios amigo. No hay duda de que a pesar de todo lo que se mueve alrededor, la villa de Santillana aun alberga grandes atractivos para disfrutar.

Conozco perfectamente el portal del palacio de los Cossío, donde María Luisa, una persona entrañable de la villa hoy fallecida (que en paz descanse) fue uno de los pocos habitantes de Santillana que percibieron a primera vista, allá por los años sesenta y tantos, el recién aparecido turismo.

Fue una de las primeras personas que vio la corriente de negocio que comenzaba a moverse por la llamada "villa de piedra", iniciando en el citado portal una entonces humilde pero notable actividad que aun hoy en día permanece, utilizando los humildes pero exquisitos recursos que tenía a su alcance, ofreciendo al turista la natural leche de sus propias vacas hervida en un puchero (nada que ver con la leche de ciudad) acompañado por la exquisita tableta de bizcocho, que ella misma con la ayuda de sus hijas elaboraba, utilizando el producto casero de la mantequilla de vaca, la harina, los huevos de sus gallinas y mucho amor para la elaboración como María Luisa le dedicaba.

Un saludo.

JESUS dijo...

Este fin de semana hemos estado en Santillana del Mar, hacia años que no lo visitabamos.estuvimos toda la familia, y fue excepcional...Sus calles, sus tiendas, esa Colegiata romanica unica...Y nos llevamos una sorpresa muy agradable, con el Museo Jesus Otero, La última vez que estuvimos, pudimos verlo por fuera, pero estaba cerrado...Descubrimos la obra de un hombre excepcional y un gran artista reconocido mas a nivel internacional, que nacional..Fue un lujo para nosotros que nos hicieran una visita guiada, y asi descubrimos al hombre...y al gran artista,,, Nos atendio una chica encantadora, que ademas nos informo de otras opciones por Santillana... Reseñar que quedamos encantados con la atencion de Nieves.. Enviamos un saludo y felicitaciones por como esta Santillana,,,y deirles que volveremos pronto a vereles como le prometimos a la srta, Nieves...Un saludo de
La familia Marcos

Pedro Ansorena dijo...

Estimado Jesús y familia, como nativo en Santillana del Mar, me alegra que vuestra estancia en Santillana haya sido de vuestro agrado.

Ya comento en el relato que aunque Santillana ha cambiado bastante, no lo ha hecho en lo estructural y gracias a ello, la villa de piedra todavía tiene mucho que ofrecer. Tuve el honor de conocer personalmente al artista Jesús Otero, muchas de las esculturas de las que habéis disfrutado se las vi yo hacer. Era amigo y estudió con mi padre, con Jesús pase algunos ratos en su taller ayudándole a mover los bloques de piedra y a darle a la fragua donde templaba los hierros con los que esculpía, por ello guardo gratos recuerdos de él.

Tambien conozco a Nieves, la guía que os acompaño en el museo. Cuando me acerque por Santillana, la saludaré y le trasmitiré vuestras sensaciones de la villa, de su trabajo y del trato que os dio.

Saludos.

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